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Los ataques potenciados por IA podrían alcanzar a individuos, instituciones financieras y gobiernos.
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Gates alerta que la IA podría permitir incluso a delincuentes con poca experiencia ejecutar ataques.
La inteligencia artificial podría estar cambiando las reglas del juego para los ciberdelincuentes: herramientas capaces de detectar vulnerabilidades, automatizar ataques y convencer a víctimas ya no requieren necesariamente conocimientos avanzados. Bill Gates advirtió que esta carrera podría estar inclinándose a favor de los atacantes.
En su análisis sobre la nueva era de la IA, el cofundador de Microsoft señaló que estas capacidades “están comenzando a utilizarse para ciberataques” y que los especialistas en seguridad están preocupados porque los atacantes están obteniendo nuevas capacidades poderosas más rápido de lo que los defensores pueden corregir todas las vulnerabilidades.
Para Gates, uno de los mayores problemas es que la IA está reduciendo las barreras necesarias para ejecutar una ofensiva. Herramientas que antes exigían conocimientos técnicos pueden facilitar que actores con poca experiencia apunten contra individuos, empresas e incluso gobiernos.
Mucho antes de que la IA llegara a la corriente principal, ya existía información en internet sobre cómo crear armas como bombas, armas biológicas e incluso virus informáticos. La IA hará mucho más sencillo no solo obtener esta información, sino también actuar a partir de ella. Incluso delincuentes con habilidades muy limitadas podrán atacar a víctimas de cualquier escala: individuos, empresas y gobiernos.
Bill Gates, cofundador de Microsoft.
El riesgo también surge de una paradoja: la misma tecnología que puede ayudar a una compañía a encontrar una falla y corregirla puede servir para explotarla. “Después de todo, los recursos necesarios para realizar un ataque están disminuyendo significativamente. Todavía no hemos conseguido separar esas capacidades de los usos legítimos», aseguró.
Los ataques tampoco tendrían que depender exclusivamente de vulnerabilidades técnicas. Gates incluyó entre las amenazas más relevantes el “fraude habilitado por IA, la desinformación, los deepfakes y la vigilancia”, herramientas que podrían facilitar suplantaciones cada vez más convincentes mediante voces, imágenes, videos o mensajes generados artificialmente.
El impacto potencial alcanza también a las instituciones financieras. El cofundador de Microsoft advierte que un ataque habilitado por IA podría prosperar si ninguna organización considera que tiene la responsabilidad de detenerlo, por lo que reclama nuevas estructuras nacionales e internacionales para gestionar estos riesgos.
Aunque Gates no se refiere específicamente a Bitcoin, su advertencia tiene implicaciones para todo su ecosistema. El peligro no necesariamente consiste en romper la criptografía de la red, sino en atacar wallets, exchanges, aplicaciones o usuarios mediante vulnerabilidades, fraude e ingeniería social.
Los recientes incidentes que han afectado a actores del ecosistema, como Coldcard y Boltz, muestran que la seguridad de Bitcoin también depende de una amplia infraestructura alrededor de la red. En ese escenario, un reporte de Blockaid, una firma de análisis de seguridad informática especializada en redes de criptomonedas, reveló que en el primer trimestre de 2026 se registraron 212 incidentes verificados, un aumento del 240% respecto a todos los ataques contabilizados durante 2025, como explicó CriptoNoticias.
La advertencia de Gates adquiere especial relevancia para Bitcoin porque su seguridad no depende únicamente de la criptografía de la red, sino también de una extensa infraestructura. Si la IA reduce el costo y la dificultad de explotar vulnerabilidades o ejecutar fraudes, podría ampliar la superficie de ataque del ecosistema y hacer más sofisticadas amenazas que ya existen.








