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Es factible una explosión de utilidad real en las criptomonedas y en el volumen de transacciones.
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Los operadores humanos de criptomonedas pudieran verse sustituidos por herramientas de IA.
El ecosistema de bitcoin (BTC) y las criptomonedas se encuentra ante un cambio de paradigma impulsado por la inteligencia artificial (IA). Lo que hasta ahora ha sido un mercado dominado por la especulación minorista y la inversión institucional, podría transformarse en la infraestructura crítica de una nueva economía de máquinas.
Según un análisis de Citrini Research planteado en un escenario futurista e hipotético, se proyecta una inundación de agentes de inteligencia artificial en distintas áreas de la sociedad y la economía. Algo que incluso pondrá en riesgo puestos de trabajo.
Ante el avance de la IA, también se prevé que estas utilizarán los rieles de las redes descentralizadas como su sistema financiero por defecto, lo que potenciaría la adopción de criptomonedas. Los analistas de esa firma creen que, hacia 2028, los agentes de IA buscarán opciones más rápidas y económicas que las tarjetas bancarias tradicionales.
Para ellos, la mayoría se decantará por utilizar stablecoins a través de la red de Solana y segundas capas de Ethereum, donde la liquidación «será casi instantánea y el coste de la transacción se medirá en fracciones de centavo».
Para ahondar en esta proyección, CriptoNoticias conversó con el director de la Escuela de Computación de la Universidad Central de Venezuela (UCV) Robinson Rivas.
Él coincide en que la IA será un catalizador para la adopción de criptomonedas y destaca la superioridad técnica de estos sistemas frente a la banca tradicional.
«Para la red Bitcoin, si el tiempo de respuesta en una operación de baja prioridad puede ser una hora, eso es mucho mejor que la respuesta que da SWIFT, por ejemplo, donde estamos hablando de un par de días. Entonces, ahí la oportunidad de adopción es enorme. Y es enorme y es abierta, porque no depende de tener que pasar por filtro de una institución financiera o un intermediario autorizado para poder hacer operaciones financieras», comenta.
Rivas también destaca que la automatización mediante IA elimina las barreras de entrada que históricamente han protegido a los mercados financieros tradicionales.
«Cualquiera que quiera operar en la bolsa de Nueva York, o que quiera intercambiar, hacer inversiones a nivel financiero internacional, requiere licencias y requiere pagos muy altos, y las comisiones son enormes, eso no está al alcance del ciudadano común. Mientras que para operar en las redes y en otros sistemas de economía descentralizada, basta con ingresar y tener las claves correspondientes. Entonces, eso sí es una oportunidad para la democratización», expresa.

La explicación del profesor Rivas va acorde con el escenario futurista de los analistas de Citrini Research, porque la participación de agentes de IA en el sector de las criptomonedas no solo implicaría una explosión de utilidad real y un volumen de transacciones sin precedentes en este mercado. Más allá, se redefiniría el papel de las monedas digitales en el comercio global.
Es que, al no estar sujetos a las limitaciones geográficas o los horarios bancarios, estos agentes autónomos podrían encontrar en la tecnología descentralizada el entorno ideal para ejecutar pagos, arbitrajes y liquidaciones internacionales.
Dicho fenómeno sugiere una desintermediación acelerada de la banca tradicional. Lo anterior es debido a que, en la medida en que los agentes de IA prefieran las stablecoins y bitcoin por su eficiencia técnica, las instituciones financieras convencionales podrían enfrentar una fuga masiva de depósitos y comisiones.
El fenómeno de la «caja negra» de las IA
Sin embargo, esta autonomía total conlleva riesgos técnicos y sistémicos. La complejidad de los modelos de IA puede generar un fenómeno conocido como «caja negra«, donde el razonamiento del algoritmo escapa a la comprensión humana.
El profesor Rivas advierte sobre las consecuencias de delegar el control financiero a sistemas que pueden fallar de forma imprevisible:
Los sistemas se hacen tan complejos y tan grandes, que escapa a la comprensión de una persona individual saber cómo se está haciendo el razonamiento de inteligencia artificial, y eso es muy peligroso, sobre todo en el ámbito financiero. Si hay algún fallo de software o algún fallo de información o alguna manipulación que haga fallar los sistemas de inteligencia artificial, y eso nunca lo podemos descartar, el tiempo de respuesta humano y el tiempo de comprensión humano podrían no ser suficientes como para recuperar los daños.
Robinson Rivas, profesor universitario.
A pesar de estos riesgos, el especialista destaca la eficiencia operativa de un bot dentro de una red distribuida es incuestionable. Según él, al poseer una llave privada, un agente de IA puede interactuar con el protocolo de Bitcoin de manera autónoma. Esto elimina la necesidad de supervisión centralizada que ralentiza los procesos en empresas de pago tradicionales.
Según Rivas, «la ventaja obvia es que puedes hacer operaciones y crear nuevas formas innovadoras de interacción con la red tomando en cuenta diferentes factores. Ya no estás obligado a seguir un patrón financiero tradicional o depender del consejo financiero de alguna empresa, sino que los diferentes entes y personas pueden operar sus propios algoritmos».
Esta capacidad de respuesta instantánea y la eliminación de intermediarios como Visa o Mastercard posicionan a las redes de activos digitales como la capa de liquidación preferida para la inteligencia artificial.
Tal como lo señala el editorial de CriptoNoticias, publicado este 22 de febrero, el mundo fíat sigue sufriendo limitaciones que fueron superadas por las criptomonedas, lo que incrementa el rango de acción de los agentes de IA que, a diferencia de los individuos, no poseen documentos de identidad. Por lo tanto, se ve factible un futuro en que más agentes generen más transacciones on-chain, aumentando la demanda de criptomonedas e infraestructura descentralizada. Propicio para más inversión y desarrollo de IA.
Estabilidad en mercados con dificultades económicas
Consultado sobre cuáles serían las ventajas de estos agentes de IA para la adopción de bitcoin y criptomonedas en economías inestables o con altos índices de inflación, como es el caso de Venezuela o Argentina, el especialista remarcó la «garantía de refugio en stablecoins o en activos digitales de mayor peso, como bitcoin».
«Aunque tiene fluctuaciones, ya parece quedar claro para todo el mundo que BTC es un refugio importante, mucho más que el dinero fíat», afirma Rivas.
De esa manera, hace referencia al hecho de que la creación de Satoshi Nakamoto se ha consagrado como una reserva de valor para usuarios y empresas, superando en rendimientos al oro y las principales acciones bursátiles en los últimos cinco años, tal como se ve en la gráfica a continuación.

Rivas también sugiere que, si bien la adopción masiva se ha esperado por años, el impulso definitivo podría no venir de los individuos, sino de la automatización con IA a nivel comercial.
«Parecerá que en el futuro no va a ser impulsada por las personas individuales en las operaciones P2P, sino por las operaciones a nivel de comercios. Y ahí cuando empieza eso a hacerse más popular y más sencillo y más económico, es cuando yo creo que detrás vamos a venir los ciudadanos de a pie», expresa.
No obstante, el horizonte no está exento de dificultades. La integración masiva de IA y minería de activos digitales podría consolidar nuevos monopolios de poder computacional. Lo que derivaría en concentración sobre el flujo de stablecoins y criptomonedas, y una centralización del sector financiero emergente.
Rivas remarca que existe el temor de que la riqueza fluya desproporcionadamente hacia los dueños de la infraestructura de cómputo y los grandes pools de minería. Y matiza esta preocupación al señalar que la centralización ya es un fenómeno presente en el sector.
«Yo no diría Nvidia y los fabricantes [de tecnología para IA]. Yo diría que ahora son los grandes pools de minería los que concentran ese poder de cómputo y hacen que haya una centralización ya no basada en los bancos, sino en estos grandes actores», expresa. «Es un riesgo que yo creo que va a seguir apuntándose, cada vez esa brecha va a crecer más», agrega.
Efectivamente, actualmente el poder de cómputo está dominado por grandes pools de minería, como Foundry USA, que concentra el 32% de todo el poder de minado de la red Bitcoin, y Antpool, que domina el 15%. Lo anterior no es aislado, ya que, actualmente, hay mineros de Bitcoin que usan su capacidad para incursionar en el desarrollo de IA, como ha informado CriptoNoticias.
A pesar de todo esto, está claro la IA será un catalizador para la adopción de bitcoin y criptomonedas y no una barrera. Si los agentes de IA se convierten en los principales usuarios de BTC, el mercado estaría ante una economía invisible pero omnipresente, donde la soberanía no será solo un derecho del individuo, sino una propiedad intrínseca de los algoritmos.
Así las cosas, la verdadera democratización financiera que menciona Rivas podría llegar no porque todos hayan aprendido a usar una wallet, sino porque las máquinas que gestionarán el mundo ya habrán decidido que el sistema tradicional es obsoleto.








