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Los usuarios mexicanos también combinan bitcoin como activo de inversión a largo plazo.
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Se habla de que México es un mercado híbrido por lo variado de los portafolios de inversión.
El informe “Panorama Cripto en América Latina 2025”, elaborado por el exchange mexicano Bitso, indica que la stablecoin USDC de Circle se consolidó como el activo más adquirido por los usuarios durante el año pasado.
Junto con USDT de Tether, estas monedas estables representaron el 36% de todas las compras de criptoactivos en México, superando claramente a Bitcoin, que registró el 19%, seguido de XRP con 13% y ether con 7%.
Este predominio de las stablecoins refleja un mercado de criptomonedas en México que se caracteriza por ser híbrido: combina la búsqueda de inversión a largo plazo con aplicaciones financieras de carácter práctico y cotidiano.
Los hallazgos reflejan un cambio estructural en la forma en que se utilizan los criptoactivos en la región: cada vez menos como instrumentos especulativos y cada vez más como infraestructura financiera para ahorro, pagos y transferencias de valor transfronterizas.
Bitso, exchange mexicano.
La preferencia por USDT y USDC se explica principalmente, según Bitso, por la gran importancia de las remesas en la economía mexicana. México recibe uno de los mayores flujos de remesas del mundo, provenientes en su mayoría de Estados Unidos, un fenómeno reportado por CriptoNoticias.
De acuerdo con el reporte, las stablecoins permiten a los receptores obtener dólares de manera rápida, con comisiones significativamente más bajas y sin las demoras habituales del sistema bancario tradicional.
A diferencia de otros países de la región como Argentina, donde las stablecoins alcanzaron el 71% de las compras impulsadas por una elevada inflación, en México el 36% responde fundamentalmente a razones de eficiencia y practicidad.
Los usuarios valoran la rapidez, la transparencia y los menores costos que ofrece la tecnología denominada «blockchain» para mover valor a través de las fronteras. El informe de Bitso destaca que los mexicanos mantienen un portafolio equilibrado.
Mientras bitcoin sigue siendo el activo preferido para la reserva de valor a largo plazo —representando alrededor del 52% de las tenencias en el promedio regional—, las stablecoins cumplen un rol más operativo y diario. Esta dolarización digital evidencia una clara maduración del ecosistema de las criptomonedas en México.
Ya a nivel latinoamericano, las stablecoins representaron en promedio el 40% de todas las compras de criptoactivos. El caso mexicano, aunque ligeramente por debajo de ese promedio, muestra un patrón más diversificado y orientado a casos de uso concretos.
El fuerte protagonismo de USDT y USDC en las compras de criptomonedas en México señala que los activos digitales están dejando de ser un fenómeno marginal para convertirse en parte relevante de la gestión financiera de miles de usuarios. El futuro desarrollo del sector dependerá en gran medida de la innovación continua en soluciones útiles y de la evolución de un marco regulatorio que fomente su adopción segura y responsable.









