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Alemania concentra buena parte de las nuevas incorporaciones bancarias al registro europeo.
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La inscripción de un banco en ESMA no confirma que sus servicios de criptomonedas ya estén activos.
Los bancos de la Unión Europea están ganando espacio en el mercado regulado de criptomonedas tras la aprobación de la ley MiCA. El registro de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) muestra que las entidades bancarias identificadas como proveedores de servicios de criptoactivos pasaron de unas 40 el 26 de junio a cerca de 80 el 16 de septiembre.
Según evidencian los datos, el crecimiento se produjo mientras el registro completo de proveedores de servicios de criptoactivos (CASP) aumentó de 243 a 349 entidades. Aunque las empresas no bancarias continúan siendo mayoría, su peso relativo cayó de aproximadamente 84% a 77%, mientras la participación bancaria subió de 17% a casi 23%.
El cambio no implica que las compañías especializadas estén abandonando el mercado. Por el contrario, también aumentaron en número, pero la llegada acelerada de bancos modificó la composición del registro. Esto abre la puerta a una mayor participación de instituciones financieras tradicionales en actividades como custodia y otros servicios vinculados con criptomonedas.
Alemania aparece como uno de los principales motores de esta expansión. El registro incorpora grandes bancos comerciales y numerosas entidades cooperativas relacionadas con redes como Volksbank, Raiffeisenbank y VR Bank. Entre los casos destacados figura Deutsche Bank, que ha planteado ofrecer servicios de custodia de activos digitales para clientes institucionales y corporativos en Europa, según explicó CriptoNoticias.
Una particularidad de MiCA ayuda a explicar la rápida incorporación de bancos. A diferencia de los proveedores no bancarios, que deben solicitar una autorización como CASP, las instituciones de crédito pueden ofrecer determinados servicios de criptomonedas mediante una notificación a su autoridad supervisora nacional. El artículo 60 establece que deben presentar la información requerida al menos 40 días hábiles antes de comenzar a prestar estos servicios.
Este mecanismo puede facilitar una entrada más rápida al registro, pero aparecer en él no significa necesariamente que un banco ya tenga productos disponibles para sus clientes. Será necesario observar qué entidades pasan de la notificación a la operación efectiva, qué servicios ofrecen y en qué mercados.
La evolución del registro de ESMA permitirá seguir de cerca ese proceso. Por ahora, los datos muestran una mayor presencia de la banca dentro del mercado regulado de criptomonedas europeo, aunque las empresas no bancarias todavía mantienen la mayoría de las posiciones registradas.










