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La función convierte a Grok en una interfaz para operaciones que antes requerían wallets.
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La infraestructura de MoonPay permite a instituciones conectarse con más de 200 redes.
Grok, el asistente de inteligencia artificial (IA) integrado en X, ahora permite realizar determinadas operaciones con criptomonedas desde una conversación. La función utiliza PayBox, una herramienta de MoonPay para gestionar pagos y credenciales digitales.
El sistema permite pedir a Grok que prepare una transacción y revisar sus detalles antes de autorizarla mediante una passkey. El chatbot no puede completar por sí solo el movimiento de fondos: la operación necesita una confirmación del usuario antes de ejecutarse en la red blockchain.
Entre las funciones disponibles están la compra y transferencia de criptomonedas mediante distintas redes. PayBox también está conectado con Kamino, un protocolo de préstamos y liquidez basado en Solana, donde usuarios elegibles pueden utilizar USDC para prestar fondos o buscar rendimiento.
El cambio amplía el papel de los asistentes de IA en operaciones financieras. Hasta ahora, estos sistemas se habían utilizado principalmente para responder consultas o generar contenido, pero las nuevas herramientas buscan que también puedan ejecutar acciones siguiendo instrucciones y límites establecidos por sus usuarios.
Esta tendencia, conocida como comercio agéntico, no se limita al sector de las criptomonedas. Coinbase, Circle, Stripe, Visa y Mastercard han desarrollado iniciativas para que agentes de inteligencia artificial puedan realizar pagos o interactuar con activos digitales bajo determinadas condiciones.
El modelo también introduce nuevos riesgos. Una instrucción ambigua, un error del sistema o una aprobación realizada sin revisar correctamente una operación podría tener consecuencias económicas, especialmente cuando se trata de transacciones en la red que no pueden revertirse con facilidad.
La passkey añade una confirmación antes de mover los fondos, pero no elimina esos riesgos. El usuario sigue teniendo que verificar aspectos como el activo, la red, el destino de la transacción y, en el caso de los préstamos, las condiciones del protocolo utilizado. Además, no todas las funciones tienen la misma disponibilidad geográfica. Las restricciones regulatorias y las condiciones de cada mercado pueden determinar qué operaciones puede realizar un usuario desde Grok.
Este riesgo no es solo teórico. En 2026 se han documentado ataques en los que herramientas de IA fueron utilizadas para identificar vulnerabilidades, desarrollar código malicioso y automatizar parte de las operaciones. En el ecosistema, investigadores también han advertido sobre errores de agentes que pueden provocar movimientos irreversibles de fondos, direcciones incorrectas o manipulaciones mediante instrucciones maliciosas, como explicó CriptoNoticias.








