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La empresa sostiene que los agentes necesitan operar sin intervención humana constante.
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AiFi contempla operaciones financieras y pagos ejecutados por software.
Coinbase plantea que los agentes de inteligencia artificial (IA) están comenzando a participar en actividades económicas y que este desarrollo expone algunas limitaciones de la infraestructura financiera tradicional.
«La inteligencia por sí sola no es suficiente», sostiene la compañía en un comunicado del 27 de agosto de 2026 en el que desarrolla el concepto de Agentic Finance (AiFi).
Coinbase utiliza este término para referirse a una infraestructura financiera diseñada para agentes capaces de investigar, tomar decisiones y ejecutar acciones en nombre de personas y empresas.
El planteamiento parte de una crítica al sistema financiero existente. «Las finanzas fueron construidas para personas que duermen», afirma Coinbase. Según la empresa, buena parte de los mecanismos actuales presupone que detrás de cada transacción existe una persona, mientras que un agente de IA puede necesitar operar de forma continua.
La compañía señala que muchos métodos de pago requieren nombres legales, direcciones de facturación o intervención humana, elementos que pueden convertirse en obstáculos para sistemas autónomos. Frente a ello, sostiene que los agentes necesitan una infraestructura «siempre activa, programable, global y capaz de gestionar pagos rápidos y baratos».
Coinbase divide AiFi en dos grandes áreas: las finanzas agénticas aplicadas al trading y las finanzas agénticas aplicadas al comercio.
En el primer caso, los agentes pueden supervisar mercados, gestionar flujos de trabajo y ejecutar estrategias bajo condiciones previamente establecidas. En el segundo, pueden comparar productos, adquirir información o pagar por servicios durante la ejecución de una tarea.
El concepto también contempla una relación distinta entre el software y el dinero. «El verdadero cambio se produce cuando un agente puede pagar», afirma Coinbase. La empresa plantea que un agente podría localizar un recurso de pago, realizar la transacción y continuar con su tarea sin tener que crear una cuenta, introducir datos de una tarjeta o contratar una suscripción.
Ese modelo permitiría realizar pagos por unidades concretas de trabajo, como una consulta a una API, un conjunto de datos, una investigación o capacidad de cómputo. Coinbase describe esta dinámica como «software pagando a software, en tiempo real, exactamente por lo que necesita».
La autonomía financiera de los agentes, sin embargo, estaría limitada por las condiciones establecidas por sus usuarios. «Las personas y las empresas establecen las reglas, los permisos, los límites y las salvaguardas. El software actúa dentro de ellos», señala la compañía.
De esta forma, AiFi representa para Coinbase un posible cambio en la infraestructura económica de internet: no solo sistemas de IA capaces de proporcionar información, sino agentes que puedan ejecutar determinadas operaciones financieras dentro de parámetros definidos por humanos.
Vale aclarar que más allá del concepto de AiFi presentado por Coinbase, la participación de agentes de IA en finanzas no es algo nuevo y, poco a poco, se van creando infraestructuras especialmente diseñadas para ellos. CriptoNoticias reportó, por ejemplo, que los agentes de IA ya han realizado más de 100 millones de transacciones en la red Base, una segunda capa de Ethereum.








