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El coste de migrar hacia criptografía post-cuántica podría superar el billón de dólares.
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Citi estima entre 19% y 34% de probabilidad de Q-day antes de 2034.
La computadora cuántica está dejando de ser un problema teórico para convertirse en un tema de planificación tecnológica y financiera. Así lo planteó Citigroup en un informe publicado el 15 de enero de 2026, donde advierte que el margen de preparación frente al llamado Q-day podría estar reduciéndose.
El reporte, titulado “Amenaza cuántica: la carrera de un billón de dólares por la seguridad”, plantea que la preparación ya no gira únicamente en torno a cuándo llegará ese punto de inflexión, sino al costo y complejidad de migrar la infraestructura actual hacia criptografía post-cuántica. Citi estima que esa transición podría superar el billón de dólares.
Asimismo, la entidad financiera señala que existe una probabilidad de entre 19% y 34% de que el Q-day ocurra antes de 2034, mientras que para 2044 la estimación aumenta a un rango de 60% a 82%. Al mismo tiempo, mercados predictivos como Kalshi asignan cerca de 40% de probabilidad a la aparición de una computadora cuántica útil antes de 2030.
Para Citi, el riesgo más inmediato no es un ataque futuro directo, sino el modelo conocido como “harvest now, decrypt later” (almacenar ahora y descifrar después): actores maliciosos podrían guardar información cifrada hoy para descifrarla cuando exista la capacidad cuántica suficiente.
Vale resaltar que, en el caso de las criptomonedas, el informe sostiene que la exposición varía según el diseño de cada red. En bitcoin (BTC), alrededor del 25% de las monedas tendría riesgo potencial porque sus claves públicas ya fueron expuestas en la cadena. Para Ethereum, la estimación supera el 65% del suministro actual, mientras que en Solana la exposición abarcaría prácticamente todos los activos en circulación.
Por último, Citi también remarca que la transición no será inmediata ni uniforme. El banco señala que organismos reguladores ya comenzaron a definir estándares de criptografía post-cuántica y que algunos gobiernos fijaron metas de migración hacia 2030 y 2035 para sistemas críticos. El desafío, añade, no es la ausencia de soluciones, sino implementarlas a escala.
El análisis coincide parcialmente con evaluaciones recientes dentro del ecosistema de Bitcoin. Como reportó CriptoNoticias, un informe de Project Eleven publicado en mayo planteó que el Q-day podría materializarse tan pronto como en 2030 y llegar a comprometer hasta 6,9 millones de BTC, equivalentes a cerca del 33% del suministro total, especialmente aquellos asociados a direcciones antiguas, reutilizadas o con claves públicas visibles.
No obstante, el escenario sigue dividiendo opiniones. Mientras informes como los de Project Eleven y Citi sostienen que la ventana de adaptación podría acortarse durante esta década, figuras del ecosistema bitcoiner como Adam Back, Samson Mow o el desarrollador Murch consideran que todavía faltarían muchos años para que exista una computadora cuántica capaz de romper criptografía de curva elíptica en escenarios reales.
Hasta ahora, gran parte de las discusiones se han concentrado en si el Q-day llegará en 2030, 2033 o más adelante. Citi desplaza el foco hacia otro problema: cuánto costará adaptar el sistema financiero, tecnológico y las redes descentralizadas antes de que ese momento ocurra.
Si la transición efectivamente entra en una carrera de varios años y billones de dólares, el verdadero riesgo podría no ser la llegada de la computadora cuántica, sino quedarse sin tiempo para migrar.








