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El 51% admitió usar IA varias veces por semana para investigar o operar.
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La generación Z es tres veces más abierta a delegar decisiones que los boomers.
El exchange OKX publicó, el 21 de julio de 2026, una encuesta realizada a 1.400 usuarios estadounidenses de su plataforma, según la cual el 70% estaría dispuesto a permitir que una inteligencia artificial gestione su wallet de forma autónoma o dentro de límites de riesgo previamente establecidos. Además, el 79% afirmó que cambiaría de exchange si otra plataforma ofreciera mejores herramientas basadas en esta tecnología.
Los resultados se conocen en un momento en que los principales actores de la industria aceleran el desarrollo de agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar operaciones, administrar carteras e interactuar con redes de criptomonedas sin intervención constante del usuario. En los últimos meses, OKX junto con otros exchanges como Kraken, Coinbase, Binance y BingX han reforzado esa estrategia con el lanzamiento de herramientas orientadas a este tipo de automatización, tal como reportó CriptoNoticias.
La encuesta también muestra que el uso de inteligencia artificial ya forma parte de la rutina de muchos participantes del mercado. El 51% de los encuestados aseguró utilizar estas herramientas varias veces por semana para investigar proyectos o apoyar sus decisiones de inversión, mientras que el 77% afirmó haber consultado asistentes de inteligencia artificial para analizar una posición en criptomonedas durante los tres meses previos.
Asimismo, entre quienes ya siguieron recomendaciones generadas por inteligencia artificial, el 55% considera que obtuvo buenos resultados y el 41% califica su experiencia como mixta. Solo el 4% indicó que las recomendaciones terminaron siendo perjudiciales.
La confianza en la inteligencia artificial varía según la edad
El estudio identifica una marcada diferencia generacional respecto al nivel de confianza en la automatización. Mientras el 38% de los integrantes de la generación Z y el 37% de los millennials afirmaron que entregarían el control total de su wallet a una inteligencia artificial, esa proporción cae al 11% entre los boomers.

Una tendencia similar aparece al comparar las recomendaciones de inversión provenientes de una inteligencia artificial con las de un asesor humano. Según OKX, una cuarta parte de los usuarios de la generación Z y de los millennials confía más en las sugerencias generadas por estos sistemas, el doble de la proporción observada entre los integrantes de la generación X y los boomers.
Sin embargo, la encuesta también refleja que la disposición a automatizar decisiones no implica renunciar al control. Al preguntar qué aumentaría la confianza en un agente de inteligencia artificial capaz de realizar pagos con criptomonedas en nombre del usuario, la respuesta más frecuente fue la posibilidad de recibir notificaciones en tiempo real y revocar inmediatamente sus permisos. A diferencia de otros resultados del estudio, esta preferencia fue prácticamente igual entre todas las generaciones.
Un mercado en expansión, pero con desafíos
Aunque el uso de las herramientas automatizadas es cada vez más común, la adopción de estos sistemas también plantea interrogantes.En ese sentido, recordemos que la encuesta fue elaborada por OKX, una empresa que impulsa este tipo de productos, por lo que sus conclusiones pueden estar alineadas con su estrategia comercial.
Además, especialistas en ciberseguridad y regulación advierten que delegar operaciones financieras a agentes autónomos introduce riesgos relevantes: la protección de fondos ante posibles manipulaciones o errores, la incertidumbre sobre la responsabilidad legal en caso de pérdidas, y la posibilidad de que múltiples algoritmos reaccionen de forma similar ante eventos de mercado extremos, amplificando la volatilidad.
Un caso reciente ocurrió cuando un agente de IA transfirió tokens valorados en más de 600.000 dólares a un usuario de X que había solicitado una pequeña donación, evidenciando los riesgos de otorgar autonomía financiera sin mecanismos de control suficientes.
Por ahora, más allá de esas incertidumbres, la encuesta refleja un cambio en la percepción de los usuarios hacia la inteligencia artificial. Si en los últimos años estas herramientas se utilizaban principalmente para analizar información, ahora una parte significativa de los participantes consultados está dispuesta a permitir que también ejecuten decisiones. El desafío para la industria será demostrar que esa automatización puede ofrecer eficiencia sin comprometer la seguridad, la transparencia ni el control de los propios usuarios.








