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El proyecto sigue sin publicación completa, pese a que ya se activó su siguiente fase legislativa.
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La falta de definición legal del “yield” sigue siendo un punto abierto entre reguladores y bancos.
El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos retomará el tema de la regulación de criptomonedas el próximo 14 de mayo, cuando se realizará la audiencia de markup de la Ley Clarity, en un intento por reactivar un proyecto que había permanecido estancado durante meses por desacuerdos en torno al tratamiento del rendimiento en stablecoins.
El debate sobre el llamado “yield” (intereses o rendimientos) ha sido uno de los principales puntos de fricción entre la banca tradicional y el sector de los activos digitales. En este contexto, el avance del proyecto llega tras un acuerdo entre los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks, que redefine cómo deben tratarse los incentivos asociados a las stablecoins dentro del marco regulatorio.
El markup es la etapa del proceso legislativo en la que los comités del Congreso revisan, modifican y votan el texto de un proyecto de ley antes de enviarlo al pleno del Senado. Esto permite introducir cambios sustanciales en su contenido. En este caso, la discusión se centra en si las stablecoins pueden generar rendimientos sin ser clasificadas como depósitos bancarios.
La nueva fase del proceso, se inicio tras el acuerdo alcanzado la semana pasada, el cual establece que no se podrán ofrecer rendimientos por la tenencia pasiva de stablecoins cuando estos funcionen de manera equivalente a intereses bancarios, aunque sí se permitirían recompensas vinculadas al uso activo de plataformas o redes.
Tal como reportó CriptoNoticias, esta distinción en los rendimientos de monedas estables ha sido clave para destrabar el avance del proyecto, que había perdido impulso a comienzos de año tras la retirada de apoyo de Coinbase en medio de las discrepancias regulatorias.
El debate también ha generado fricciones con el sector bancario, que ha solicitado ajustes adicionales al lenguaje del proyecto al considerar que ciertos esquemas de incentivos podrían replicar, en la práctica, características propias de cuentas de ahorro o depósitos remunerados.
Las asociaciones financieras advierten que esto podría tensionar el sistema bancario tradicional, al introducir productos que, sin estar formalmente catalogados como depósitos, podrían competir por el mismo tipo de ahorro minorista y alterar el marco de supervisión existente.
Aunque el avance del markup marca un paso relevante en la tramitación de la Ley Clarity, el texto aún no cuenta con consenso definitivo y no ha sido difundido por completo. Además, deberá ser armonizado con otras versiones legislativas dentro del Congreso antes de avanzar hacia una eventual votación en el pleno del Senado. El proceso ahora está condicionado por la falta de acuerdo sobre la clasificación legal de los incentivos en stablecoins.








