-
Un informe del BCE señala que los 100 mayores holders controlan más del 80% de la gobernanza.
-
Cristina Carrascosa aseguró que modelo propuesto por el banco ignora la evolución del ecosistema.
El debate sobre la regulación de las finanzas descentralizadas (DeFi) en Europa entró en una nueva fase. Un análisis del Banco Central Europeo (BCE) generó alertas al cuestionar la “verdadera descentralización” de los principales protocolos del ecosistema, lo que abriría la puerta a una posible “MiCA 2.0”, enfocada directamente en DAO y estructuras DeFi.
El Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA), aprobado por la Unión Europea, estableció un marco claro para empresas de criptomonedas, pero dejó fuera a un segmento clave: los servicios “completamente descentralizados”.
Esa exclusión creó una especie de vacío regulatorio. Bajo ese criterio, muchos protocolos DeFi y DAO quedaron fuera del alcance directo de la ley, siempre que no existiera una entidad identificable responsable.
Sin embargo, esta base está empezando a tambalearse. El nuevo informe del BCE hace un análisis de protocolos como Aave, Uniswap, MakerDAO y Ampleforth, asegurando que los 100 principales holders controlan más del 80% del suministro en estos proyectos, que gran parte de los tokens está vinculada a equipos, tesorerías o exchanges y la gobernanza está dominada por delegados difíciles de identificar, lo que reduce la transparencia.

En otras palabras, el BCE pone en duda uno de los pilares fundamentales del ecosistema: que las DAO sean realmente descentralizadas. Bajo esta premisa, el análisis asegura que, si los protocolos no son “completamente descentralizados”, entonces podría dejar de calificar para la exención de MiCA.
¿Qué propone el BCE implícitamente sobre la DeFi?
Aunque el documento no es una regulación formal, sí marca una hoja de ruta clara para los reguladores, como reevaluar qué significa “descentralización real”, identificar puntos de control (holders, desarrolladores o exchanges), exigir mayor transparencia en la gobernanza y reducir el anonimato en la toma de decisiones.
Además, el informe expresa que hay un problema crítico: hoy en día no es posible identificar con certeza quién controla muchos protocolos, lo que dificulta aplicar cualquier marco legal.
Esto sugiere que el siguiente paso será construir mecanismos regulatorios que permitan “anclar responsabilidades” dentro de DeFi.
¿Qué dicen los expertos?
Cristina Carrascosa, abogada especializada en criptomonedas, aseguró que este movimiento no es aislado, sino el inicio de una nueva etapa regulatoria. Es decir, Europa está preparándose para una extensión de la ley MiCA, enfocada específicamente en DeFi. Por otro lado, las DAO dejarían de ser “intocables” bajo el argumento de descentralización y buscarán encajar estos sistemas dentro del perímetro regulatorio tradicional.
En este contexto, lo que Carrascosa considera una “MiCA 2.0”, no sería una ley completamente nueva, sino una evolución del marco actual para cubrir las brechas detectadas.
De concretarse esta línea, el impacto para el ecosistema sería profundo, ya que protocolos DeFi podrían verse obligados a identificar responsables legales y cumplir requisitos similares a empresas financieras. Las DAO tendrían que redefinir su gobernanza y reduciría el margen de anonimato.
Para Carrascosa, algunos proyectos podrían optar por dos caminos: adaptarse al marco regulado o mantenerse fuera de Europa.
Respecto a lo anterior, la experta asegura que, aunque no es una realidad, por ahora, el enfoque del BCE no solo afecta a Europa, ya que una metodología para medir descentralización podría convertirse en un estándar internacional, influyendo en reguladores de otras jurisdicciones.
Como lo ha reportado CriptoNoticias, el BCE está redoblando esfuerzos para tener un mayor alcance dentro de las finanzas digitales, eso con el desarrollo de su euro digital. También el banco ve amenazas para las finanzas tradicionales con el alcance global que tienen las stablecoins.








