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El paรญs caribeรฑo es pionero en las normativas que obligan a los usuarios a declarar sus bitcoin.
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La contabilidad de las criptomonedas estรก regulada en Venezuela desde el 2020.
Este aรฑo, como todos, el ecosistema de bitcoin (BTC) y las criptomonedas se encuentra de frente con la presiรณn fiscal de los Estados. Venezuela no escapa de ello.
En el paรญs caribeรฑo, las personas naturales y empresas usuarias de criptoactivos deben declarar sus tenencias y operaciones de lucro ante la autoridad tributaria, en este caso el Servicio Nacional Integrado de Administraciรณn Aduanera y Tributaria (Seniat), a menos que estรฉn dispuestos a enfrentar sanciones.
Como reportรณ CriptoNoticias, quedan dos semanas para que culmine el periodo de declaraciones del Impuesto Sobre la Renta (ISLR) en Venezuela, en donde resaltan las criptomonedas.
Segรบn lo establecido, se deben reportar las ganancias obtenidas a travรฉs de criptomonedas, asรญ como las tenencias en patrimonio. Una norma que aplica a quienes hayan permanecido mรกs de 5 meses en el paรญs y hayan generado ingresos superiores a los 40 USD Tether (USDT).
Mรกs allรก de estas declaraciones, en Venezuela existe todo un entramado normativo que ha permitido al gobierno cobrar tributos por el uso de criptomonedas, el cual se remonta a hace mรกs de 6 aรฑos.
Por tal motivo, en CriptoNoticias ofrecemos 5 claves para entender todo el universo de los impuestos a las criptomonedas en Venezuela. Veรกmoslos.
1. Cobro de impuestos en criptomonedas
El primer dato para entender la naturaleza de los impuestos en Venezuela es que ese paรญs ha emitido ordenanzas para que los tributos se pudieran cobrar tambiรฉn en criptomonedas.
Destaca, por ejemplo, el Decreto 3.719, el cual marcรณ un hito en la polรญtica tributaria venezolana al establecer que los sujetos pasivos que realicen operaciones en moneda extranjera o ยซcriptodivisasยป deben pagar sus obligaciones en esa misma denominaciรณn.
Esta medida, que fue publicada el 28 de diciembre de 2018 en la Gaceta Oficial Extraordinaria Nยฐ 6.420, busca que el Estado recaude directamente activos con valor de reserva internacional, evitando la erosiรณn del valor tributario causada por la inflaciรณn del bolรญvar.
No se trata solo del impuesto principal, sino que los accesorios (intereses) y las sanciones derivadas del incumplimiento tambiรฉn deben liquidarse bajo esta modalidad.
No obstante, en la prรกctica diaria, el Seniat no recibe criptomonedas directamente en sus cuentas. Aunque el decreto sigue vigente y no ha sido derogado, el sistema recaudador no ha habilitado wallets oficiales para recibir pagos de usuarios comunes.
En lugar de una transferencia directa de criptoactivos al ente fiscal, lo que ocurre es una conversiรณn obligatoria. Al momento de declarar, el sistema o el formulario requiere que se expresen las operaciones en bolรญvares.
Para ello, se utiliza una equivalencia: se toma el valor de la criptomoneda en dรณlares y se convierten a bolรญvares utilizando la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) de la fecha de la operaciรณn.
De esta manera, aunque la ganancia haya sido en ether, bitcoin u otro criptoactivo, el pago final que se realiza a travรฉs de la banca nacional (ya sea por transferencia o taquilla) se ejecuta en bolรญvares.
El espรญritu del decreto se cumple al obligar a declarar el valor real del activo, pero la liquidaciรณn sigue anclada al sistema bancario tradicional en moneda local.
Esta dinรกmica se reafirmรณ con el Decreto 4.025 de 2019, que instruyรณ a presentar estados financieros en criptoactivos ยซsin perjuicio de su registro en bolรญvaresยป. Esto significa que, contablemente, una empresa puede llevar sus libros reflejando que posee 2 ETH, pero para efectos del pago de impuestos ante el Seniat, esa tenencia se traduce a su equivalente en bolรญvares segรบn el mercado oficial.
Por lo tanto, no se ve una planilla que pida ยซ0,02 ETHยป; sino un monto en bolรญvares que representa el valor de ese ETH, permitiendo que el Estado reciba un tributo que no se haya devaluado durante el ejercicio fiscal.
2. El IGTF y las exenciones estratรฉgicas
Como segundo dato clave para comprender la dinรกmica impositiva en Venezuela, resalta el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF). Este es quizรกs el tributo mรกs presente en el dรญa a dรญa de los venezolanos que usan criptomonedas. A travรฉs del Decreto Nยฐ 4.647, el gobierno estableciรณ que los pagos realizados con criptoactivos estรกn gravados.
Sin embargo, la clave para el usuario comรบn reside en las exoneraciones: los pagos realizados a personas o negocios que no sean Sujetos Pasivos Especiales (SPE) estรกn exentos. Esto fomenta el uso de criptoactivos en el comercio minorista y entre particulares que no alcanzan el volumen de facturaciรณn para ser calificados como contribuyentes especiales por el Seniat.
Otra ruta de exoneraciรณn vital es la conversiรณn a bolรญvares a travรฉs del sistema financiero. Si un usuario vende sus BTC en un exchange autorizado por bolรญvares y luego utiliza esos bolรญvares para pagar mediante transferencia o tarjeta de dรฉbito, la operaciรณn no genera el hecho imponible del IGTF sobre el consumo final.
Segรบn especialistas tributarios consultados por CriptoNoticias, como Alberto Barboza, esta ยซliquidaciรณn de divisasยป para obtener bolรญvares en cuentas nacionales permite a los ciudadanos movilizar su patrimonio digital hacia la economรญa real sin incurrir en el gravamen del 3% o superior que aplicarรญa a un pago directo en criptomonedas a un establecimiento.
Es fundamental entender el momento en que nace la obligaciรณn tributaria. El impuesto se genera en el instante en que se produce el dรฉbito en la cuenta o se cancela la deuda. En el caso de las remesas enviadas desde el exterior a travรฉs de instituciones autorizadas, la norma sugiere una protecciรณn para que el receptor no sea penalizado al retirar sus fondos.
No obstante, la redacciรณn de estas exoneraciones suele ser tรฉcnica y a veces ambigua, lo que exige que los tenedores de criptomonedas mantengan un registro detallado de cada transacciรณn para diferenciar quรฉ operaciones estรกn gravadas y cuรกles gozan del beneficio de la exoneraciรณn.
3. Normativa contable BA VEN-NIF 12
En tercer lugar tenemos la aprobaciรณn del boletรญn VEN-NIF 12 por parte de la Federaciรณn de Colegios de Contadores Pรบblicos de Venezuela (FCCPV). Este documento dotรณ al paรญs de un estรกndar profesional para el registro contable de criptoactivos. La norma se centra en la ยซtenencia propiaยป, lo que significa que rige para individuos o empresas que tienen el control total de sus llaves privadas en wallets o programas informรกticos.
La mediciรณn del valor es uno de los pilares de este boletรญn. Los activos deben registrarse inicialmente al costo de adquisiciรณn en bolรญvares, pero deben actualizarse constantemente segรบn el valor de mercado.
Si el precio de bitcoin sube, esa diferencia debe asentarse en el rubro ยซGanancias y Pรฉrdidas por Criptoactivosยป. Este rigor contable es lo que permite a las empresas venezolanas proteger su patrimonio contra la devaluaciรณn, ya que la contabilidad refleja el valor real de mercado de sus reservas digitales, aunque el reporte final deba consolidarse bajo las normas locales.

Finalmente, la presentaciรณn en los estados financieros depende de la intenciรณn de uso. Si el criptoactivo se utilizarรก para operaciones corrientes en un plazo menor a un aรฑo, se clasifica como activo corriente; de lo contrario, es no corriente.
Esta distinciรณn es vital para la salud financiera de la entidad y para la transparencia ante terceros. Ademรกs, el boletรญn exige revelar detalles especรญficos en las notas de los estados financieros, como el tipo de criptomoneda, las fuentes de mediciรณn de precio y una conciliaciรณn de cambios que explique si el saldo variรณ por nuevas compras, ventas o simple fluctuaciรณn del mercado.
4. Declaraciรณn del ISLR para personas naturales y P2P
El cuarto dato clave es la declaraciรณn del Impuesto Sobre la Renta (ISLR). Este es el compromiso anual mรกs importante para el usuario promedio de criptomonedas en ese paรญs.
Segรบn la normativa vigente para el ejercicio 2025, cualquier persona que resida en el paรญs por mรกs de 183 dรญas y genere ingresos por encima de un umbral mรญnimo (estimado entre 30 y 40 USDT mensuales) debe declarar. Ademรกs, las ganancias obtenidas por la enajenaciรณn (venta o intercambio) de activos digitales son rentas territoriales y deben reportarse utilizando el Formulario DPN 25 en su portal electrรณnico.
Para cumplir con este deber, el contribuyente debe realizar un ejercicio de transparencia que muchos omiten por desconocimiento. Es necesario calcular la ganancia neta, que es la diferencia entre el valor de venta y el costo de adquisiciรณn documentado. Esto requiere que el usuario guarde capturas de pantalla, comprobantes de exchanges y reportes de plataformas P2P.
Al momento de llenar el formulario, estos ingresos se consolidan y el sistema ofrece la opciรณn de pagar el impuesto resultante en hasta tres porciones, lo que alivia el flujo de caja del ciudadano frente a montos elevados.
El cumplimiento del ISLR no es solo una obligaciรณn legal, sino una herramienta de protecciรณn financiera. En un entorno donde la banca nacional solicita cada vez mรกs soportes sobre el origen de los fondos para evitar bloqueos de cuentas, tener una declaraciรณn de impuestos que incluya las ganancias por criptoactivos sirve como un justificante legal de ingresos.
Como seรฑalan especialistas en tecnologรญa contable, como Jan Domรญnguez, CEO y fundador de la app Cointable, declarar permite ยซbancarizarยป las ganancias de BTC de forma legรญtima, transformando un historial de transacciones digitales en un documento fiscal con validez institucional.
5. Sanciones por omisiรณn
Como รบltimo dato clave para entender los impuestos en Venezuela es la existencia de sanciones por ignorar las obligaciones tributarias. En general, se corren riesgos econรณmicos que pueden superar con creces cualquier ahorro por evasiรณn.
El Cรณdigo Orgรกnico Tributario (COT) establece sanciones severas para la omisiรณn de ingresos o la defraudaciรณn fiscal. Las multas pueden oscilar entre el 100% y el 300% del tributo omitido, y en casos donde se detecte dolo o una intenciรณn sistemรกtica de ocultar informaciรณn, el marco legal contempla incluso penas restrictivas de la libertad.
La severidad del sistema se refleja en la figura de los agentes de percepciรณn y los Sujetos Pasivos Especiales. Debido a que las sanciones por no retener o no pagar pueden llegar hasta el 500% del monto, las empresas y agentes difรญcilmente aceptarรกn excusas para no aplicar la ley.
Para el usuario individual, la omisiรณn de ingresos en su declaraciรณn definitiva del ISLR puede disparar alertas en los sistemas de cruce de informaciรณn del Seniat, lo que deriva en reparos fiscales, intereses moratorios y una mancha en su historial que complica cualquier trรกmite administrativo futuro.
Mรกs allรก de las multas, existe un riesgo operativo crรญtico: la pรฉrdida de acceso al sistema financiero. La falta de trazabilidad y la incapacidad de justificar el incremento patrimonial ante la Sudeban y los bancos pueden resultar en el cierre de cuentas bancarias por cumplimiento de prevenciรณn de legitimaciรณn de capitales.
El ecosistema tributario de las criptomonedas en Venezuela representa un desafรญo de cumplimiento que ningรบn usuario, natural o jurรญdico, debe subestimar.
Declarar las ganancias o tenencias y entender el impacto de los impuestos no es solo una formalidad administrativa, sino una medida de gestiรณn de riesgos financieros necesaria para evitar sanciones.
En un entorno donde la banca incrementa sus controles de origen de fondos, mantener una declaraciรณn de impuestos al dรญa podrรญa funcionar como el principal respaldo legal para justificar las operaciones con criptomonedas en el paรญs.









