Seleccionar página

Hackeo a los bancos de Chile: poner nuestro dinero en manos de terceros es una mala idea

Hackeo a los bancos de Chile: poner nuestro dinero en manos de terceros es una mala idea

En la tarde de este 25 de julio, muchos chilenos se toparon con el hecho de que no podían utilizar sus tarjetas bancarias. Esto se debió a que un grupo de ciberdelincuentes vulneró la seguridad de varias entidades financieras del país, y los bancos tuvieron que bloquear las tarjetas para “proteger” a los usuarios.

Sin duda alguna, esto demuestra que poner la seguridad de nuestro dinero en manos de un tercero es una mala idea. No obstante, el problema no acaba aquí. La violación de seguridad, que afectó a aproximadamente a 14.000 usuarios de tarjetas de crédito, fue autoatribuida por el grupo llamado ShadowBrokers, que había amenazado al gobierno chileno en el pasado. Estos ciberdelincuentes se encuentran vendiendo la información obtenida a cambio de hasta 200 bitcoins.

Irónicamente, el hackeo ocurre luego de que, a finales de mayo, el Banco de Chile sufriera una pérdida de 10 millones de dólares por un ataque que vulneró el módulo SWIFT para transferencias internacionales. Ante esto, las autoridades buscaron fortalecer la seguridad de los sistemas informáticos de los bancos, pero solo provocaron que las operaciones vinculadas a ellos se ralentizaran.

Los bancos de Chile han demostrado con este hecho que no son capaces de resguardar la seguridad financiera de sus clientes ¿Qué debe hacer un usuario entonces? A diferencia del pasado, colocar todo nuestro dinero bajo el colchón no es una solución viable. Por ello, la principal recomendación es que un usuario debería considerar convertirse en su propio banco utilizando las criptomonedas como Bitcoin.

Con ellas, tendría acceso a su dinero en todo momento (o al menos en unos 30 minutos, tiempo en que la red suele confirmar una transacción) sin necesidad de que una entidad centralizada controle y limite sus operaciones. Además, su dinero estaría protegido en todo momento del doble gasto, gracias a que en la cadena de bloques las transacciones son inmutables. Por otro lado, las operaciones resultarían mucho más seguras, ya que la dirección de la cartera de un usuario de criptomonedas no revela ningún tipo de información personal, cuestión que puede ser comprobada utilizando un explorador blockchain.

Lamentablemente, los bancos todavía son necesarios. En este sentido, una solución que podría implementar la banca pública y privada se encuentra en los proyectos que pretenden verificar la identidad utilizando la tecnología de contabilidad distribuida, en los cuales los mismos usuarios son los que deciden cuándo, con quién y qué información compartir. Si los datos se encuentran en un libro contable digital, sería mucho más fácil prevenir que un agente externo pueda robarlos e intentar venderlos, como lo está haciendo ShadowBrokers.

Iniciativas como el proyecto Ubin, que llevan adelante el consorcio R3, la Autoridad Monetaria de Singapur y 10 entidades bancarias desde el año pasado, ya se encuentran realizando avances para integrar la tecnología de contabilidad distribuida en el sistema financiero. No obstante, la adopción de los criptoactivos por parte de los bancos de Chile no parece ser posible en un corto plazo, ya que han entablado una batalla en contra de las casas de cambio que operan con criptomonedas, lo que enturbia el panorama regulatorio, aunque hasta el momento las autoridades judiciales hayan fallado a favor de las casas de cambio.

Imagen destacada por weerapat1003 / stock.adobe.com 

¿Disfrutaste leyendo este artículo?
Agradece a con una propina:

Acerca del autor

Zuleika Salgado

Entusiasta de la tecnología blockchain y el arte.

¡Mantente al día!

Tweets de @CriptoNoticias

PUBLICIDAD