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Países alineados con EE.UU. podrían liberarse de las trampas de deuda del FMI y Banco Mundial.
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El dólar dejaría de ser solo “fe y crédito” para incluir una cesta de commodities escasos.
En las gélidas cumbres de Davos, donde el orden financiero suele reforzarse, una idea disruptiva comienza a ganar tracción. Esta fue presentada por el analista Paul Barron, quien predice que el Foro Económico Mundial de 2026 podría ser el escenario del fin del multilateralismo financiero y el nacimiento de un dólar respaldado por activos tangibles y digitales como bitcoin (BTC).
De materializarse el escenario que anticipa Barron se desataría el mayor terremoto en las finanzas internacionales desde la década de los 70. Según lo que comenta, Donald Trump se prepara para presentar un plan del «nuevo Bretton Woods bilateral», una estrategia diseñada para desmantelar el sistema de deuda global que ha imperado durante los últimos 80 años.
Barron sostiene que la administración Trump busca abandonar el actual modelo de «fe y crédito» —basado puramente en la confianza en el Estado— para anclar el dólar a una cesta de materias primas reales.
Esta «canasta de commodities» no solo incluiría el oro tradicional, sino también el petróleo —reforzado por la nueva independencia energética del hemisferio— y, en un giro propio del siglo XXI, a bitcoin, junto a otros activos digitales como XRP.
«Podría [Trump] plantear la idea de respaldar el dólar con activos duros en lugar de simples promesas», afirmó Barron el 11 de enero de 2026. Para el analista, esto es una «declaración de guerra directa» al modelo de banca central liderado por la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra.

¿El fin de la trampa de la deuda?
El objetivo de este movimiento sería, según Barron, liberar a los países aliados de lo que define como el «sistema imperial británico». Bajo este prisma, las instituciones nacidas a mediados del siglo XX, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, habrían funcionado como herramientas de endeudamiento perpetuo para confiscar activos nacionales cuando los países no pueden pagar.
La visión de Trump, según las especulaciones, se aleja del multilateralismo tradicional para abrazar acuerdos de tú a tú. Al retirar a Estados Unidos de diversos organismos globales, el mandatario buscaría blindar la soberanía económica frente a las directrices de las élites financieras de Washington y Bruselas.
Para entender la magnitud del cambio, es necesario mirar hacia atrás. En julio de 1944, en un hotel de New Hampshire, delegados de 44 naciones diseñaron el sistema de Bretton Woods original. Aquel acuerdo ligó el dólar al oro (a 35 dólares la onza) y las demás monedas al dólar, dotando al mundo de una estabilidad que duró hasta que Richard Nixon rompió el vínculo en 1971.
Desde entonces, el mundo ha vivido en lo que algunos llaman el «Bretton Woods II», un sistema de tipos de cambio flotantes respaldado por bonos del Tesoro y flujos de capital. Sin embargo, el auge de nuevas potencias y la crisis de deuda en países como Argentina —que sigue luchando contra los ciclos de endeudamiento del FMI— han alimentado el deseo de un «Bretton Woods III«, orientado hacia activos reales.
Oro, petróleo y bitcoin
Lejos de ser una aspiración de entusiastas digitales, la reserva estratégica de bitcoin se ha consolidado como un eje de la nueva doctrina económica estadounidense. La administración de Donald Trump ha reorientado su prioridad hacia una tríada de activos definidos por la escasez: el oro, el petróleo y el bitcoin. Este giro estratégico, respaldado por la aprobación del BITCOIN Act de 2025, encamina al Tesoro hacia la adquisición de un millón de BTC y marca el inicio de una revaluación histórica de las reservas nacionales.

A pesar del revuelo causado por las publicaciones de Barron, la Casa Blanca ha mantenido un silencio hermético. No existe, hasta el momento, una confirmación oficial de que este ambicioso plan vaya a ser presentado formalmente ante los líderes mundiales en Suiza. Aunque Estados Unidos abrió una investigación criminal contra el presidente de la FED, Jerome Powell.
Esta perspectiva es compartida por otros analistas que coinciden con el diagnóstico de Barron. Como ha reportado CriptoNoticias, la creación de una reserva estratégica de bitcoin en Estados Unidos se perfila como el catalizador de un nuevo orden financiero global, similar a un Bretton Woods moderno. En este sentido, el bitcoiner Jack Mallers sostiene que la estrategia de Donald Trump busca debilitar deliberadamente el dólar para facilitar la reconstrucción de la economía nacional.
Con el Foro Económico Mundial de Davos como escenario entre el 19 y el 23 de enero de 2026, queda en el aire la interrogante de si las naciones están realmente preparadas para transitar desde el actual modelo fíat hacia un orden respaldado por la escasez de los recursos físicos. De cumplirse las proyecciones de Barron, el entramado financiero internacional se aproxima a su desafío más determinante en décadas.



