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Aarón Olmos, economista, cree que la dolarización no es la vía para recuperar la economía del país.
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El uso de criptomonedas se vería potenciado en Venezuela si se dolariza, dicen los especialistas.
El debate sobre la factibilidad de una dolarización formal en Venezuela ha vuelto a tomar fuerza en la discusión pública como una alternativa teórica para abordar los problemas estructurales de la economía nacional. Ante este panorama, surge la interrogante sobre el futuro de la adopción de los activos digitales, especialmente de la stablecoin USDT, la cual ha servido como un refugio financiero frente a la devaluación y la inflación.
Para dibujar el impacto de un escenario hipotético de dolarización legal —y bajo los parámetros de los Estados Unidos— sobre la adopción de criptomonedas en Venezuela, CriptoNoticias consultó a cuatro especialistas y líderes del sector. Estos participaron en el evento educativo Startup Cripto en la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas (Unexca) la semana pasada.
Los entusiastas del sector coincidieron en que el ecosistema transaccional basado en la tecnología distribuida no desaparecería del país caribeño, sino que se potenciaría a través de un esquema multimoneda.
Históricamente, la adopción de criptomonedas en el país se consolidó por una necesidad imperante de resguardo de valor y para sortear de manera pragmática las limitaciones que fueron impuestas al sistema financiero venezolano.
Sin embargo, los analistas señalan que la infraestructura actual y la madurez del mercado corporativo han transformado esta herramienta de necesidad en una ventaja tecnológica irreversible que coexistirá con cualquier patrón fiduciario.
Las criptomonedas no están a merced de la dolarización
Para Ernesto Portillo, abogado y CEO de CriptoJuris Venezuela, la viabilidad legal y el destino de los activos digitales se rigen bajo principios de convergencia. El especialista explicó a este medio que, a pesar de las matrices de opinión vigentes, las monedas digitales no están supeditadas a las decisiones del sistema tradicional:
A pesar de que se habla mucho de la dolarización en el país, los criptoactivos no dependen de ella. Los criptoactivos son una herramienta más que complementa al sector fiduciario; es decir, existirán en convergencia y complementación el mundo fiduciario —llámese dólar o bolívar— con el mundo de los criptoactivos. Ninguno de los dos va a desaparecer, simplemente se van a complementar.
Ernesto Portillo.
Portillo también argumentó que la sustitución total de la moneda local presenta impedimentos de carácter constitucional, dado que «implementar la dolarización para desplazar por completo la moneda de curso legal no es posible, porque la propia Constitución establece que la moneda de curso legal es el bolívar».
Por lo tanto, él cree que el incremento en el flujo de divisas generaría un mercado con múltiples medios de pago donde convivirán dólares, bolívares y activos digitales, impulsado principalmente por el relevo generacional y las soluciones de convertibilidad transfronteriza.
Venezuela y sus problemas económicos estructurales
Desde la perspectiva macroeconómica, Aarón Olmos, economista, docente e investigador, sostiene que una dolarización formal no reduciría el volumen de operaciones con activos digitales en la nación. Olmos puntualizó que los desafíos financieros del país superan el ámbito estrictamente monetario:
Una dolarización no implicaría un menor uso de criptomonedas en el país. Más bien, considero que la vía no sería tanto usar el dólar como moneda de curso legal, sino quizás implementar un sistema dual de circulación. (…) Nuestros problemas no son solamente monetarios o de tipo de cambio; nuestros problemas son estructurales. Con una medida así puedes solventar parte de un problema, pero quizás te estás introduciendo en otro, porque le estás quitando al país la capacidad de controlar la emisión y la circulación monetaria.
Aarón Olmos.
El economista enfatizó que la adopción de USDT responde a su eficiencia operativa y que, de cara al corto plazo, la tendencia del activo digital estable sigue siendo al alza debido a que «es un sistema más rápido, sencillo, barato e intuitivo; además, ya existen normas y reglamentaciones operativas para utilizarlo».
De acuerdo con el especialista, una dolarización, para que sea efectiva y pueda ayudar a recuperar la economía, debería venir acompañada de un plan de reestructuración «del cual no se está hablando todavía».
«Uno de los grandes problemas es pensar que la solución a un problema estructural complejo es una sola medida; tendrían que confluir muchas políticas», dijo. «Al fin de cuentas, dolarizar puede ser algo temporal o algo que se mantenga, pero no tendría el efecto buscado si no se ejecuta otro conjunto de acciones necesarias, tales como bajar la presión fiscal y aumentar la producción nacional», agregó.
Al recordar lo que han hecho otros países de la región, como Ecuador o Panamá, que también se han dolarizado, destacó que esas naciones «no tenían las condiciones complejas que tenemos nosotros».
«Nuestra realidad es mucho más difícil, y habría que pasar por diferentes niveles de corrección macroeconómica antes de pensar en un escenario como ese», reflexionó.
El uso de criptomonedas en Venezuela incrementaría «de forma natural»
El argumento de que una estabilidad cambiaría tradicional frenaría el interés en la tecnología descentralizada queda desestimado cuando se analizan los datos de transaccionalidad.
Jhon Montesinos, CEO de la Red de Entusiastas en Criptofinanzas (RECripto), destacó que en la dinámica venezolana reciente ya coexisten mayores libertades para el movimiento de dólares digitales en la banca nacional sin que esto afecte al ecosistema de los activos digitales.
Montesinos indicó a este periódico que la consolidación del sector de las criptomonedas es evidente al observar los registros de las principales plataformas de intercambio:
Binance reportó un volumen de 18.000 millones de dólares transaccionados en su plataforma en los últimos meses. ¿Qué nos demuestra esto? Que en vez de retroceder, el ecosistema va a aumentar porque su punto de partida es el uso de la tecnología, el acceso a hardware, software, APIs e instrumentos financieros avanzados.
Jhon Montesinos.
El ejecutivo añadió que en un escenario de dolarización profunda, el uso de las monedas digitales se incrementará de forma natural, afirmando que «las cripto son tecnología y la tecnología avanza, tan sencillo como eso».
Montesinos explicó que la diferencia de Venezuela respecto a otros países «es que aquí hubo una necesidad imperante de utilizarlas para sortear de manera pragmática las sanciones».
«Eso es una realidad objetiva. Se utilizaron los criptoactivos para mantener la actividad económica y eso aceleró la adopción del código en el país», afirmó el especialista.

La adopción de criptomonedas en Venezuela podría desacelerar, pero no frenar
La madurez en la usabilidad del activo digital USDT se observa con claridad en el tejido empresarial de medianas y grandes corporaciones, especialmente en aquellas dedicadas a la importación y exportación.
Orlando German, director socio de Inbound Venezuela y coordinador académico en la Universidad Central de Venezuela, detalló la evolución cuantitativa que ha experimentado el sector desde inicios de 2025.
Según German, el uso corporativo formal ha pasado de un centenar de grandes organizaciones a más de 1.000 empresas medianas y grandes que estudian e integran estos activos en sus procesos de conciliación transaccional, con la asesoría y participación de comités financieros de cámaras sectoriales como Venamcham, Cavecom, Conindustria y Fedecámaras. El especialista apuntó que los atributos inherentes de la red descentralizada garantizan su continuidad:
La tecnología blockchain aplicada a las finanzas te da una serie de atributos que el sistema fiduciario tradicional simplemente no posee: pagos prácticamente inmediatos, comisiones significativamente menores, trazabilidad absoluta de la transferencia y seguridad matemática entre las partes.
Orlando German.
Germán concluyó que, si bien la dolarización de la economía venezolana podría generar un impacto temporal sobre la adopción de criptomonedas, esta es una tendencia global que otorga ventajas competitivas insustituibles frente a la «caja negra» que representa el sistema bancario tradicional.
«Con una dolarización en Venezuela seguramente la adopción se desaceleraría; es decir, perdería algo de velocidad en términos de nuevos usuarios a corto plazo. Ahora bien, ¿se dejarían de usar? Para nada. ¿Por qué? Porque las criptomonedas son la implementación de la tecnología blockchain», señaló el especialista.

El afianzamiento de la tecnología distribuida en los sectores corporativo y comercial de Venezuela demuestra que el futuro transaccional del país no estará condicionado por la vigencia o sustitución de los patrones fiduciarios tradicionales.
En un escenario hipotético de dolarización formal, bitcoin y USDT se consolidarán como herramientas de complementariedad financiera, potenciando un entorno multimoneda con mayor liquidez y eficiencia operativa.
La necesidad histórica que impulsó la adopción de estos activos digitales en la nación ha evolucionado hacia una búsqueda de transparencia, inmediatez y menores costos, ventajas matemáticas e institucionales que mantendrán la expansión de este ecosistema frente a las limitaciones y la opacidad de los sistemas bancarios convencionales.











