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Mayo se perfila como un mes de definiciones estructurales con gran influencia geopolítica.
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La resolución o el recrudecimiento de la guerra en Irán impactará en en el precio de bitcoin.
Bitcoin (BTC) inaugura este mayo de 2026 cotizando alrededor de 77.000 dólares, una cifra que refleja tanto la resiliencia del activo como la extrema cautela de los mercados globales ante un panorama geopolítico degradado.
En el siguiente gráfico se observa cómo se ha movido la moneda digital durante los últimos 30 días. Allí queda en evidencia que bitcoin viene de un buen abril, período en el que su precio subió 11%:

El contexto actual está dominado por el cierre del Estrecho de Ormuz, una arteria vital por la que circula el 20% del suministro mundial de energía y que permanece bloqueada tras dos meses de conflicto armado entre Irán y la coalición liderada por Estados Unidos e Israel. Este conflicto bélico no muestra señales de terminar en el corto plazo. Ayer, 30 de abril, la agencia Reuters reportaba que «Irán amenaza con una respuesta contundente si Estados Unidos reanuda los ataques».
Con el barril de petróleo Brent arriba oscilando en los 111 dólares (ver gráfico a continuación), la inflación se ha convertido nuevamente en el centro de la narrativa financiera.

El índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE) en Estados Unidos ha repuntado al 3,5%, una cifra que presiona a la Reserva Federal (FED) estadounidense justo en un momento de vulnerabilidad institucional interna, marcando el fin de la era de Jerome Powell y el inicio de una transición que, como toda trancisión, genera algo de incertidumbre. Donald Trump le exige a la FED bajar tasas de interés (lo que beneficiaría a bitcoin), pero el organismo monetario ha estado mostrando rechazo a tal postura.
Mayo, un mes mayormente verde para bitcoin
Históricamente, bitcoin ha desafiado el viejo refrán bursátil «sell in May and go away» (vende en mayo y vete), mostrando un desempeño equilibrado pero ligeramente inclinado hacia el optimismo.
Desde el año 2013, este mes ha registrado siete cierres mensuales en verde frente a seis cierres en rojo; una estadística que demuestra que la ciclicidad del activo a menudo ignora los patrones estacionales de los mercados tradicionales.

Los 68.000 dólares serían el soporte que no debe perderse, según Glassnode
En el ciclo actual, bitcoin suma 207 días por debajo de su máximo histórico de 126.000 dólares alcanzado en 2025, lo que sitúa al mercado en una fase de corrección prolongada que, según métricas de tiempo y fractales de ciclos anteriores como el de 2022, podría estar transitando sus etapas finales. Esta fase se caracteriza por intentos recurrentes de cambio de tendencia, siendo el reciente testeo de los 79.000 dólares el segundo gran esfuerzo por romper la estructura bajista.
La acción del precio en las últimas semanas de abril reveló un comportamiento de «limpieza» del mercado, donde los inversionistas de corto plazo (Short-Term Holders) desempeñaron un papel protagónico.
Datos on-chain indican que, a medida que BTC se acercó a la resistencia psicológica y técnica de los 80.000 dólares, se enviaron más de 200.000 bitcoins a los intercambios en un periodo de apenas 15 días. Este flujo masivo de ventas, que alcanzó picos de 4.000 millones de dólares por hora en ganancias realizadas, fue impulsado por compradores recientes que buscaron su punto de equilibrio o pequeñas ganancias tras meses de incertidumbre.
Este rechazo en la zona de los 79.000 – 80.000 dólares no representa necesariamente una debilidad estructural, sino una absorción de oferta necesaria para consolidar un suelo más firme, el cual —tal como CriptoNoticias ha reportado— ha quedado identificado por firmas de análisis como Glassnode en el rango de los 65.000 a 70.000 dólares, con los 68.000 dólares actuando como el soporte clave a vigilar durante este mes de mayo.
Las miradas se posan sobre Irán
La evolución de bitcoin en las próximas semanas estará en gran manera relacionada con la resolución o el recrudecimiento del conflicto en el estrecho de Ormuz.

Con el petróleo en precios relativamente caros y una inflación lejos de los objetivos del 2% anual, la presión sobre la Reserva Federal estadounidene es máxima.
Si la tensión bélica entre Irán y la coalición internacional escala, el encarecimiento de la energía actuará como un ancla para los activos considerados «de riesgo», dificultando que el mercado valide la transición hacia una política monetaria más flexible, incluso bajo la presión de Donald Trump. Por el contrario, cualquier señal de distensión en esta arteria energética vital podría ser el catalizador necesario para que el capital fluya nuevamente hacia bitcoin.
Desde una perspectiva técnica y de comportamiento on-chain, esta presión macroeconómica coincide con el acercamiento a un punto de inflexión crítico señalado por Ignacio Moreno de Vicente, analista de CryptoQuant. El indicador MVRV de los inversionistas a corto plazo (STH) muestra una estructura de máximos decrecientes que ha actuado como un techo desde marzo de 2024.

Según Moreno, el mercado se encuentra en una fase de contracción hacia esta línea de tendencia. «Una recuperación sostenida del precio realizado, junto con la estabilización del MVRV y su tendencia por encima de 1,0, señalaría un cambio de régimen estructural», explica el analista.
Tal movimiento sacaría a los compradores recientes de su estado de pérdidas, eliminando la presión de venta por pánico y transformando la resistencia actual en un suelo sólido para atacar nuevamente los máximos.
El escenario actual sugiere que lo que ocurra en el campo de batalla y en las mesas diplomáticas en Oriente Medio determinará si bitcoin logra finalmente romper esa estructura bajista del MVRV que lo ha limitado durante años. Si las noticias desde Irán permiten un respiro a la inflación global, la base de costo de los tenedores a corto plazo dejará de ser una zona de resistencia.
A pesar de que el panorama parece más complejo que en ciclos anteriores debido a la fortaleza de activos tradicionales como los fondos que siguen al índice Nasdaq (fortaleza que pone en evidencia que han atraído capital que no está yendo hacia bitcoin), algunos especialistas sugieren que la resiliencia y la paciencia es la mejor herramienta del inversionista.
Michaël van de Poppe, trader y analista financiero, reconoce que el entorno actual genera «bastante estrés» y que incluso es «más difícil que los mercados bajistas de 2018 o 2022», dado el repunte en otras clases de activos. Sin embargo, su consejo para quienes tienen bitcoin en este mayo de 2026 es claro: «Las cosas requieren tiempo, pero cuando empiecen a moverse, lo harán más rápido que todos los demás activos juntos. Solo hay que tener paciencia».
En conclusión, mayo de 2026 se perfila como un mes de definiciones estructurales donde la geopolítica probablemente tendrá gran influencia. Los ojos del mercado no están solo en las pantallas de cotización, sino en los reportes que llegan desde Ormuz, entendiendo que la paz geopolítica es, hoy más que nunca, el combustible que necesita el precio de BTC.








