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Pax Gold (PAXG) y Tether Gold (XAUT) dominan la liquidez de este sector.
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El volumen de comercio del oro tokenizado ocurre mayoritariamente en exchanges centralizados.
El brillo del oro ha encontrado uno de sus mejores refugios en las redes de criptomonedas. Durante los primeros tres meses de 2026, el oro tokenizado no solo ha ganado tracción, sino que ha devorado sus propias marcas al registrar 90.700 millones de dólares en operaciones. Esta cifra, revelada en un reporte publicado el 4 de mayo de 2026 por la firma de análisis CoinGecko, supera ya los 84.640 millones de dólares transaccionados durante la totalidad del año 2025.
La digitalización de activos mediante la tokenización de activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés) ha transformado al metal precioso en un recurso dinámico. Este proceso, que consiste en representar derechos de propiedad de activos tangibles en redes de criptomonedas, ha permitido que el oro tokenizado sea operado con la misma agilidad que cualquier criptomoneda. Mientras que el oro físico resulta lento, costoso de asegurar y difícil de fraccionar para su transferencia, los tokens pueden intercambiarse en segundos, en cualquier cantidad y sin las restricciones de horario de los mercados tradicionales.
De acuerdo con el informe de CoinGecko, esto refleja el aumento de la demanda de oro tokenizado, impulsado por los participantes del mercado de criptomonedas que buscan exposición a este activo de alto rendimiento.
«Cabe destacar que los exchanges centralizados (CEX) representan la gran mayoría de las operaciones al contado de activos tokenizados», señala el reporte. Este dato sugiere que tanto el inversor minorista como el profesional están utilizando estas plataformas como una rampa de salida o cobertura rápida sin salir del ecosistema de las criptomonedas.
A pesar del éxito trimestral, la actividad no ha sido lineal, ya que el volumen de negociación al contado del oro tokenizado ha fluctuado mes a mes hasta el momento. La consultora explica que este comportamiento «refleja una sensibilidad a las condiciones del mercado», vinculando directamente el apetito de los inversores con la volatilidad del metal precioso y de los activos digitales.
Un ejemplo claro de esta sensibilidad ocurrió en octubre de 2025, cuando el volumen se disparó a 21.380 millones de dólares coincidiendo con un máximo histórico de la onza de oro de 4.380 dólares. Aquella cifra «triplicó con creces los 6.730 millones de dólares negociados el mes anterior», para luego moderarse a 14.070 millones de dólares al mes siguiente, como se aprecia en el siguiente gráfico.

En cuanto a los protagonistas del sector, los tokens PAX Gold (PAXG) y Tether Gold (XAUt) mantienen un dominio absoluto del comercio al contado. Durante el trimestre pasado, PAXG representó entre el 34% y el 82% de los volúmenes mensuales, mientras que XAUt se situó entre el 14% y el 64%, demostrando la hegemonía de estos dos activos respaldados por oro físico.
La disponibilidad en grandes plataformas ha sido un catalizador clave para este dominio. XAUt, por ejemplo, llegó en marzo de 2026 a Binance, el exchange más grande del mundo por volumen, y ya posee 11.348 unidades dentro de su custodia, como reportó CriptoNoticias. En contraste, otras opciones como Kinesis Gold (KAU) o Matrixdock Gold (XAUm) promediaron volúmenes significativamente menores de 570 y 707 millones de dólares respectivamente.
El ecosistema de materias primas tokenizadas se consolida así como una herramienta de inversión madura. Su evolución actual muestra una estrecha vinculación tanto a los movimientos del oro físico como a la liquidez global, permitiendo a los usuarios resguardar valor de forma inmediata ante las fluctuaciones de la economía tradicional y digital.








