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El capital migra hacia stablecoins como refugio tras episodios de riesgo.
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El hackeo a Kelp DAO dejó pérdidas por más de 292 millones de dólares.
Las finanzas descentralizadas (DeFi, por sus siglas en inglés) enfrentan un obstáculo en su desarrollo. Según JPMorgan, las vulnerabilidades de seguridad y el estancamiento del valor total bloqueado (TVL) están limitando el interés institucional en el sector.
En un informe enviado a clientes el 23 de abril de 2026, analistas del banco estadounidense, liderados por Nikolaos Panigirtzoglou, señalaron que los ataques recientes han expuesto debilidades estructurales en el ecosistema, afectando la confianza y provocando salidas de capital.
Los especialistas destacan un cambio en el comportamiento del capital. “Así como los inversionistas tradicionales se decantan por el efectivo en tiempos de incertidumbre, los participantes en el mundo de las criptomonedas han respondido a los recientes ataques buscando refugio en las stablecoins”, indicaron. Este movimiento refuerza el rol de las monedas estables como alternativa defensiva dentro del ecosistema.
Pese a los avances en auditorías de contratos inteligentes, el informe de JPMorgan subraya que las vulnerabilidades persisten, especialmente en infraestructuras complejas como los puentes entre cadenas, que amplían la funcionalidad del ecosistema pero también su superficie de ataque.
“Esto plantea interrogantes sobre si DeFi puede lograr el crecimiento orgánico necesario para respaldar una adopción institucional más amplia”, concluyeron.
Uno de los casos recientes más relevantes fue el hackeo al protocolo Kelp DAO, ocurrido el pasado 18 de abril. El ataque explotó una vulnerabilidad en un puente entre cadenas, lo que permitió acuñar aproximadamente 292 millones de dólares en tokens rsETH (ether restakeado líquido) sin respaldo, tal como lo reportó CriptoNoticias.
Estos activos fueron utilizados como colateral en Aave para retirar ETH, generando una deuda de 292 millones de dólares.
Y el impacto no se limitó al protocolo afectado. Los analistas indicaron que “el incidente provocó salidas de capital de fondos que no tenían exposición directa al activo comprometido, lo que demuestra que la interconexión de DeFi puede ser una debilidad durante eventos adversos”.
Esto se reflejó en los datos del mercado: el ecosistema de DeFi registró una salida de 7.480 millones de dólares en 24 horas tras el hackeo al puente de Kelp DAO. Es decir que, aunque algunos inversionistas no tenían fondos en Kelp DAO, igualmente retiraron capital de otros protocolos por temor.
Entre el 18 y el 23 de abril, el TVL, que mide el valor total de los activos depositados en protocolos DeFi, pasó de 99.520 millones de dólares a 84.585 millones, una caída del 15%.

Cabe aclarar que el hackeo a Kelp DAO no fue un caso aislado. El 1 de abril, el protocolo Drift sufrió un ataque que implicó pérdidas cercanas a los 280 millones de dólares.
Desde el ataque a Drift, el ecosistema de criptomonedas registró al menos 12 incidentes de seguridad adicionales.








