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La salida de capital estuvo liderada por el ETF gestionado por Fidelity.
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El desempeño negativo de los fondos incide en el precio de bitcoin.
Los fondos cotizados en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) de bitcoin (BTC) al contado en Estados Unidos registraron ayer, 27 de abril, una salida de capital que alcanzó los 263 millones de dólares.
Este movimiento financiero puso fin a una tendencia de acumulación que se había extendido durante jornadas bursátiles consecutivas en el mercado de los ETF, como se puede apreciar en el siguiente gráfico.

Esta interrupción en las entradas fue impulsada principalmente por el el fondo Fidelity Wise Origin Bitcoin Fund (FBTC). Este instrumento lideró las ventas con un retiro neto de 150 millones de dólares por parte de sus inversionistas. A este comportamiento se sumó el Grayscale Bitcoin Trust (GBTC), el cual reportó salidas por 46 millones de dólares durante la misma jornada.
En contraste, el iShares Bitcoin Trust (IBIT), gestionado por BlackRock y consolidado como el ETF más grande del mundo, mantuvo un balance neutro. El gigante financiero no registró entradas ni salidas netas de capital.
El impacto de estos retiros se trasladó de inmediato al mercado, con el precio de bitcoin reaccionando a la baja y descendió por debajo de los 77.000 dólares. Esta caída ocurrió después de que la moneda digital rozara la marca de los 79.000 dólares.
La relación entre los ETF y el precio de la moneda digital es directa debido a la naturaleza de estos productos. Los fondos al contado tienen la obligación de comprar y custodiar bitcoin real para respaldar cada acción que emiten. Por lo tanto, cuando los inversionistas deciden retirar su dinero, las gestoras se ven obligadas a vender parte de sus reservas de bitcoin para entregar el efectivo correspondiente a inversionistas, como lo ha reportado CriptoNoticias.
Al aumentar la cantidad de bitcoin disponible para la venta sin que exista una demanda que absorba ese volumen, el valor del activo tiende a disminuir. Es decir, que la salida de los ETF, en la práctica, fue una inyección de oferta que el mercado no pudo compensar en el corto plazo.








