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Zhao sugiere dar a Satoshi una ventana de 12 meses para mover sus monedas.
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Satoshi posee 1,1 millón de BTC, equivalentes a USD 60.000 millones.
El fundador de Binance, Changpeng Zhao (CZ), propuso que la comunidad de Bitcoin dé a Satoshi Nakamoto un plazo de 12 meses para mover aproximadamente 1 millón de BTC. Si no se mueven, esas monedas deberían congelarse de forma permanente, expresó.
Satoshi Nakamoto es el nombre usado por la persona o grupo que creó Bitcoin en 2009. Sus monedas, nunca movidas desde los primeros años, equivalen a unos 60.000 millones de dólares al precio actual.
“Creo que, en primer lugar, cuanto más poder de cómputo tengamos, mejor”, afirmó CZ durante una entrevista en el podcast Galaxy Brains. Explicó que ya existen algoritmos de cifrado resistentes a lo cuántico. “Así que todo lo que tenemos que hacer —conceptualmente es muy simple—, es actualizar, cambiar el algoritmo de cifrado”.

Su idea específica es clara: “como comunidad, ¿por qué no fijamos un plazo, por ejemplo, de 6 o 12 meses? Si esas monedas no se mueven en ese tiempo, las bloqueamos”. De esta manera, “en el nuevo protocolo, habrá como solo 20 millones de monedas porque simplemente vamos a bloquearlas”.
La decisión está en manos de la comunidad
CZ advirtió que no actuar supone “básicamente se las estamos regalando a la primera persona que use el cómputo cuántico para vulnerarlas”. “Si él no hace nada con ellas, mi recomendación sería que el nuevo protocolo las congele; que queden fuera de circulación”, señaló. “Yo diría que le demos un año. Si no lo hace en un año, creo que le dimos tiempo. Puede que esté vivo, puede que no, o puede que ni siquiera sea una sola persona, ¿quién sabe?”.
Al final, “eso es lo que yo haría, eso es lo que sugeriría. Creo que al final lo que se haga debería decidirse mediante el voto de la comunidad”. Cualquier cambio de este tipo en Bitcoin solo puede ocurrir por consenso. Requiere acuerdo entre desarrolladores, mineros, exchanges, custodios y, basicamente, todos los usuarios y corredores de nodos.

En la práctica, alrededor de 1,1 millones de BTC se atribuyen a Satoshi, pero el total de monedas consideradas perdidas o inactivas es mayor. Como reportó CriptoNoticias se estiman que entre 3 y 4 millones de BTC permanecen fuera de circulación efectiva por llaves perdidas, discos duros dañados o errores de los primeros años. El circulante real hoy se acerca más a los 16 o 17 millones de BTC.
El dilema técnico exige definir qué monedas están perdidas
Si un atacante cuántico accediera a las monedas de Satoshi, el efecto principal sería en el mercado. Un volumen grande que se daba por inmóvil entraría de forma repentina en circulación y podría influir en el precio. Esto no modificaría el límite técnico de 21 millones de BTC ni los fundamentos del protocolo.
Sin embargo, esta situación plantea un dilema ético y operativo sobre el cual la comunidad deberá tomar una decisión. El núcleo del problema radica en determinar bajo qué parámetros y metodologías objetivas se puede discriminar qué monedas se consideran definitivamente extraviadas o muertas y cuáles no.
Bloquear de manera generalizada las direcciones inactivas abre la posibilidad de lesionar los derechos de usuarios legítimos que guardan sus fondos sin moverlos. Por el contrario, no aplicar ninguna restricción técnica mantiene expuesto un porcentaje crítico de la oferta monetaria a ataques externos que comprometerían la estabilidad financiera general.
Jameson Lopp impulsa la propuesta BIP-361
La idea del fundador de Binance se suma a otras iniciativas previas dentro del ecosistema. Por ejemplo, el pasado 14 de abril de 2026, se integró de forma oficial al repositorio de código de Bitcoin la propuesta de mejora BIP-361.
Esta iniciativa de mejora técnica, liderada por el desarrollador cypherpunk Jameson Lopp —cofundador de la firma de seguridad Casa—, plantea implementar una bifurcación blanda o soft fork. Este mecanismo invalidará las firmas criptográficas antiguas (incluidas las de Satoshi) a partir de una fecha predeterminada, obligando a migrar los fondos a direcciones seguras post-cuánticas.







