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El cambio ocurre ante la deuda de EE.UU. que supera los USD 40 billones.
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El aumento de la deuda, los déficits y las tasas han reactivado el interés por bitcoin.
El 28 de agosto de 2026 al momento de esta publicación, precio de bitcoin (BTC) cotiza sobre los 77.900 dólares. En la última semana, la moneda digital llegó a superar incluso los 81.000 dólares y tiene una subida superior al 20% a nivel mensual. En este contexto alcista, BTC muestra un desmarque del índice tecnológico Nasdaq 100 y refuerza su vínculo con el oro.
Este cambio fue reportado el 27 de agosto por Grayscale. Según datos de la firma de gestión de activos, la correlación a 90 días entre bitcoin y el Nasdaq cayó de más del 60% a aproximadamente el 33%.
La correlación es una medida estadística que indica si dos activos se mueven en la misma dirección. En el mismo período, la alineación del activo con el oro subió desde cerca de cero a más del 50%. La gráfica a continuación ilustra el cruce entre ambas tendencias, visibilizando la pendiente descendente frente al índice bursátil tecnológico y el ascenso constante hacia el metal precioso.

“Durante gran parte del último año, en medio de un rally de activos de riesgo impulsado por la IA, bitcoin cotizó más como una inversión de alta beta que como una cobertura monetaria”, escribió Zach Pandl, jefe de investigación de Grayscale.
Pandl afirmó que la empresa considera “que se avecina un cambio”. La compañía atribuye este giro al panorama económico estadounidense, marcado por un endeudamiento público en niveles récords. La deuda federal de Estados Unidos superó la semana pasada los 40 billones de dólares.
A su vez, Grayscale indicó que “el tramo largo de la curva de rendimientos del Tesoro ha sufrido una caída significativa durante el último año”. Este indicador refleja los retornos exigidos a los bonos estatales con vencimientos más lejanos.
“Los mayores saldos de deuda, los déficits persistentes y los mayores rendimientos a largo plazo han reactivado la búsqueda de activos que puedan protegerse contra el deterioro de los fundamentos fiscales y monetarios”, añadió el investigador de Grayscale.
En ese escenario resaltan las propiedades de la moneda. “Lanzado tras la crisis financiera mundial, bitcoin fue diseñado para este tipo de entorno, sin un emisor central, con un calendario de emisión transparente y un suministro máximo fijo de 21 millones de monedas”, destacó el analista.
Estas características se complementan con la resistencia a la censura y la inconfiscabilidad del activo. Dicho marco operativo impide que gobiernos o instituciones bloqueen transacciones o incauten fondos de forma arbitraria, como lo indica la Criptopedia, sección educativa de CriptoNoticias.
“A medida que aumentan los desequilibrios fiscales y los inversores reevalúan el poder adquisitivo a largo plazo de las monedas fíat, bitcoin puede servir como una alternativa escasa y líquida junto con el oro”, subrayó Pandl sobre el dinero emitido por estados.
Finalmente, el analista de Grayscale concluyó que “esta combinación de escasez y factores de rentabilidad diferenciados puede convertir a bitcoin en una adición atractiva para una cartera diversificada moderna”.








