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La escasez de BTC sería una ventaja para competir con el oro como reserva de valor.
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Una mayor profundidad de mercado podría amortiguar los movimientos de precio de BTC.
El economista Saifedean Ammous sostuvo que el crecimiento de la liquidez y la capitalización de bitcoin (BTC) podría reducir sus fluctuaciones de precio a largo plazo, hasta convertirlo en un activo monetario menos volátil que el oro y de mayor tamaño. El autor de The Bitcoin Standard defendió que la escasez de BTC es una ventaja para su consolidación como dinero, no un obstáculo para su uso.
En una respuesta a las críticas del profesor Lawrence H. White, Ammous argumentó que la dificultad para ampliar la oferta de un activo es precisamente una de las características que hicieron del oro un dinero dominante. Desde su perspectiva, bitcoin lleva esa propiedad más lejos, porque su emisión sigue reglas predecibles y no depende de las decisiones de un emisor central.
El economista consideró que una demanda creciente de bitcoin no necesita traducirse en una expansión de su oferta. En cambio, puede elevar su poder adquisitivo y permitir que sus propietarios acumulen mayores saldos monetarios. Según su tesis, este proceso favorecería el ahorro, la liquidez y una menor volatilidad a medida que el mercado madure.
Ammous cuestionó la idea de que la capacidad de aumentar la oferta en respuesta a una mayor demanda sea una ventaja para el dinero. Para ilustrar su postura, planteó que, si esa característica fuera determinante, otros metales como el cobre o el hierro habrían tenido mejores condiciones para imponerse al oro como reserva monetaria; una idea que también ha sido explorada por CriptoNoticias.
A su juicio, la limitada expansión de las reservas de oro contribuyó a su posición histórica como dinero. Bitcoin, cuya emisión está sujeta a reglas predeterminadas, profundizaría esa característica al reducir todavía más la posibilidad de diluir su oferta.
El autor también rechazó que una mayor capitalización de mercado no pueda relacionarse con una reducción de la volatilidad. En su respuesta, citó análisis atribuidos a Fidelity y Charles Schwab, así como investigaciones sobre la volatilidad realizada, los diferenciales entre compra y venta y la liquidez de BTC, que apuntarían a una disminución de las fluctuaciones con el tiempo.

En el análisis sostuvo que una mayor profundidad de mercado puede ayudar a absorber operaciones sin provocar movimientos de precio tan pronunciados. Sin embargo, esa evolución no garantiza que la volatilidad continúe bajando ni que bitcoin llegue a ser más estable que el oro, como también explicamos en CriptoNoticias.
Otro punto central de su argumento es que conservar BTC también constituye una forma de utilizarlo como dinero. Para Ammous, quienes mantienen el activo con el propósito de preservar su poder adquisitivo para gastos futuros están acumulando saldos monetarios, aunque no lo empleen habitualmente para pagar bienes y servicios.
Por eso, considera prematuro exigir una adopción generalizada de bitcoin como medio de pago antes de reconocer su avance monetario. En su respuesta, estimó que BTC representa alrededor del 1% de los saldos de efectivo globales y sostuvo que todavía tiene margen para crecer.
Esta postura contrasta con la de White, quien cuestiona que un activo con fuertes fluctuaciones de precio pueda ofrecer la previsibilidad necesaria para los intercambios cotidianos. El profesor también destacó la competencia de las stablecoins, diseñadas para mantener un valor estable y utilizadas para transferir unidades vinculadas a monedas fiduciarias.
Ammous respondió que el volumen de transacciones de las stablecoins refleja, principalmente, el uso de dólares mediante nuevas vías de transferencia y no demuestra que bitcoin necesite una oferta flexible.
Su pronóstico es que la monetización progresiva de BTC impulsará su liquidez, reducirá su volatilidad y ampliará su valoración hasta superar la del oro. Se trata de una expectativa sobre la evolución futura del activo, no de un desenlace confirmado. El ritmo de adopción, la demanda y las condiciones del mercado serán determinantes para evaluar si ese escenario llega a materializarse.












