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El sentimiento mejora, pero el mercado sigue lejos de la zona de codicia.
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Históricamente, el miedo extremo ha coincidido con zonas de acumulación.
El Índice de miedo y codicia de bitcoin salió de la categoría de «miedo extremo» y volvió a «miedo» con una lectura de 27 puntos, el 16 de julio de 2026. El cambio coincide con una estabilización del precio de bitcoin (BTC) alrededor de los USD 63.000, después de varias semanas de recuperación desde los mínimos registrados a comienzos de julio.
El indicador mide el sentimiento de los inversionistas a partir de variables como la volatilidad, el impulso del mercado, el volumen de negociación, la actividad en redes sociales, la dominancia de bitcoin y las tendencias de búsqueda. En los días previos se había mantenido entre 23 y 25 puntos, dentro de la categoría de «miedo extremo», uno de los períodos más prolongados de pesimismo registrados este año.
Históricamente, estos niveles han coincidido con fases de capitulación y acumulación por parte de inversionistas de largo plazo, aunque el índice no permite anticipar con precisión cuándo comenzará una recuperación sostenida del mercado o una caída. En esta ocasión, la mejora del sentimiento se ha ido gestando desde el rebote de bitcoin a mediados de julio, cuando el precio comenzó a estabilizarse entre los 62.000 y 64.000 dólares, luego de caer por debajo de 59.000 dólares.
Recordemos que, en este contexto, los flujos hacia los ETF de bitcoin han mostrado un predominio de salidas netas en las últimas semanas, incluyendo una racha récord de ocho semanas consecutivas con retiros netos por aproximadamente USD 8.260 millones. Aunque se registraron algunas jornadas puntuales de entradas, el balance acumulado sigue siendo negativo. Paralelamente, según datos de Glassnode, los tenedores de largo plazo continúan siendo una fuente relevante de presión vendedora, con realizaciones de pérdidas que alcanzaron picos cercanos a los USD 280 millones diarios a inicios de julio.

El sentimiento mejora, pero el mercado sigue dividido
La salida del miedo extremo abre el debate entre los actores del sector. Por ejemplo, para Alexander Kuptsikevich, analista senior de la firma FxPro, abandonar esa categoría es una señal favorable, ya que históricamente los períodos de mayor pesimismo han coincidido con zonas de acumulación antes de las recuperaciones del precio.
Sin embargo, otros analistas mantienen una postura más cautelosa. Según un análisis de Galaxy Digital, una firma institucional especializada en criptoactivos, solo 4 de 13 indicadores históricos de fondo de mercado se han activado, lo que sugiere que el piso del ciclo podría ubicarse aún entre los 40.000 y 46.000 dólares.
Asimismo, el debate coincide con un momento de estancamiento en el precio de bitcoin. Tras superar los mínimos de entre USD 57.000 y 59.000 a comienzos de julio, BTC repuntó después de que el índice de precios al consumidor (IPC) de Estados Unidos se ubicara por debajo de lo esperado, lo que impulsó temporalmente el apetito por los activos de riesgo.
Sin embargo, ese avance perdió fuerza en los últimos días y el precio se mantiene alrededor de los 64.000 dólares. Como reportó CriptoNoticias, parte del mercado atribuye esta falta de continuidad a una rotación de capital hacia acciones vinculadas con la inteligencia artificial, mientras que otros analistas consideran que el desempeño de bitcoin sigue dependiendo principalmente de factores como la liquidez global, los flujos institucionales y la evolución de la inflación en Estados Unidos.
Por ahora, la salida del miedo extremo representa una mejora en el ánimo de los inversionistas, pero todavía no confirma un cambio estructural en la tendencia de bitcoin. Mientras la demanda institucional continúe siendo moderada y persistan factores como la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la cautela de los inversionistas frente a la inflación en Estados Unidos, el indicador seguirá siendo una referencia útil para medir el sentimiento del mercado, pero insuficiente por sí solo para anticipar la próxima dirección del precio.
En este escenario, la evolución de los flujos hacia los fondos cotizados, la liquidez global y el apetito de los inversionistas por activos de riesgo serán los factores que determinarán si esta mejora del sentimiento se consolida en una recuperación más amplia o si queda como un alivio temporal dentro de un mercado que aún se mantiene defensivo.








