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Villalonga cree que los niños tienen una “aproximación diferente” al ecosistema de criptomonedas.
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En Val-U aplican una enseñanza transversal para que los más pequeños aprendan de finanzas.
La startup venezolana Val-U, dedicada a la educación financiera, ha logrado integrar el aprendizaje sobre bitcoin (BTC) y la economía descentralizada en el currículo de más de 5.000 estudiantes en Venezuela y México. A través de una metodología transversal, la iniciativa busca proteger el futuro financiero de los jóvenes frente a la inflación y la devaluación que afecta a la región.
En una entrevista exclusiva con CriptoNoticias en el marco del evento Venezuela Tech Week, Dubraska Villalonga, CEO de Val-U, explicó que el objetivo principal es «ayudar a colegios de Venezuela y de México para dar habilidades financieras tanto a sus profesores como a sus estudiantes».
Según la ejecutiva, este aprendizaje tiene un «impacto de red» que alcanza a familias y personal administrativo, transformando su visión sobre el dinero.
De acuerdo con Villalonga, la propuesta de Val-U utiliza a bitcoin como un eje para diversas materias. Detalló así que «en los grados más bajos trabajamos temas más relacionados a definiciones, conceptos, ver cómo lo asocian a otros temas».
Como ejemplo de esta integración, la CEO señaló: «Hablamos de criptomonedas en quinto y sexto grado pero lo asociamos a los números naturales. Entonces tomamos el precio de bitcoin y empezamos a separar qué es una decena, qué es una centena, qué es una décima, qué es una milésima».
Para Villalonga, la importancia de bitcoin en el contexto venezolano es indiscutible. «Es necesario que producto de nuestra realidad afectada por la inflación, por una devaluación y la crisis que hemos venido sufriendo, entendamos cómo estos instrumentos de inversión nos permiten protegernos de esa inflación», afirmó.
Además, destacó el valor de la moneda digital como un refugio de valor superior a la moneda local: «Nos permite tener también una posibilidad de ahorro en una moneda que suele ser mucho más estable cuando la comparas con el bolívar».

El fin de la intermediación y la soberanía financiera
El programa de Val-U, que ha llegado a una veintena de escuelas, no solo aborda el activo digital como inversión, sino también su trasfondo tecnológico y filosófico.
«Hablamos del tema libertario y de lo que significa también aprender sobre criptomonedas y bitcoin como una herramienta para entender que el Estado tiene unos parámetros y que esto sale como de la norma de lo que representa el sistema financiero tradicional», explicó Villalonga.
La educadora dijo que entre las instituciones educativas que han visitado en Venezuela se encuentran: el Colegio Altamira, en Maracaibo, estado Zulia; Colegio Cristo Rey, en Caracas; UE Colegio Las Fuentes, en Barquisimeto, estado Lara; Colegio Integral El Manglar, en Barcelona, estado Anzoátegui; Colegio La Inmaculada, en La Guaira y U.E. Aldonza Manrique, en Porlamar, estado Nueva Esparta.
En México, han estado en el Colegio Giocosa, en Ciudad de México y el Colegio Unión de México, también en la capital del país azteca.
Para Villalonga, la educación impartida busca que los niños comprendan las ventajas de la descentralización. Y resaltó «la necesidad de entender también que para enviar dinero a una persona que está en otro lado no se necesita un banco de intermediario, por ejemplo, o no se necesita que los datos estén expuestos».
Una generación sin miedo al error
Una de las observaciones más relevantes de Villalonga es la facilidad con la que los menores asimilan estos conceptos. «Los chicos, a diferencia de los adultos, no tienen miedo a equivocarse y eso creo que es lo valioso de lo que nosotros hacemos. Diferente a un adulto que le cuesta más, tiene mucha pena, le cuesta decir ‘no sé'», comentó.
A juicio de la directiva, los estudiantes venezolanos están motivados por su propio entorno: «Los chicos tienen una aproximación completamente diferente donde ellos se lanzan al conocimiento, quieren aprender. Saben que hay una necesidad porque ven a sus padres luchando y hablando constantemente sobre inflación».
Val-U, que ya tiene presencia en 10 ciudades de Venezuela como Caracas, Valencia y Barquisimeto, busca cerrar la brecha educativa actual. Villalonga concluyó con una reflexión sobre el desfase del sistema tradicional: “Durante mucho tiempo la educación ha estado formando gente para este siglo, para el siglo XXI, pero con habilidades y conocimientos del siglo XX. Lo que hace Val-U es precisamente preparar a los chamos del siglo XXI con habilidades del siglo XXI».









