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El 63% de los millennials en Latinoamérica lidera el interés global por invertir en criptoactivos.
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La mitad de los herederos abandona a los asesores tradicionales al recibir su patrimonio.
El tiempo está transformando las cajas fuertes de América Latina, donde el interés por bitcoin (BTC) y las criptomonedas se intensifica tras la llegada de un 2026 que ya transita su segundo trimestre.
Este año consolida un hito demográfico en el que los primeros miembros de la generación baby boomer (generación nacida entre 1946 y 1964) comenzaron a celebrar sus 80 años, acelerando lo que los economistas denominan la ‘Gran Transferencia de Riqueza’.
Se estima que, en las próximas dos décadas, más de 84 billones de dólares cambiarán de manos a nivel global, pero en países como Perú y Colombia, ese flujo de capital está esquivando los productos financieros tradicionales para buscar refugio en el entorno digital.
Este fenómeno, en esta ocasión, marca una ruptura en la estrategia de inversión. Según el informe 2026 Natixis Wealth Transfer Report, publicado el 14 de abril, los herederos de la región muestran una inclinación sin precedentes hacia los activos digitales.
Mientras que los donantes del patrimonio mantuvieron perfiles conservadores, los millennials y la Generación X están reasignando sus carteras hacia activos de mayor riesgo, con bitcoin como uno de los protagonistas destacados.
La firma Natixis, con sede en Francia, encuestó a más de 3.400 inversores con activos superiores a 100.000 dólares en varios países. Los participantes clave son los baby boomers, que transfieren patrimonio, y los millennials (30-45 años) junto con la Generación X, que lo reciben.
Los datos reflejan una brecha generacional profunda, con un 63% de los millennials en América Latina planeando aumentar su exposición a las criptomonedas, la proporción más elevada registrada en todas las regiones del estudio.

Esta transformación está provocando una ruptura con el modelo bancario tradicional. El hecho de que la mitad de los herederos decida abandonar a los asesores financieros de sus padres, al recibir su patrimonio, sugiere que las nuevas generaciones en Perú y Colombia ya no buscan delegar su futuro en las instituciones de siempre, sino tomar el control directo de sus activos, apoyándose en la descentralización.
Este apetito por bitcoin en la región no es casualidad, como lo ha venido informando CriptoNoticias. En economías donde la inflación o la inestabilidad monetaria han sido constantes, la nueva generación ve en la tecnología una herramienta de preservación que sus padres, acostumbrados a la propiedad de bienes raíces o al oro, apenas comienzan a vislumbrar.
Sin embargo, el informe también arroja una nota de cautela. El 64% de los participantes globales aún clasifica a las criptomonedas como una inversión principalmente especulativa. Pese a ello, en contextos económicos como los de Perú y Colombia, la tolerancia al riesgo de los herederos se combina con una búsqueda activa de diversificación fuera de los mercados tradicionales.
Para la industria financiera, la conclusión de este relevo es técnica, ya que la supervivencia de las firmas de inversión dependerá de su capacidad para integrar la innovación digital en sus servicios. En esta nueva etapa, la preservación del capital ha dejado de ser el único mandato y la herencia del futuro está siendo escrita en código.








