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La encuesta de Cornell reunió a 25.880 personas de 25 países para medir el interés en bitcoin.
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El 90% de los encuestados conoce BTC, pero solo 13% aún lo conserva.
Bitcoin (BTC) muestra una penetración que va más allá de los grandes centros financieros. Una encuesta de la Universidad de Cornell, realizada a 25.880 personas en 25 países, encontró que El Salvador, Venezuela y Nigeria registraron las mayores proporciones de participantes que afirmaron haber tenido BTC alguna vez.
Según el estudio, El Salvador encabezó el listado con 72%, mientras Venezuela y Nigeria alcanzaron 44% cada uno. Los resultados llaman la atención porque corresponden a economías que han atravesado diferentes episodios de presión monetaria, dificultades en el sistema financiero o restricciones para acceder a dólares.
El estudio no establece que estos factores sean la causa directa de la tenencia de bitcoin. Sin embargo, el contexto económico ofrece una explicación posible para que algunos ciudadanos consideren al activo como una alternativa frente a monedas debilitadas, limitaciones bancarias o dificultades para obtener divisas. En El Salvador, además, bitcoin tiene un contexto institucional particular desde que fue declarado moneda de curso legal en 2021.

La encuesta también muestra una brecha considerable entre conocer bitcoin y mantenerlo. El 90% de los participantes había escuchado hablar del activo, pero solo 30% afirmó haberla tenido alguna vez y apenas 13% todavía la conservaba al momento de responder. Esto sugiere que la exposición al activo no necesariamente se transforma en una decisión de largo plazo.
Entre quienes poseen o poseyeron BTC, la inversión fue el principal motivo señalado, con 79% de respuestas que la consideraron importante o muy importante. La libertad personal ocupó el segundo lugar, con 73%. En contraste, entre quienes nunca tuvieron bitcoin, 37% señaló falta de interés y 26% lo consideró inasequible.
La percepción de riesgo también representa un obstáculo. El 49% considera que bitcoin es más riesgoso que el oro, mientras 46% lo ve como una apuesta de mayor riesgo frente al dólar y otro 46% frente al mercado inmobiliario.
Los datos revelan así una contradicción: bitcoin despierta especial interés en algunos países donde existen presiones monetarias, pero esa atracción convive con una elevada percepción de riesgo y una tenencia actual mucho menor que la histórica. El estudio de Cornell no demuestra que BTC esté sustituyendo al dólar o resolviendo problemas financieros, pero sí aporta evidencia de que sus usuarios no se concentran exclusivamente en las economías más desarrolladas.








