-
Un desarrollador aseguró haber creado un clon funcional de MetaMask en apenas 20 minutos.
-
Sin tocar una sola línea de código, usuarios están lanzando soluciones digitales que nadie pidió.
Los NFT (tokens no fungibles) surgieron como una fiebre impulsada por la accesibilidad: cualquiera podía lanzar una colección y soñar con inversiones millonarias. Sin embargo, para muchos, se trataba de activos sin valor intrínseco. Hoy, una nueva tendencia reclama ese espacio de «hype» desmedido: el vibe coding.
Con la maduración de la IA generativa, el enfoque se ha desplazado a la programación. Ahora, herramientas avanzadas permiten replicar interfaces y funciones complejas con simples indicaciones. Un ejemplo notable fue el de Abbas Khan, desarrollador de la Fundación Ethereum, quien demostró cómo crear un clon funcional de la billetera MetaMask utilizando solo cuatro prompts en el modelo Claude 3.5 Sonnet, un hito reportado por CriptoNoticias.
Esto significa que, en teoría, cualquier usuario podría lanzar su propia wallet de criptomonedas sin entender qué ocurre bajo el capó. Esta democratización extrema está generando una saturación de productos que, al igual que muchas colecciones de NFT de 2021, carecen de demanda real. El paralelismo es inevitable: desde obras digitales que perdieron el 99% de su valor —como el famoso NFT de Logan Paul, que pasó de valer USD 623.000 a apenas USD 10— hasta aplicaciones generadas por IA que quedan en el olvido poco después de ser publicadas.

¿De dónde nace el término vibe coding?
El término proviene de la visión de Andrej Karpathy, exdirector de IA en Tesla. En una publicación en Twitter de febrero de 2025, este describe un proceso donde el humano solo transmite el «vibe» o la intención del software a la máquina.
En este modelo, el usuario actúa como un director de orquesta para la Inteligencia Artificial. La IA interpreta las instrucciones en lenguaje natural y genera toda la estructura técnica sin intervención humana.
Esta tendencia elimina la necesidad de aprender lenguajes de programación complejos como Python o JavaScript. El foco se desplaza totalmente hacia la creatividad y la capacidad de dar instrucciones precisas o prompts.
Para 2021, en pleno auge de los NFT, plataformas como OpenSea facilitaban la tarea de crear y vender un NFT sin mover una sola línea de código.
Soluciones que nadie pidió
La facilidad para crear clones genera un exceso de herramientas que saturan el ecosistema digital. Los usuarios lanzan billeteras de criptomonedas y aplicaciones financieras sin entender su funcionamiento interno.
Un estudio de GitHub indica que los repositorios asistidos por IA crecieron un 40% recientemente. Sin embargo, la mayoría de estos proyectos carecen de actualizaciones frecuentes y mueren poco después de su lanzamiento.

Esta tendencia demuestra que hay más personas creando soluciones. Es común ver a personas crear copias de Uber, pero ¿Realmente es lo que necesita el mercado? La tendencia parece ser solo copiar la app más exitosa en cuanto a funcionalidad e interfaces, dejando de lado el marketing y la seguridad.
El problema del 80/20
Forbes explica que la IA resuelve fácilmente el primer 80% de una aplicación. Este porcentaje incluye únicamente la interfaz visual y las funciones básicas iniciales.
El 20% restante representa el trabajo más difícil y costoso para cualquier desarrollador. Esta etapa final abarca la seguridad, la escalabilidad y la corrección de errores complejos, vitales para la continuidad de un proyecto.
Muchos proyectos de vibe coding fracasan al intentar superar esta brecha técnica. Los creadores abandonan sus aplicaciones cuando la IA no logra resolver problemas estructurales profundos.
El costo de mantener estas herramientas crece exponencialmente tras el lanzamiento inicial. Sin conocimientos técnicos, los usuarios no pueden gestionar el software basura que generan las vibras.
Estamos aún en etapas tempranas

Inversionistas como Arturo Elías Ayub, famoso por el programa Shark Tank, han hecho declaraciones que se mantienen alejados de estas inversiones flash, donde prometen crear aplicaciones en tiempo record, debido a los problemas de seguridad que pueden afrontar.
Si bien desde hace un año se acuñó el término de “vibe coding”, aún parece que estamos en los inicios, aún no existe una ola de inversión llegando a estas “soluciones”, aunque, debido a lo práctico que se convierte, es posible comenzar a ver campañas publicitarias de aplicaciones que resuelven ciertos problemas puntuales, o más bien, dicen resolver, sin embargo, no es más que pseudodesarrolladores creando soluciones para atraer inversión.








