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El rastro conduciría a Babak Zanjani, un magnate iraní clave en el blanqueo de ingresos petroleros.
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Los fondos habrían fluido mediante USDT para financiar operaciones militares en Yemen.
Detrás de la fachada de dos modestas empresas registradas en el Reino Unido, se ocultaba una operación de «banca en la sombra» que, según una investigación, habría movido más de 1.000 millones de dólares en criptomonedas para la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC).
Un reciente informe de TRM Labs asegura que las plataformas Zedcex y Zedxion, operando bajo una estructura única, transformaron el ecosistema digital de las stablecoin en una herramienta estratégica para evadir sanciones internacionales entre 2023 y 2025.
De acuerdo con la publicación, en 2024, el 87% de la actividad de estas firmas estuvo directamente vinculada al IRGC, una organización designada como terrorista por potencias como Estados Unidos y Canadá. El método elegido fueron transacciones masivas de USDT sobre la red TRON, valorada por su alta liquidez y bajos costos operativos.
El rastro corporativo conduce a una figura conocida en el submundo de las finanzas prohibidas como Babak Zanjani. Este magnate iraní, sancionado anteriormente por blanquear miles de millones de dólares provenientes del petróleo, aparece vinculado a estas empresas que utilizaban directores nominales y oficinas virtuales en suelo británico para proyectar una imagen de legalidad.

Para TRM Labs No se trató de un abuso fortuito de la tecnología de las criptomonedas, sino que para operar se creó una infraestructura financiera persistente y deliberada.
Las consecuencias de este flujo de capital serían tangibles y globales. El análisis detectó transferencias directas por más de 10 millones de dólares hacia Sa’id Ahmad Muhammad al-Jamal, un financiero clave en el sostenimiento de los rebeldes hutíes en Yemen.
Este caso representa un cambio de paradigma para las autoridades. Según Ari Redbord, de TRM Labs, el desafío actual trasciende el rastreo de ataques aislados para enfocarse en detectar sistemas financieros que funcionan a plena luz del día bajo registros legales europeos. Hoy, la vulnerabilidad crítica radica en quién domina las redes que mueven el capital, una amenaza mucho más profunda que cualquier operación de fondos individual.
«El caso Zedcex no es una historia típica de delitos con criptomonedas. No hubo vulneración de seguridad, ni robo, ni intentos desesperados por blanquear fondos tras una brecha. En cambio, ilustra un riesgo más complejo: una organización militar sancionada que opera infraestructura de criptomonedas con la marca de una plataforma de intercambio en el extranjero, integrada directamente en los mercados globales de stablecoins, moviendo valor de forma persistente y a gran escala. No se trata de un uso esporádico e indebido de las criptomonedas; es un control a nivel de infraestructura», señala el informe.
Asimismo, CriptoNoticias ha reportado otros movimientos de Irán para sortear las sanciones por medio de las criptomonedas. Por ejemplo, en 2022, el país autorizó el uso de bitcoin (BTC) para importaciones. Además, en 2024, Irán recibió junto a Rusia 15.800 millones de dólares en criptoactivos, según cifras de Chainalysis.
Al prescindir del sistema internacional SWIFT y del dólar estadounidense, Irán intentaría blindar sus exportaciones de defensa hacia los 35 países donde ofrece productos.



