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Los fondos habían sido recuperados por el congelamiento de Arbitrum para devolverlos a las víctimas.
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Aave argumenta que inmovilizarlos perjudica a las mismas víctimas que el proceso busca proteger.
La compañía Aave Labs presentó hoy 4 de mayo una moción de emergencia ante un tribunal federal de Nueva York para levantar la retención de aproximadamente USD 71 millones en ether (ETH) recuperados del hackeo al protocolo Kelp DAO ocurrido el 18 de abril.
Los fondos habían sido interceptados por el Consejo de Seguridad de Arbitrum, que el 21 de abril congeló 30.766 ETH vinculados al exploit y los trasladó a una wallet bajo control de gobernanza con el objetivo de hacer reembolsos, tal como reportó CriptoNoticias.
La meta era devolverlos a las víctimas, como propuso Aave Labs junto a otros proyectos (Kelp DAO, LayerZero, EtherFi y Compound) a través de una votación en la gobernanza de Arbitrum.
Sin embargo, el 1 de mayo un grupo de abogados que representa a víctimas de ataques terroristas de Corea del Norte obtuvo una orden judicial que inmovilizó esos mismos fondos.
Los abogados argumentan que el dinero pertenece al hacker (que según varias firmas de seguridad es el grupo Lazarus), por lo que consideran que debe usarse para cobrar antiguas deudas contra ese país. Aave Labs respondió con un argumento central: «Un ladrón no adquiere propiedad legal sobre lo robado simplemente por tomarlo».
Congelar estos activos, sostiene la empresa, perjudica directamente a las víctimas reales del hackeo. Aave se presenta como parte interesada (no demandante) en el caso y solicitó una audiencia expedita para levantar temporalmente la orden.
SE genera así una tensión entre dos marcos legales: la recuperación técnica on-chain para víctimas versus el embargo judicial para cobrar deudas de un Estado extranjero. Tal hecho, crea un precedente sobre la jurisdicción de tribunales tradicionales sobre fondos recuperados en redes DeFi.

Un precedente para DeFi en tribunales estadounidenses
Vadim, desarrollador e investigador on-chain, destaca la importancia del caso. Señala que la moción de Aave representa la «primera vez» que un protocolo de finanzas descentralizadas (DeFi) de relevancia defiende formalmente a sus usuarios en un tribunal federal estadounidense contra el embargo de activos por parte de acreedores sin relación con el hecho original.
En su análisis, Vadim sintetiza la teoría legal en disputa con una analogía: un ladrón rompe una vidriera y roba un diamante; un transeúnte lo recupera antes de que escape; los demandantes argumentan que el ladrón sigue siendo el dueño y que sus acreedores pueden embargar el diamante al transeúnte.
Vadim identificó cuatro argumentos centrales de la moción de Aave:
En primer lugar, que ningún tribunal ha determinado judicialmente que el atacante sea Corea del Norte: la atribución se basa en análisis de internet, no en evidencia probada.
En segundo orden, que la ley de Nueva York exige que el deudor tenga un interés directo y presente sobre los bienes embargados, condición que un atacante que ya perdió los activos no cumple.
Tercero, que los demandantes citaron jurisprudencia sobre organizaciones descentralizadas (DAO) como sociedades generales que, según Aave, nunca estableció ese principio, acusándolos de haber engañado al juez.
Y en cuarto lugar, si el tribunal rechaza levantar el congelamiento, los demandantes deberían depositar una garantía de USD 300 millones para cubrir daños, un monto que probablemente no pueden afrontar.
Para Vadim, finalmente, los argumentos y la estructura de esta moción servirán de plantilla para otros protocolos DeFi que enfrenten situaciones similares en jurisdicciones tradicionales.








