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Vaccotti advierte que identificar contrapartes P2P criminaliza el uso bรกsico de bitcoin en el paรญs.
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Seรฑala el absurdo jurรญdico de intentar notificar fiscalmente a un contrato inteligente.
La industria de bitcoin (BTC) en Paraguay pasรณ del optimismo a la defensiva en apenas unos dรญas. El detonante es la Resoluciรณn General Nยฐ 47/26, oficializada el pasado 10 de marzo por la Direcciรณn Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), un documento que impone el reporte detallado de toda operaciรณn con activos digitales para el ejercicio fiscal 2026.
El problema radica en que la resoluciรณn exige cumplimientos tรฉcnicamente inviables y envรญa una seรฑal devastadora al mercado internacional, seรฑalรณ Bruno Vaccotti Ramos, Director de la Cรกmara Paraguaya de Fintech (CPF), en su anรกlisis publicado el 22 de marzo en La Tribuna.
Aunque Vaccotti admite que la bรบsqueda de informaciรณn tributaria es una prerrogativa legรญtima del Estado, sostiene que Paraguay ha levantado tres ยซmurosยป donde la normativa se rompe frente a la naturaleza de las redes de criptomonedas:
1.- El fantasma de la contraparte P2P
La fricciรณn comienza en las transacciones persona a persona. La DNIT obliga a identificar con nombre, apellido y documento a la contraparte de cada operaciรณn, ignorando que en una transferencia P2P pura solo existe un hash y una direcciรณn seudรณnima.
Para Vaccotti, esta exigencia termina por ยซcriminalizar el uso bรกsico de bitcoinยป al requerir una trazabilidad que la arquitectura de la moneda no permite de forma nativa para el usuario comรบn.
2.- Notificar al cรณdigo inmutable
El segundo conflicto surge al intentar personificar al software. La resoluciรณn pide identificar al responsable de las plataformas, extendiendo esta obligaciรณn a los protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi) y contratos inteligentes (Smart Contracts).
Sin embargo, un contrato inteligente es cรณdigo autoejecutable que carece de personerรญa jurรญdica o representante legal. Al exigir datos de un responsable inexistente, la DNIT plantea un imposible jurรญdico: intentar interactuar con un algoritmo como si fuera una entidad comercial tradicional.

3.-La valoraciรณn dual
Finalmente, el sistema impone una carga contable que amenaza con expulsar al pequeรฑo ahorrador. Se exige declarar el valor en guaranรญes al momento exacto de cada transacciรณn en un mercado que opera 24/7. Esto sin una API oficial que conecte las redes de criptomonedas con Marangatu, la plataforma digital oficial de gestiรณn tributaria de la DNIT de Paraguay.
El costo operativo de esta contabilidad convierte al umbral de 5.000 dรณlares anuales en una barrera de entrada restrictiva, situando a Paraguay por detrรกs de la flexibilidad de mercados como Brasil o Argentina.
Este choque de visiones pone en riesgo la competitividad de un paรญs que atrajo inversiones por 1.200 millones de dรณlares en el รบltimo cuatrienio.
Actualmente, solo tres empresas de minerรญa digital inyectan mรกs de 90 millones de dรณlares anuales a la Administraciรณn Nacional de Electricidad (ANDE), un flujo que podrรญa verse comprometido si la regulaciรณn se percibe como un ยซtiro en el pieยป, como sugiere el analista econรณmico Augusto Fabrini en un artรญculo publicado en la Revista Plus.
A pesar del malestar en el gremio y la falta de un anรกlisis de impacto econรณmico previo, la DNIT mantiene la vigencia de la norma, cuyas primeras presentaciones vencen en marzo de 2027.
Ahora surgen dudas sobre si Paraguay lograrรก conciliar sus necesidades recaudatorias con la preservaciรณn de su excedente energรฉtico que dio impulso a la minerรญa de Bitcoin y su atractivo para la inversiรณn extranjera, o si, por el contrario, la rigidez del papel terminarรก por asfixiar el dinamismo de su mercado digital.








