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El โyieldโ en stablecoins sigue sin definiciรณn clara entre reguladores y bancos.
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El objetivo de la extensiรณn es contar con mรกs margen para evaluar el impacto legal.
La regulaciรณn de las stablecoins en Estados Unidos entrรณ en una nueva fase de retrasos el 21 de abril de 2026, luego de que la Asociaciรณn de Banqueros Estadounidenses solicitara una extensiรณn de 60 dรญas para comentar las normas de implementaciรณn de la ley GENIUS.
En paralelo, el senador Thom Tillis advirtiรณ que el debate de la ley Clarity no avanzarรก en abril y podrรญa trasladarse a mayo debido a la falta de consenso en el Congreso, especialmente en torno al tratamiento del โyieldโ (intereses) en stablecoins.
La solicitud del sector bancario se enmarca en la fase de desarrollo regulatorio de la ley GENIUS, donde las agencias federales continรบan definiendo las reglas que determinarรกn su aplicaciรณn. El objetivo de la extensiรณn es contar con mรกs margen para evaluar el impacto del marco, especialmente en su interacciรณn con el sistema financiero tradicional.

La ley GENIUS, aprobada en 2025, establece el primer marco federal para stablecoins en Estados Unidos, tal como reportรณ CriptoNoticias. La normativa exige respaldo 1:1 en activos lรญquidos de alta calidad, auditorรญas periรณdicas y supervisiรณn por parte de entidades autorizadas. Aunque prohรญbe el pago de intereses directos a los tenedores, permite ciertas recompensas vinculadas al uso de plataformas, lo que ha generado una zona de interpretaciรณn abierta.
La ley Clarity, por su parte, busca definir la clasificaciรณn de los tokens y establecer la distribuciรณn de competencias entre la Comisiรณn de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisiรณn de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). Sin embargo, su avance continรบa condicionado por la falta de acuerdo en aspectos clave del diseรฑo regulatorio.
El debate ha intensificado la tensiรณn entre la banca tradicional y el sector de los activos digitales. Mientras las entidades financieras presionan para limitar cualquier mecanismo que pueda asemejarse a un rendimiento sobre depรณsitos, la industria sostiene que las recompensas vinculadas al uso de plataformas no constituyen intereses, sino incentivos de adopciรณn.
En este contexto, el Congreso ha optado por extender los plazos de discusiรณn y evitar definiciones aceleradas sobre conceptos aรบn no consensuados. Esto ha contribuido a ralentizar el calendario legislativo de ambos proyectos.








