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Trump quiere acumular tanto bitcoin como pueda, aunque el proceso está retrasado.
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La concreción de este plan podría impulsar el sentimiento del mercado y una reversión al alza.
Con la caída de precio que atraviesa bitcoin (BTC) parece adentrarse en el comienzo de un mercado bajista, pero no cualquiera, sino tal vez uno que cambie la historia. Esto en el caso de que el gobierno de Estados Unidos aproveche las profundidades del posible criptoinvierno en curso para hacer su primera compra del activo.
Aunque el presidente Donald Trump no ha hecho declaraciones sobre si esto podría ocurrir, había ordenado a su equipo estudiar formas de acumular BTC sin generar gastos públicos. Esto mediante un decreto cuando inició su mandato hace un año para crear una reserva estratégica de bitcoin. La misma se integrará con las tenencias en el activo incautadas por el gobierno, así como otras maneras legales en investigación.
Si bien no ha habido avances comunicados sobre esta iniciativa, eso mismo hace pensar que tal vez la demora tiene que ver con elegir no solo el mecanismo, sino también el mejor momento del mercado para ingresar. Comprar barato suele ser el objetivo de una inversión, más allá de que la reserva tiene como fin no vender por más que los precios suban.
Además, aunque Trump es optimista sobre bitcoin a largo plazo, reducir los riesgos a corto plazo es crucial para evitar quejas de la población. Entonces, es posible que el gobierno de EE. UU. esté esperando una fuerte caída de bitcoin para hacer un movimiento. Se trataría de una maniobra astuta al ser una entrada en cotizaciones consideradas bajas.
Lo mejor de ello es que desataría el probable fin del mercado bajista y el inicio de un nuevo ciclo alcista. La acumulación de bitcoin por parte de una potencia económica como lo es Estados Unidos impulsaría fuertemente el sentimiento del mercado. Ya no estaríamos hablando de un pequeño país como El Salvador comprando, sino de un pez gordo del juego geopolítico. Le seguirían eventualmente otros gobiernos aliados sumando este activo a sus reservas.

Bitcoin como oro digital y juego político
Una compra de bitcoin por parte de Estados Unidos elevaría la concepción de bitcoin como oro digital. Impulsaría el conocimiento y entendimiento de la importancia de un activo escaso, por tener una capacidad máxima definida de emisión, como lo explicó Cathie Wood en un podcast en enero:
Si Estados Unidos no solo incorpora bitcoin confiscados a una reserva estratégica, sino que además sale a comprar —no sabemos si eso va a ocurrir, pero si lo hiciera— tengo la sensación de que eso desencadenaría aquello que todos estamos esperando: que el valor de la escasez vuelva a afirmarse, ahora que estamos cerca de los 20 millones de bitcoin en circulación y solo queda 1 millón más por emitirse.
Cathie Wood, directora ejecutiva de Ark Invest.
De acuerdo con la líder de Ark Invest, empresa emisora de fondos cotizados (ETF) de activos digitales, es factible que el gobierno compre bitcoin este año. En 2026, en Estados Unidos, hay elecciones de medio término y el presidente Trump no quiere convertirse en un «pato rengo», comentó.
Tengo la sensación de que va a trabajar con su asesor [David Sacks], el zar de IA y criptomonedas, para hacer algunas cosas. Parece que ha habido cierta reticencia a comprar bitcoin directamente para la reserva estratégica. Hasta ahora, lo que hay es bitcoin confiscado. La intención original era poseer un millón de bitcoin. Creo que van a empezar a comprar, porque eso ayudaría a Trump de varias maneras.
Cathie Wood, directora ejecutiva de Ark Invest.
Recordó la ejecutiva que parte de la razón por la que Trump ganó la presidencia fue por la comunidad de criptomonedas. Obtuvo su apoyo al promulgar la formación de una reserva de bitcoin y una regulación pro criptomonedas. Y otra razón es que su familia está muy involucrada en bitcoin y otros activos digitales, añadió.
En ese sentido, sostuvo que el presidente tiene muchos incentivos para comprar bitcoin. «Pero el más importante es que no quiere ser un presidente sin poder político. Quiere uno o dos años más productivos, y creo que ve a las criptomonedas como un camino hacia el futuro».
En ese sentido, «la fiesta recién empieza y seguimos siendo muy optimistas”, señaló Wood. Para la empresaria, si Estados Unidos dice «vamos a comprar», eso va a empujar a otros gobiernos a poner algo de este activo en sus reservas. «Eso podría acercarnos a un mundo con muy pocas monedas realmente relevantes: bitcoin y el dólar, especialmente con el avance de las stablecoins».

La postura oficial
Desde la Casa Blanca, Patrick Witt, director ejecutivo del Consejo Asesor Presidencial para Activos Digitales, confirmó en enero que la reserva estratégica de bitcoin «sigue estando en la lista de prioridades». «Parece algo sencillo, pero luego uno se encuentra con disposiciones legales poco conocidas sobre por qué una agencia no puede hacer algo, mientras que otra sí podría, así que seguimos empujando en esa dirección», dijo durante un podcast.
Witt también desmintió rumores sobre una supuesta venta de los BTC incautados en el caso Samourai Wallet. “Esos activos digitales no han sido vendidos”, aclaró. Y añadió que “la preocupación de que se hubiera violado directamente la orden ejecutiva no es una preocupación válida”.
En agosto del año pasado, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, había generado polémica al afirmar en una entrevista que el gobierno no planeaba comprar bitcoin, sino solo retener los BTC incautados. Aunque, horas después, revirtió sus declaraciones mediante una publicación en su cuenta de X, como reportó CriptoNoticias.
En aquella publicación, repitió lo que el ex jefe del Grupo de Trabajo de Activos Digitales, Bo Hines, sostuvo durante meses: que el Tesoro está comprometido a explorar «vías neutrales desde el punto de vista presupuestario» para aumentar la reserva de BTC. Eso para cumplir la visión de Trump de convertir a Estados Unidos en una «superpotencia mundial de bitcoin».
Hines declaró, en un evento del ecosistema en mayo, en representación de la administración Trump: «Queremos tener tanto bitcoin como podamos». «El oro ha sido un refugio durante miles de años, y bitcoin se comportará de forma similar en los próximos mil», afirmó previamente en una entrevista en abril. Por entonces, indicó que exploraban «varias formas creativas de adquirir BTC, ya sea mediante los aranceles o a través de otros mecanismos».
Entre esas alternativas, mencionó el proyecto de ley de la senadora Cynthia Lummis. Este propone actualizar el valor contable de los certificados de oro del Tesoro para comprar con las ganancias 1 millón de BTC. La legisladora espera que el debate en el Congreso sobre ello inicie en 2026, luego del reglamento de la estructura del mercado de criptomonedas.

Comprar bitcoin sin aprobación del Congreso
Cabe señalar que, incluso sin autorización del Congreso, el gobierno de Trump podría reclamar autoridad para vender oro —que vale aclarar, marcó un nuevo precio récord hace una semana— para comprar bitcoin. Una opción para ello sería mediante el Fondo de Estabilización de Bolsas (ESF, por su sigla en inglés), según Bitcoin Policy Institute. Se trata de una herramienta establecida en 1934 bajo la Ley de Reserva de Oro, en la crisis económica de la Gran Depresión.
El Secretario del Tesoro está autorizado, bajo tal fondo, a «negociar con oro, divisas extranjeras y otros instrumentos de crédito y valores que el Secretario considere necesarios». De esta manera, aunque bitcoin en sí no es un instrumento de crédito, el Tesoro puede realizar transacciones en las que bitcoin se obtiene a través de dichos instrumentos.
Entonces, el Tesoro podría comprar obligaciones de deuda a contrapartes cualificadas, como instituciones financieras o empresas mineras, con el reembolso denominado en bitcoin. Estos podrían adoptar la forma de bonos, pagarés u otros valores que prometan devolver el principal y los intereses en BTC al vencimiento. Así, cuando venzan, la contraparte pagaría la deuda transfiriendo bitcoin al Tesoro. Este mecanismo permite al gobierno adquirir la moneda digital sin comprar directamente.
Aunque pueda parecer contraintuitivo fortalecer el dólar invirtiendo en bitcoin —una moneda descentralizada fuera del control gubernamental— hay una lógica convincente detrás de esta idea. Dada la creciente deuda nacional de Estados Unidos y las preocupaciones sobre la estabilidad financiera a largo plazo, añadir bitcoin al balance nacional podría aumentar la confianza en el sistema financiero estadounidense. La oferta fija y la naturaleza deflacionaria de bitcoin podrían servir como cobertura contra la inflación, señalando responsabilidad fiscal e innovación. Esto podría llevar a una mayor confianza en el dólar, estabilizando así su tipo de cambio a largo plazo.
Bitcoin Policy Institute, organización sin fines de lucro impulsora de la adopción de bitcoin.
Con esta clase de posibilidades bajo la mesa, ¿será que un criptoinvierno en 2026 llevará a Estados Unidos a hacer su primera inversión en bitcoin? Las probabilidades no son nulas.
Descargo de responsabilidad: Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autor y no necesariamente reflejan aquellas de CriptoNoticias. La opinión del autor es a título informativo y en ninguna circunstancia constituye una recomendación de inversión ni asesoría financiera.








