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La apuesta técnica es usar gas excedente para operar sin presionar la red eléctrica nacional.
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Reciben propuestas de inversión privada en Margarita para reactivar el sector industrial.
El mapa de la minería de Bitcoin en América Latina tuvo una vez su epicentro en Venezuela, donde la energía hidroeléctrica de bajo costo alimentaba miles de máquinas de cómputo. Hoy, ese paisaje es de galpones vacíos y equipos decomisados.
Frente a este escenario de parálisis, la Mesa Técnica de Criptoactivos de la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom-e) formalizó un comité especializado; un primer paso institucional que busca rescatar una industria que, tras años de pausa forzada, ansía un marco de certidumbre para volver a operar.
Este comité surge, en realidad, para intentar descifrar qué queda del sector y cómo conciliar las expectativas privadas con la fragilidad del sistema eléctrico nacional.
Eleazar Colmenares, quien lidera el área de Criptoactivos en Cavecom-e, en conversación exclusiva con CriptoNoticias, dijo que el propósito es aglutinar las iniciativas que hoy sobreviven de forma dispersa para transformarlas en proyectos que el regulador estatal pueda considerar ‘potables’.
Para Colmenares, el reto de fondo consiste en reconstruir una confianza fracturada tras los duros golpes que recibió la actividad en los últimos años. El punto de quiebre definitivo ocurrió cuando el gobierno, ante un déficit eléctrico nacional de unos 3.000 megavatios, inició una oleada masiva de intervenciones.
Solo en el estado Carabobo, el gobernador Rafael Lacava confirmó el decomiso de 11.000 equipos mineros bajo el argumento de que el sector se «robaba» la energía necesaria para el consumo residencial.
Esta política de «tolerancia cero», sumada a la parálisis institucional tras la intervención de la Sunacrip por tramas de corrupción, dejó al sector sin un ente regulador y a los mineros en un limbo jurídico que hoy, a través de estas mesas técnicas, se intenta tímidamente empezar a subsanar.
La idea es poder reunir a todas esas personas que tienen esos proyectos, discutir su factibilidad y elevarlos al ente regulador para que las personas en cualquier parte del país se puedan beneficiar de las bondades de los activos digitales.
Eleazar Colmenares.
Colmenares reconoce que el sector aún arrastra las cicatrices de los «embates» sufridos en años anteriores, lo que ha dejado una profunda crisis de credibilidad. Para el directivo, la única vía para sanar esa fractura es a través de la formación académica y técnica.
La confianza se genera con conocimiento. Y si los actores de la industria no son capaces de llevar ese aprendizaje a cada rincón del país para disipar los miedos del pasado, cualquier esfuerzo de diálogo será, simplemente, una pérdida de tiempo.
Eleazar Colmenares.

El trípode para el rescate de la minería de Bitcoin en Venezuela
Desde la perspectiva de Aníbal Garrido, asesor y director de la Academia BT&C de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y especialista en el área, la minería de Bitcoin en Venezuela se encuentra en un estado de hibernación forzada.
Y más allá de la disponibilidad de megavatios o no para restaurarla, Garrido sostiene que la pieza faltante en el rompecabezas es la seguridad jurídica, un factor indispensable para que los operadores se atrevan a encender de nuevo sus procesadores.
«Es importante aclarar que el sector industrial minero digital en el país se encuentra completamente detenido precisamente ante la restricción actual en materia energética. No hay mineros en las sombras, solo mineros dispuestos a reactivar un sector si existen las medidas que garanticen continuidad y estabilidad de las operaciones en todas sus dimensiones».
Anibal Garrido.
En conversación exclusiva con CriptoNoticias, Garrido sostiene que para que los equipos mineros de Bitcoin vuelvan a zumbar en el país, el Estado debe garantizar un trípode de condiciones básicas. La primera es una seguridad jurídica que resguarde las inversiones de capital; la segunda, un marco normativo blindado frente a interpretaciones discrecionales; y finalmente, un plan estratégico que asegure la estabilidad del sistema eléctrico nacional.

Entre las soluciones que se barajan para no saturar la red pública destaca el aprovechamiento del gas flared (gas de venteo) en los campos petroleros, una técnica que permitiría generar electricidad in situ para las granjas de minería digital sin tocar un solo vatio de la red hidroeléctrica nacional.
Por ahora, aunque sobre la mesa de Cavecom-e ya se asegura que pronto se presentarán propuestas concretas de empresarios en zonas como la Isla de Margarita, en la comunidad que gira en torno a Bitcoin, la cautela le gana al entusiasmo.
En un país donde los megavatios siguen siendo un recurso escaso, el futuro de la minería en Venezuela no depende solo de la energía barata. Lo que el sector realmente necesita hoy es algo mucho más difícil de conseguir como es la estabilidad operativa y reglas de juego claras que nadie pueda cambiar a mitad del camino.








