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En promedio se comerciaron 44 millones de USDT diarios, dice Ecoanalítica.
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Los USDT transados representan 75% del valor de las exportaciones petroleras mensuales.
La economía venezolana experimenta una transformación en la que las criptomonedas avanzan a la par del histórico motor petrolero nacional. La firma Ecoanalítica reveló este 16 de julio de 2025 que el volumen transado en la stablecoin USDT ya compite directamente con las exportaciones de crudo del país.
Esta realidad se descubrió mediante una metodología para estimar, por primera vez, el tamaño del mercado P2P de Binance en Venezuela, según explicó Alejandro Grisanti, director de la firma. Los resultados muestran que esta vía alterna se convirtió en una arteria financiera crucial para los ciudadanos.
Entre el 11 de junio y el 13 de julio se transaron 1.389 millones en USDT. Esto representa un promedio de 44 millones de USDT diarios movilizados de forma paralela a los canales bancarios tradicionales, expuso Ecoanalítica.
El dinamismo de este mercado asombra al compararlo con los indicadores tradicionales de la nación caribeña. Según los cálculos de Ecoanalítica, el flujo de estas stablecoins representó alrededor del 75% del valor de las exportaciones petroleras mensuales de Venezuela, el histórico sostén de su economía.
Las exportaciones de crudo se ubicaron en 1,2 millones de barriles diarios durante junio. Con el precio promedio del Merey —el marcador de referencia para el crudo venezolano, que cayó de 82,77 dólares por barril en mayo a 71,13 dólares en junio—, ese volumen exportado equivale a unos 2.561 millones de dólares en el mes, lo que sitúa el flujo de USDT en torno al 52% de ese valor.
La diferencia con el 75% reportado por Ecoanalítica podría explicarse por una metodología, período de referencia o precio de exportación distintos, algo que Grisanti no detalla.
Paralelamente, el flujo en Binance (1.389 millones de USDT) equivalió al 64,2% de todas las ventas de divisas realizadas por el Banco Central de Venezuela (BCV) durante junio. De acuerdo con datos publicados por el portal especializado Banca y Negocios, el ente emisor colocó 2.163 millones de dólares en junio para intentar contener la devaluación del bolívar en las mesas de cambio bancarias, lo que representó un incremento del 36% en su oferta de divisas con respecto al mes anterior.
Cabe destacar que la firma Ecoanalítica estimó este flujo en un 88%, aunque no ofreció de forma pública las bases numéricas que sustentan dicho cálculo, imposibilitando verificar qué variables utilizaron para llegar a ese porcentaje.
El USDT cotiza por encima de los Bs 800
«Estos números confirman que Binance dejó de ser un mercado marginal para convertirse en uno de los principales canales de compra y venta de divisas del país, reflejando las limitaciones que todavía presenta el mercado cambiario tradicional», explica Grisanti.
El economista señala que el volumen de USDT en el exchange se moderará a medida que la banca formal recupere terreno operativo. Ello ocurriría gracias a una mayor oferta de divisas oficiales que busca unificar el tipo de cambio nacional.
Bajo este panorama de mayor oferta bancaria, se estima que el uso de la criptomoneda experimentará un retroceso gradual en el país. Ello sucedería por el traslado de los usuarios hacia las plataformas financieras tradicionales y no por falta de interés en los dólares.
No obstante, esta aparente normalización se da en un contexto de fuerte presión sobre la cotización de la criptomoneda. El USDT rompió la barrera de los 800 bolívares en los mercados P2P el pasado 8 de julio, como reportó CriptoNoticias, cotizándose actualmente sobre los 840 bolívares.
Esta fuerte escalada mantiene una brecha cambiaria de 15,5% frente a la tasa oficial de 727 bolívares por dólar. Esto genera preocupación entre los economistas por su sostenibilidad económica a mediano plazo si decae la oferta pública.

Aunque este diferencial sigue considerándose elevado para la planificación empresarial, representa un terreno ganado frente a las profundas distorsiones que arrastraba la economía. Con la tasa oficial fijada en 367 bolívares el 30 de enero, la distancia con los mercados alternativos era considerablemente mayor, al rededor del 30%.
La agresiva política de intervención del BCV logró acelerar el tipo de cambio oficial para recortar distancias con el paralelo, explicando por qué la brecha actual es la más estrecha registrada en un periodo prolongado, a pesar de la devaluación nominal del bolívar.
Economistas exigen estricta disciplina fiscal
«La menor brecha cambiaria en casi dos años es una buena noticia, pero no significa que el problema cambiario esté resuelto. Sin disciplina fiscal, mayor oferta de divisas y una estrategia clara, cualquier mejora puede ser transitoria», advierte el economista Asdrúbal Oliveros.

La reducción de esta distancia entre cotizaciones es interpretada de forma positiva pero prudente en el ámbito empresarial. Se argumenta que la cercanía de precios reduce pérdidas por devaluación y alivia la formación de costos para las industrias locales. «Que se esté cerrando es la señal de un mercado cambiario que se está sincerando», sostiene el también economista Luis Vicente León.
A pesar de ello, el experto advierte que la estabilidad futura depende exclusivamente del orden en el gasto público estatal. León concluye de forma tajante que «falta la pieza que realmente determina si esto va a ser estable y eficiente en el tiempo, que es la disciplina fiscal. Sin eso, ni la oferta ni el ajuste cambiario aguantan».








