-
Avalanche y Solana alojan la versión tokenizada de acciones de Securitize.
-
El sector RWA crece impulsado por bancos y gestoras tradicionales globales.
El auge de los activos del mundo real (RWA) sumó un nuevo hito el 2 de julio de 2026, cuando Securitize, una de las principales plataformas de tokenización de activos financieros, comenzó a cotizar en la Bolsa de Nueva York (NYSE) bajo el símbolo SECZ, tras completar una fusión con una empresa de adquisición con propósito especial (SPAC).
Como parte de la operación, la empresa también emitió una representación digital de sus acciones sobre las redes Avalanche y Solana, una iniciativa con la que busca poner a prueba el uso de infraestructura basada en tecnología de registro distribuido dentro de los mercados financieros tradicionales.
Vale destacar que entre los productos más relevantes de Securitize figura BUIDL, el fondo monetario tokenizado impulsado por BlackRock, además de otros vehículos de inversión desarrollados junto con instituciones financieras.
Como reportó CriptoNoticias, esta salida a bolsa se produce en un contexto de fuerte crecimiento para los RWA. Durante los últimos dos años, este segmento pasó de representar unos cientos de millones de dólares a superar los 30.000 millones de dólares en activos registrados, impulsado por el interés de gestoras de activos, bancos y emisores financieros. Instituciones como BlackRock, Franklin Templeton, JPMorgan, Apollo y VanEck han ampliado su presencia en este mercado mediante fondos, bonos y otros instrumentos emitidos utilizando tecnología de registro distribuido.
La operación también refleja una tendencia más amplia entre empresas de criptomonedas que buscan acceder a los mercados públicos. En los últimos años también dieron ese paso compañías como Coinbase, Circle, Galaxy Digital, Marathon Digital y Riot Platforms.
La tokenización aún enfrenta desafíos
Pese al crecimiento del sector, la tokenización de activos del mundo real continúa enfrentando desafíos regulatorios y tecnológicos. La normativa sobre estos instrumentos sigue evolucionando en distintas jurisdicciones, mientras persisten interrogantes sobre aspectos como la interoperabilidad entre redes, la ciberseguridad y la adopción fuera del ámbito institucional.
También existe debate sobre el alcance real de esta tendencia. Mientras algunos analistas consideran que la tokenización puede transformar la infraestructura de los mercados de capitales al reducir costos y acelerar la liquidación de operaciones, otros sostienen que el crecimiento actual depende principalmente del interés de grandes instituciones y aún debe demostrar una adopción más amplia.
Otra de las dudas gira en torno al uso efectivo de estos activos una vez emitidos. Aunque el volumen de RWA tokenizados continúa creciendo, una parte importante del mercado permanece concentrada en fondos monetarios y deuda pública de corto plazo. Para algunos analistas, tokenizar un activo no garantiza por sí mismo una mayor liquidez, menores costos o una adopción más amplia si la custodia, el cumplimiento regulatorio y buena parte de la infraestructura siguen dependiendo de intermediarios financieros tradicionales.
Además, algunos especialistas advierten que la tokenización podría enfrentar un ciclo similar al de otras narrativas que dominaron temporalmente el ecosistema de las criptomonedas, como las ICO, los NFT o los ordinals en Bitcoin. En esos casos, el entusiasmo inicial dio paso a una etapa de consolidación en la que sobrevivieron principalmente los proyectos que lograron demostrar una utilidad concreta, mientras gran parte del mercado perdió relevancia.
Quienes defienden el desarrollo de los RWA sostienen que esta tendencia presenta una diferencia importante: está impulsada principalmente por bancos, gestoras de activos y emisores regulados, más que por la especulación minorista. Sin embargo, aún está por verse si ese respaldo institucional será suficiente para convertir la tokenización en una infraestructura ampliamente utilizada y no solo en un nicho para grandes actores financieros.
La llegada de Securitize al mercado bursátil muestra que la tokenización ha dejado de ser un experimento limitado al ecosistema de las criptomonedas para atraer el interés de Wall Street. Sin embargo, el crecimiento del sector todavía deberá superar una prueba que ya enfrentaron otras narrativas del mercado: demostrar que el interés institucional puede traducirse en una adopción sostenida y no únicamente en un nuevo ciclo de entusiasmo financiero.








