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Bitcoin reaccionó al alza cuando se conoció esta noticia ¿por qué?
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La salida del MSCI hubiera implicado el corte de flujos de capital.
La reciente decisión de Morgan Stanley Capital International (MSCI) sobre las empresas con tesorería de bitcoin (BTC), ha marcado un punto de inflexión en los mercados de capitales tradicionales.
Tras meses de incertidumbre, el proveedor global de índices, ha determinado que no excluirá a las compañías con reservas de tesorería en BTC de sus indicadores.
Esta resolución no solo representa un alivio operativo para las firmas afectadas, sino que envía una señal de legitimidad hacia la estrategia de adopción corporativa de la moneda digital, permitiendo que el flujo de capital institucional mantenga su curso sin las interrupciones drásticas que se vaticinaban a finales de 2025.
El impacto inmediato en la cotización de bitcoin
La reacción de los mercados ante la postura de MSCI fue inmediata y reflejó el peso que las decisiones de estos proveedores de índices. El precio de BTC experimentó un impulso al alza, escalando hasta superar los 90.000 dólares.
Esta recuperación se interpreta como una señal alcista a corto plazo, impulsada principalmente por la eliminación del riesgo de liquidaciones masivas forzadas que habrían ocurrido si los inversores se veían obligados a vender sus posiciones en las empresas de tesorería de BTC.
Al evitar la salida de estas compañías del MSCI, se anula la presión de venta que pesaba sobre las acciones de firmas como Strategy, la cual posee la mayor tesorería de bitcoin en el mundo corporativo, con 673.783 BTC.
De hecho, tras el anuncio, las acciones de esta empresa registraron un aumento, acumulando un crecimiento del 8% en el transcurso de la última semana.

Este escenario refuerza a la moneda digital como un activo de reserva legítimo para las corporaciones, facilitando que inversores institucionales mantengan una exposición indirecta a BTC a través su participación en Strategy.
Un cambio de postura sobre las empresas no operativas
La controversia que ahora parece pausada tuvo su origen en octubre de 2025, cuando MSCI propuso excluir de sus índices a aquellas organizaciones donde la moneda digital representara más del 50% de sus activos totales, como reportó CriptoNoticias.
El argumento del proveedor se basaba en que estas firmas guardaban más similitudes con fondos de inversión que con empresas operativas tradicionales, lo que introducía una volatilidad excesiva que podría distorsionar la naturaleza de los índices bursátiles. Esta medida apuntaba directamente al modelo de negocio de entidades que utilizan el mercado de capitales para financiar la adquisición agresiva de bitcoin.
Si la expulsión se hubiera materializado, el efecto dominó habría sido considerable. Los fondos cotizados y los fondos mutuos que replican de forma mecánica los índices de MSCI habrían tenido que liquidar millones de dólares en acciones.
Dado que empresas como Strategy dependen de la emisión de acciones para recaudar capital y comprar más bitcoin, una caída abrupta en el precio de su papel comercial habría limitado drásticamente su capacidad operativa, eliminando a uno de los compradores institucionales más activos del ecosistema.
La reversión de la decisión del MSCI favorece a bitcoin y a las empresas que lo poseen, ya que confirma que tener BTC en balance no descalifica a una compañía de formar parte de sus índices. De este modo, se atenúa el estigma y se allana el camino para que otras corporaciones evalúen estrategias similares de tesorería
No todo es tan positivo
Pese a que la exclusión ha sido descartada por ahora, la decisión de MSCI incluye matices técnicos que limitan el crecimiento de estas empresas dentro de sus indicadores. El proveedor ha decidido congelar la ponderación actual de estas compañías, lo que significa que no aumentará el número de acciones consideradas ni ajustará al alza el factor de inclusión.
En términos financieros, el factor de inclusión es una métrica que determina cuánto peso efectivo tiene una empresa dentro del índice en relación con su capitalización de mercado total y su flotación libre.
Anteriormente, si una empresa de tesorería emitía, por ejemplo, 10 millones de acciones nuevas para captar fondos y adquirir bitcoin, el índice se actualizaba automáticamente para reflejar ese incremento. Esto generaba una demanda constante, ya que los fondos pasivos estaban obligados a comprar esa misma proporción de acciones para mantener la paridad con el índice.
Con la nueva política, si la empresa emite más papel, MSCI no lo contabilizará para el índice, lo que elimina la obligación de compra por parte de los fondos indexados. Este cambio altera la dinámica de financiamiento, pues ya no existirá esa red de seguridad de demanda pasiva que facilitaba el levantamiento de capital para la compra de la moneda digital.
Perspectivas futuras y riesgos de mercado
La decisión del MSCI sobre empresas que posee bitcoin en su tesorería deja una puerta abierta a futuras modificaciones. El proveedor indicó que iniciará una consulta más amplia sobre el tratamiento de las empresas denominadas no operativas, lo que sugiere que el debate sobre la naturaleza de las compañías que atesoran bitcoin no ha finalizado.
La posibilidad de que se realicen revisiones o exclusiones en el futuro sigue latente si el regulador de índices considera que estas organizaciones funcionan principalmente como vehículos de inversión encubiertos en lugar de entidades con una actividad económica productiva clara.
Nicolás Rosso, creador de contenido argentino especializado en criptomonedas, advierte que «el hecho de que ahora no vaya a tener más esa constante demanda complica las posibilidades de que la empresa pueda vender tan fácilmente acciones para levantar capital y con esto comprar bitcoin».

«Por ende, si disminuye la demanda de acciones de Strategy, esta misma disminuye sus compras en bitcoin y esto puede afectar negativamente al precio de ambos activos», expuso Rosso.
El analista señala que si por las razones antes expuestas, Strategy ya no pueda pagar sus deudas a sus accionistas preferentes, podría llevar a la empresa a vender sus bitcoin para evitar la bancarrota, algo que desplomaría el precio de BTC.
«Yo no creo que pase el escenario catastrófico mencionado en el último párrafo, pero si creo que puede generar bastante FUD [miedo, incertidumbre y duda] en Strategy y como consecuencia en BTC», asegura.



