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Se espera que la FED anuncie que las tasas de interés permanecen sin cambios.
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El primer discurso de Warsh en la FED daría pistas del rumbo que tomará el organismo.
Bitcoin (BTC) cotiza en la mañana de este miércoles 17 de junio de 2026 alrededor de los 64.900 dólares, con una caída del 2,6% en las últimas 24 horas.
A pesar del retroceso, la moneda digital mantiene una ganancia del 6% en los últimos siete días, impulsada en parte por el optimismo en torno al acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, como informó CriptoNoticias.
El retroceso se produce justo cuando el mercado aguarda dos definiciones clave: el comunicado de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) sobre tasas de interés y la primera comparecencia pública de Kevin Warsh como presidente del banco central.
En el siguiente gráfico se observa cómo se ha movido el precio de bitcoin durante los últimos 7 días:
Bitcoin pone a prueba el soporte de 64.000 dólares
El descenso acerca a bitcoin a un nivel que podría ser decisivo para las próximas semanas. El trader Michaël van de Poppe escribió este martes en X que «si Bitcoin no logra mantenerse por encima de los 64.000 dólares, veremos nuevos mínimos».
Según el analista, un quiebre por debajo de ese umbral abriría paso a una corrección más profunda. Si el precio logra sostenerse, en cambio, proyecta un avance hacia la franja de 74.000 a 79.000 dólares, lo que en su opinión podría detonar un nuevo impulso para las altcoins.

Esa lectura contrasta con lo que muestran los libros de órdenes en Binance. El analista de Glassnode Chris Beamish reportó también en X que la profundidad de compra en ese exchange se expandió de forma agresiva, llevando el desequilibrio entre oferta y demanda a sus niveles más altos del ciclo actual. Para Beamish, esto sugiere que la demanda pasiva está regresando al mercado para absorber la oferta de bitcoin.

Warsh debuta como presidente de la Fed con la inflación al alza
Kevin Warsh, elegido por el presidente Donald Trump, dirige hoy su primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) desde que asumió oficialmente la presidencia de la Fed a mediados de mayo. El funcionario ha defendido públicamente bajar las tasas de interés, reducir el balance del banco central y ofrecer menos detalles sobre sus próximos pasos, un giro que él mismo describió como un «cambio de régimen».
Pero, el nuevo titular de la FED llega en un momento crítico en términos inflacionarios. Los precios subieron 4,2% en mayo, el mayor incremento en tres años, impulsados por el encarecimiento de la energía que trajo la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, también avanzó hasta el 2,9%, por encima de la meta del 2% que mantiene la FED.
Pese a ese repunte, el mercado no espera cambios en las tasas esta semana. Según las probabilidades de FedWatch del CME, los inversionistas dan por hecho que la Fed mantendrá su rango actual de entre 3,5% y 3,75%, en parte gracias a la distensión que generó el acuerdo con Irán.

La economista de PIMCO Tiffany Wilding advirtió que el principal riesgo es que el comité adopte una postura más dura mientras el propio Warsh sostiene una visión más optimista sobre la inflación. En la misma línea, Sue Hill, analista de Federated Hermes, anticipó que la atención del mercado estará puesta tanto en lo que diga Warsh en su conferencia de prensa como en lo que decida omitir.
Sobre el discurso que brindará Warsh, hay una sensación de incertidumbre que es bien explicada por la analista financiera Amrita Roy en un informe que escribió para la plataforma SeekingAlpha:
Los mercados se habían acostumbrado demasiado al estilo de comunicación del anterior presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, caracterizado por una orientación clara y mensajes bien estructurados. Ahora se enfrentan a Kevin Warsh, quien ha criticado públicamente la estrategia de comunicación del banco central y cree firmemente que la Reserva Federal debe dejar de explicarlo todo. También critica duramente el gráfico de puntos, argumentando que las previsiones han sido pésimas hasta el momento.
Amrita Roy, analista financiera.
Añade esta especialista que «cuando los inversores busquen respuestas sobre futuras bajadas de tipos, Warsh podría sorprender a los mercados al no ofrecer ninguna hoja de ruta ni promesas concretas». Si esto ocurriera, Roy cree que «sin duda los mercados tardarán un tiempo en reajustar sus expectativas y emociones en torno al cambio de rumbo en la Reserva Federal».
El fondo de 300.000 millones para Irán, otro factor a vigilar
Más allá de la FED, el mercado también sigue de cerca los detalles del pacto entre Washington y Teherán. Según una fuente con conocimiento directo del acuerdo, citada por Reuters, el memorando incluye un fondo privado de inversión de 300.000 millones de dólares para impulsar la economía iraní, del cual ya se ha comprometido más de la mitad.
El vehículo, que se llamará Fondo de Reconstrucción y Desarrollo, se financiará exclusivamente con capital privado de empresas con sede en Estados Unidos, los países del Golfo, Asia, Sudamérica y África, sin aportes ni subvenciones de gobiernos. Las inversiones prometidas se concentran en los sectores de energía, logística, manufactura y transporte, según la misma fuente.
El mecanismo es independiente de la negociación paralela sobre el levantamiento de sanciones y la liberación de activos iraníes congelados en el exterior. Solo comenzará a operar una vez que se firme el acuerdo final, previsto para el viernes en Ginebra. «Solo se creará una vez que se firme el acuerdo final», dijo la fuente a Reuters.
La idea del fondo surgió después de que Irán pidiera inicialmente 400.000 millones de dólares a Estados Unidos como compensación por los daños de la guerra, una solicitud que Washington rechazó, según fuentes de Reuters.
¿Y qué tiene que ver esto con bitcoin? Que, desde el 28 de febrero el precio de la moneda digital ha estado «prisionero» de las noticias sobre la guerra en Irán. Por lo tanto, cualquier novedad positiva (es decir, que de indicios del fin del conflicto bélico) será alcista para el precio de bitcoin y viceversa.
Si este fondo económico facilita el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, entonces, bitcoin podría verse beneficiado con su aprobación.









