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La franja de USD 76.000-74.500 concentra liquidaciones de alto apalancamiento.
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Un rebote hacia USD 78.600-79.800 no cambiaría por sí solo la estructura.
Bitcoin (BTC) volvió a mostrar debilidad tras caer por debajo de los 78.000 dólares y ahora se mueve cerca de los 77.500 dólares. En las últimas jornadas, además, el precio se alejó de los 80.000 dólares y dejó de sostener una zona que venía funcionando como referencia para el movimiento de corto plazo.
Desde aquí, la franja entre 76.000 y 74.500 dólares pasa a ser la primera prueba importante. Mientras bitcoin no recupere con claridad los niveles que acaba de ceder, un rebote puede aliviar la presión, pero todavía no alcanza para hablar de una recuperación, tal como informó CriptoNoticias.
Esa tensión se puede observar en el mapa de liquidaciones de Coinglass, que muestra dos concentraciones especialmente visibles alrededor del precio. Por encima aparecen posiciones expuestas cerca de 77.500-78.000 dólares, mientras que debajo existe otro bloque importante alrededor de 76.000-76.300 dólares.

Estas áreas indican dónde existen posiciones apalancadas que podrían cerrarse forzosamente si bitcoin llega hasta ellas, amplificando un movimiento que ya esté en marcha. No indican, sin embargo, que el precio tenga que dirigirse necesariamente hacia esos niveles.
Ese matiz importa porque los mapas de liquidaciones pueden prestarse a una lectura demasiado determinista. El analista de mercados David Battaglia también pone el foco en los 75.000 dólares, aunque advierte que una elevada concentración de apalancamiento no convierte ese nivel en un destino obligatorio para BTC.
La utilidad del mapa está en mostrar dónde podría aumentar la volatilidad si el precio se acerca, no en anticipar por sí solo la dirección del próximo movimiento.
La profundidad de órdenes aporta otro factor importante en este análisis. Entre aproximadamente 75.000 y 76.500 dólares se observa una cantidad relevante de órdenes de compra, mientras las ventas aumentan cerca de 77.000-78.000 dólares. Esas órdenes pueden retirarse antes de ejecutarse, pero muestran que actualmente existe interés comprador debajo del precio y mayor oferta en la parte superior.
Eso ayuda a explicar el rango inmediato: hay compradores esperando más abajo y vendedores concentrados más arriba. Tampoco es una garantía, porque esas órdenes pueden retirarse antes de ejecutarse, pero refuerza la importancia de la zona que BTC está poniendo a prueba ahora.
Ante un escenario alcista
El gráfico del trader Javier Crespo muestra una estructura descendente bastante clara. Desde el máximo de comienzos de septiembre, una directriz bajista —línea naranja— conecta máximos cada vez más bajos, mientras bitcoin vuelve a acercarse a los 76.200 dólares, marcado en verde.

La directriz bajista (línea naranja) pasa actualmente por la zona de 78.500-79.000 dólares, mientras que la resistencia más fuerte que marca Crespo aparece en 79.760 dólares (línea amarilla).
Eso explica por qué un rebote desde los niveles actuales no sería suficiente para dar por terminada la debilidad de corto plazo. Para mejorar la estructura, BTC tendría que recuperar la línea descendente y después demostrar que puede sostenerse cerca de los 79.000-80.000 dólares.
Lo importante de este escenario no es asumir desde ahora una caída hasta 70.000 o 63.800 dólares, sino en separar un simple rebote de una recuperación real. Si bitcoin vuelve a 78.600 dólares pero es rechazado nuevamente bajo la directriz, la estructura seguiría mostrando debilidad; en cambio, si consigue recuperar y sostenerse sobre la zona de 79.000-80.000 dólares, entonces sí habría argumentos para revisar esa lectura.
El recorrido bajista que dibuja Crespo hacia 75.000 dólares y soportes inferiores sigue siendo una posibilidad, pero todavía necesita confirmaciones que el mercado no dio. Antes de mirar niveles mucho más bajos, BTC tiene que resolver primero el piso que está probando ahora y ver cómo reacciona.
Glassnode y la pared de los 80.000 dólares
Ahora bien, pero seamos más optimistas e imaginemos que bitcoin supera los 80.000 dólares. Aunque esto ocurra, los datos provistos por Glassnode señalan que hay una fuerte concentración de monedas adquiridas por tenedores de largo plazo entre 83.000 y 85.000 dólares.

Esa franja puede actuar como una pared de oferta si el precio vuelve a acercarse, porque una cantidad importante de BTC tiene allí su costo de adquisición. Así, el mapa de corto plazo queda bastante claro: 75.000 dólares define si existe una base; 78.000-80.000 dólares, si el rebote consigue reparar la estructura; y 83.000-85.000 dólares, si la recuperación puede extenderse.
Por ahora, los vendedores mantienen ventaja porque BTC todavía no recuperó los niveles que cedió. Pero tampoco hay argumentos suficientes para dar por confirmada una caída profunda mientras siga defendiendo la zona de 75.000 dólares.
Antes de discutir 70.000 o 60.000 dólares, bitcoin tiene que resolver un problema mucho más cercano: demostrar si puede sostener la demanda que aparece abajo y, después, atravesar la oferta que sigue frenándolo arriba.









