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Se espera un entorno más favorable, con liquidez, estímulos y desregulación en EE. UU.
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Stablecoins, DeFi productivo y adopción institucional serían los ejes del crecimiento en 2026.
Binance Research considera que 2026 podría convertirse en un año claramente más favorable para bitcoin (BTC) y las criptomonedas, impulsado por un entorno macroeconómico más flexible, mayor adopción y un renovado apetito por los activos de riesgo.
Según el informe titulado Full-Year 2025 & Themes for 2026, el mercado podría dejar atrás la etapa de incertidumbre que dominó gran parte del año anterior para entrar en un escenario más propicio, en el que confluyen liquidez, estímulos económicos y un marco regulatorio más claro, especialmente en Estados Unidos.
Los especialistas que integran el área de investigación del exchange, señalan que uno de los principales catalizadores de 2026 sería un cambio en el contexto macroeconómico global. La expectativa es que la política económica estadounidense combine estímulos fiscales, condiciones financieras más laxas y señales de desregulación, lo que favorecería el retorno del capital hacia activos considerados de mayor riesgo, como las criptomonedas.
“La combinación del ciclo electoral de mitad de mandato en Estados Unidos y nuevas prioridades fiscales tendrá una influencia decisiva en los mercados. Históricamente, los gobiernos tienden a acelerar sus agendas económicas antes de enfrentar mayor resistencia legislativa. Por eso, suelen aumentar los incentivos para estimular la actividad”, se destaca en el informe.
Para el mercado, este tipo de escenarios suele leerse como un guiño al estímulo y al mayor apetito por riesgo.
Binance anticipa un 2026 favorable para bitcoin
En este escenario, la liquidez volvería a jugar un rol central. Un entorno con mayor disponibilidad de capital y menor presión restrictiva podría reactivar la demanda por bitcoin y otros criptoactivos, luego de un período marcado por cautela, volatilidad y flujos defensivos.
“Este contexto se refuerza con el entorno monetario. Con la inflación moderándose y el mercado laboral enfriándose gradualmente, el margen para que la Reserva Federal retome una postura agresiva parece limitado. Salvo un repunte inflacionario fuerte y sostenido, el escenario sigue inclinado hacia recortes de tasas y condiciones financieras más laxas”, indican los especialistas.
Asimismo, señala que BTC se encuentra una etapa distinta a la de ciclos anteriores. Las métricas en 2025 de la capa base perdieron peso relativo, con una caída cercana al 16% interanual en las direcciones activas. Además, la moneda digital consolidó su rol dentro de carteras macro y canales regulados.
Al mismo tiempo, la seguridad de la red continuó fortaleciéndose, con la tasa de hash por encima de 1 zettahash por segundo y un aumento de la dificultad de minería de alrededor del 36% interanual.
La tesis es que el escenario podría pasar de una postura defensiva a una más constructiva. En otras palabras, habilitaría nuevas narrativas de crecimiento, en un contexto donde BTC avanza hacia el estatus de macroactivo líquido de grado institucional.
El rol de las stablecoins para el crecimiento del mercado
El informe destaca que las stablecoins serían uno de los pilares del crecimiento en 2026, no solo como herramientas de trading, sino como infraestructura clave para pagos, ahorro y servicios financieros digitales.
Binance Research subraya que la competencia ya no estará centrada únicamente en emitir stablecoins. La cuestión ahora será dominar la interoperabilidad y los casos de uso reales, tanto dentro como fuera del ecosistema.
“Este 2026, la regulación pasará del diseño a la ejecución. En Estados Unidos, será clave la implementación práctica de leyes como GENIUS y la claridad sobre finanzas descentralizadas (DeFi), custodia y stablecoins. Mientras que en Europa y el Reino Unido, el cierre de los plazos de transición de MiCA concentrará la actividad en emisores y plataformas reguladas”, se destaca.
En la práctica, esto implica que el marco regulatorio dejará de ser un proyecto para convertirse en una realidad operativa.
Como ha informado CriptoNoticias, en 2025 se aprobó en Estados Unidos la Ley de Orientación y Establecimiento de Innovación Nacional para Stablecoins, más conocida como Ley GENIUS. La norma apunta a integrar las monedas estables al sistema financiero tradicional, con exigencias de respaldo 1:1 en dólares, mayor protección al usuario y reglas claras para su funcionamiento.
Este avance regulatorio, 2025 se perfila como el año en que las stablecoins alcanzaron la adopción masiva. La capitalización total de las monedas estables superó los 300.000 millones de dólares y cerró el año en torno a los 305.000 millones. Es un crecimiento interanual superior al 49%.

Este avance también se reflejó en mayores volúmenes de transacciones y en una participación institucional cada vez más activa. De este modo, las stablecoins consolidaron su rol como puente entre las finanzas tradicionales y el ecosistema de los activos digitales.
De cara al futuro, este marco normativo y el crecimiento sostenido del sector refuerzan ese rol estratégico. En ese contexto, podrían convertirse en una pieza clave de la infraestructura financiera digital, impulsando su uso en pagos, remesas y DeFi.
La adopción institucional de cara a 2026
Binance Research subraya que la adopción institucional está dejando atrás una lógica centrada únicamente en la exposición al precio y avanzando hacia una integración más profunda dentro de la infraestructura financiera.
“La adopción institucional está pasando de la simple exposición al precio a una integración más amplia en la infraestructura financiera, los productos y la gestión de liquidez”, señala el informe.
Esta tendencia ya comenzó a materializarse durante 2025, un año en el que se lanzaron fondos cotizados en bolsa (ETF) en Estados Unidos. Actualmente, hay instrumentos financieros vinculados a distintos criptoactivos más allá de BTC, como XRP, solana (SOL) e incluso dogecoin (DOGE), entre otros.
Al mismo tiempo, un número creciente de empresas empezó a incorporar activos digitales en sus tesorerías. En su gran mayoría, son utilizados como reserva de valor o como una herramienta de diversificación de cartera de inversión.
Un escenario favorable, pero no exento de riesgos
No obstante, Binance advierte que este escenario favorable para 2026 estará condicionado por el contexto macroeconómico. “Las perspectivas para 2026 dependen de que se materialicen vientos macroeconómicos favorables, en particular mejores condiciones de liquidez y mayor claridad regulatoria”, remarca el informe.
En conjunto, el análisis sugiere que, de cumplirse estas condiciones, 2026 podría marcar una nueva etapa de madurez para BTC y las criptomonedas. Con un mercado más integrado al sistema financiero global y cada vez menos dependiente exclusivamente de la especulación.








