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El desglose por países refleja diferencias en los hábitos de consumo.
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El BCE estima el mercado de stablecoins en euros entre 450 y 700 millones.
Las stablecoins amplían su uso para pagos cotidianos en Europa, según un informe publicado el 6 de mayo de 2026 por el exchange OKX, basado en transacciones de su tarjeta en el Espacio Económico Europeo (EEA). El análisis apunta a un cambio en los patrones de uso de estos activos, tradicionalmente vinculados al trading.
Tal como reportó CriptoNoticias, este comportamiento se da en el contexto del despliegue de la OKX Card en Europa, habilitada bajo el marco regulatorio MiCA y en asociación con Mastercard. La tarjeta permite pagar con stablecoins como USDC en comercios que aceptan esta red, con conversión automática a euros en el momento del pago, sin recargas manuales y con un spread cercano al 0,1%.
Los datos, correspondientes a operaciones liquidadas entre el 28 de enero y el 26 de febrero de 2026, muestran que el 26% de las transacciones se realizó en supermercados. En conjunto, el gasto en alimentación —que incluye supermercados, restaurantes y comida rápida— concentró el 44% del total. Los restaurantes representaron el 12% de las operaciones y los marketplaces online el 13%.
El desglose por países refleja diferencias en los hábitos de consumo. En Francia, el 5% de las transacciones se realiza en panaderías, más del doble del promedio europeo. Alemania concentra un 30% de su actividad en plataformas de comercio electrónico. En Países Bajos, el 37% del gasto corresponde a supermercados y cerca del 20% a viajes y alojamiento. En Polonia, las tiendas de conveniencia representan el 16% de las transacciones y el uso para combustible se acerca a uno de cada diez pagos.
Pese a estos datos, no existen cifras oficiales que indiquen una adopción masiva de las stablecoins en pagos minoristas. El Banco Central Europeo (BCE) sitúa al mercado de stablecoins entre los 450 y 700 millones de euros a inicios de 2026, lo que refleja una escala aún limitada frente al sistema financiero tradicional. El organismo señala que su impacto es reducido por ahora, aunque mantiene seguimiento por su crecimiento.
En ese contexto, los datos de OKX muestran una tendencia en desarrollo: el uso de stablecoins comienza a extenderse hacia el consumo diario dentro de entornos regulados y conectados a infraestructuras de pago tradicionales.








