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El analista Nic Carter advierte que la reserva de bitcoin de EE. UU. representa un camino peligroso.
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Un cambio de gobierno podría afectar iniciativas estatales relacionadas con BTC.
Un reciente informe de la firma Unchained advierte sobre los riesgos ligados a la custodia de bitcoin (BTC) en Estados Unidos. Según el análisis, aunque actualmente la incertidumbre de que se mantenga la custodia de estos fondos es pequeña debido a la postura de la administración Trump, un cambio de gobierno podría convertirlos en una especie de «fruta fácil» para obtener liquidez.
El analista Nic Carter difundió en sus redes sociales un extracto del informe con una advertencia clara, argumentando que no se deberían celebrar los esfuerzos del gobierno en torno a bitcoin, y que la reserva estratégica autorizada por Donald Trump sigue siendo un camino peligroso.
Así, el reporte advierte lo siguiente: «La historia muestra que medidas que antes parecían extremas pueden volverse populares bajo ciertas presiones». En particular, señala que un futuro gobierno enfrentando «déficits presupuestarios fuera de control y conflictos internos o militares en aumento» podría adoptar una postura más adversa.
En ese sentido, las grandes reservas de bitcoin mantenidas en entidades locales fuertemente reguladas podrían ser vulnerables a confiscaciones forzadas para obtener liquidez.
Tuur Demeester, especialista en finanzas y quien compartió el extracto que retuiteó Nic Carter, pone el riesgo en perspectiva con un ejemplo concreto de otras inversiones estatales. «El gobierno de EE. UU. ahora posee el 10 % de Intel. ¿Podría suceder algo similar con las empresas que custodian bitcoin?», advirtió.
Cabe recordar que, en marzo, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para crear una reserva de bitcoin, compuesta por activos incautados por el gobierno y sin recurrir a compras periódicas de BTC. Según estimaciones no oficiales, estos son cerca de los 200.000 BTC, como reportó CriptoNoticias.
Lo cierto es que estas advertencias vienen de hace varios meses. En febrero, Arthur Hayes, exCEO de BitMEX, señalaba que «el problema fundamental de que un gobierno acumule un activo es que lo compra y lo vende principalmente por razones políticas, no financieras».
Por ende, el empresario visualiza un escenario de máxima incertidumbre si la oposición vuelve al poder y se encuentra con millones de BTC listos para ser vendidos.
Posibles réplicas a nivel estatal
Aunque Estados Unidos es un país federal donde cada estado tiene autonomía para legislar sobre sus finanzas y activos digitales, un cambio de administración nacional podría tener repercusiones en los gobiernos estatales, si no existen leyes que los amparen.
Recordemos que jurisdicciones como New Hampshire y Arizona han aprobado reservas de bitcoin, mediante legislaciones que habilitan la creación de reservas de BTC y criptomonedas, aunque con enfoques distintos: New Hampshire autoriza inversiones directas, mientras que Arizona permite utilizar activos digitales no reclamados y recompensas por staking en un fondo especial.
No obstante, si una administración federal hostil al sector llegara al poder, gobernantes y legisladores estatales alineados podrían intentar restringir o incluso confiscar estas reservas para vender, replicando localmente lo que se ponga en marcha desde Washington.
Si bien el regreso de Donald Trump a la presidencia ha estado acompañado de una retórica favorable hacia bitcoin y la industria, y algunas medidas han seguido esa línea, no hay que perder de vista que se trata de una fuerza política.
Además, no ayudan la falta de claridad sobre la cantidad exacta de BTC en poder del gobierno, la ausencia de auditorías transparentes y los vaivenes en el discurso oficial. Primero, se planteó la posibilidad de acumular bitcoin a través de estrategias neutrales para el gasto público, y luego el secretario del Tesoro Scott Bessent aseguró que solo se conservarían los activos incautados… Al final, matizó sus palabras.
Ante esta falta de claridad, los cambios de postura y las diferencias en la políticas públicas en torno a la moneda digital, la cautela en este tema sigue siendo la mejor guía para analizar los movimientos del gobierno en el sector.