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El creador de Tron señaló exclusión de votantes clave en el proyecto.
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La propuesta incluye bloqueos, vesting y quema parcial de activos.
El fundador de Tron, Justin Sun, lanzó este 15 de abril de 2026, duras críticas contra la nueva propuesta de gobernanza de World Liberty Financial (WLFI), calificándola como una “tiranía mundial” y cuestionando seriamente su legitimidad dentro del ecosistema DeFi.
El pronunciamiento se produce tras el anuncio de un plan que busca reorganizar más de 62.000 millones de tokens mediante bloqueos prolongados, liberación progresiva y quema parcial de activos, como lo reportó CriptoNoticias.
Según su análisis, el diseño de la propuesta no solo penaliza la disidencia, sino que también permitiría excluir selectivamente a participantes clave del proceso de votación, afectando la legitimidad de cualquier resultado.
Sun también cuestionó la estructura de poder detrás del protocolo, señalando que el control efectivo recaería en direcciones anónimas con capacidad para ejecutar decisiones a nivel de contrato inteligente, independientemente del resultado de las votaciones. A su juicio, esto convierte el modelo en una estructura centralizada encubierta, donde la gobernanza en cadena funciona más como una formalidad que como un mecanismo real de toma de decisiones.
WLFI exige que cada votante participante complete la verificación de identidad, firme electrónicamente las declaraciones y cumpla con los requisitos de elegibilidad. ¿Quieres ejercer tus derechos? Da la cara primero.
Justin Sun
El empresario también denunció la exclusión de ciertos actores clave del proceso de votación, incluyendo grandes tenedores de tokens cuyos fondos, según afirma, han sido congelados. Esto, advierte, sugiere que el resultado de la propuesta podría estar condicionado desde el inicio, afectando la transparencia y la representatividad del sistema.
El poder en «manos anónimas»
De acuerdo con su análisis, el control real del protocolo estaría en una estructura multifirma cuyos responsables no han sido identificados públicamente, con capacidad para ejecutar decisiones directamente sobre los contratos inteligentes, incluso por encima de cualquier votación comunitaria.
Además, cuestiona la falta de simetría en las reglas del sistema: mientras los usuarios deben someterse a procesos de verificación para participar, quienes ejercen el control mantienen el anonimato. Para Sun, esta dinámica rompe con los principios básicos de transparencia y rendición de cuentas que sustentan el modelo DeFi.
Las supuestas propuestas de gobernanza, votaciones en la cadena y debates comunitarios no son más que una farsa. El poder real nunca ha recaído en nadie más que en ellos mismos, y resulta ridículo que intenten engañar a la comunidad con estas artimañas.
Justin Sun
Finalmente, advirtió sobre el impacto económico de la propuesta, especialmente por la quema de miles de millones de tokens y la posible alteración de los derechos de los tenedores. Desde su perspectiva, este tipo de decisiones, tomadas bajo condiciones cuestionadas, representan un riesgo directo para la propiedad de los usuarios y evidencian una peligrosa centralización dentro de un sistema que, en teoría, debería ser descentralizado. Ante esto, aseguró: «Es una flagrante violación de los derechos de propiedad por miles de millones de dólares».
Estas declaraciones de Sun se unen a nueva disputa contra el equipo de WLFI, quienes el pasado 12 de abril insinuaron que abrirían procesos legales contra el creador de Tron, tras acusarlos de haber ocultado una función técnica que le permitiría congelar y confiscar tokens de inversionistas sin aviso.








