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Johan Godoy y Aníbal Garrido destacan la educación como motor clave para impulsar a bitcoin.
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Los especialistas señalaron a El Salvador como ejemplo en materia de regulaciones.
Durante el evento Cripto Latin Fest 2025 celebrado en Medellín, Colombia, el equipo de CriptoNoticias fue testigo de la charla «Bitcoin, Adopción y Usabilidad en LATAM», moderada por Kary Bloom y con la participación de los especialistas Juliana Matiz, Juan Galt, Aníbal Garrido, Johan Godoy y Jerónimo Ferrer.
Uno de los momentos más destacados de la charla se centró en la idea de bitcoin (BTC) como herencia para las próximas generaciones. En esa fase, el debate derivó en una reflexión sobre cómo las monedas tradicionales, desde el dólar hasta el peso colombiano o el bolívar, pierden poder adquisitivo cada año debido a la inflación.
Los ponentes subrayaron que, pese a la volatilidad, un bitcoin siempre seguirá siendo un bitcoin, mientras que el valor de las monedas fíat se deteriora con el tiempo. El empresario y asesor venezolano en criptoactivos Aníbal Garrido ilustró la idea con una comparación sencilla: la compra de una vivienda.
«Cuando compran una casa, piensan en inversión a largo plazo. ¿Al día siguiente corren al periódico a buscar el precio de la casa? ¿Encienden la radio para saber cuánto vale la casa que compraron ayer? ¿O incluso un año después buscan desesperados su precio? Probablemente lo hagan en 5, 10, 15, 20 años. O tal vez sea la herencia que dejas a tus seres queridos».
Con este pensamiento en mente, el especialista sentenció: «Nadie revisa todos los días cuánto vale la vivienda que adquirió como inversión o herencia. Con bitcoin debería ocurrir lo mismo: entenderlo como un activo de largo plazo».
La charla también abordó la comparación de bitcoin con el oro como activo histórico de resguardo. Garrido señaló que, en 1944, una onza de oro costaba unos 35 dólares, mientras que hoy supera los 3.500.
En apenas 15 años, BTC ha mostrado una evolución comparable, con su precio pasando de centavos a más de 100.000 dólares.
La comparación entre BTC y el oro surge porque ambos activos comparten características clave: escasez de suministro, no se deterioran con el tiempo y no dependen de decisiones de políticos para mantener su valor. A diferencia del dinero fíat, que los gobiernos pueden emitir a voluntad y cuya inflación erosiona su poder adquisitivo, bitcoin tiene un suministro máximo de 21 millones de monedas, lo que lo hace resistente a la devaluación.
«El precio es referencial. Lo importante es entender que bitcoin, al igual que el oro, mantiene su rol como reserva de valor más allá de las oscilaciones de corto plazo», expresó Garrido. Aunque cabe tener en cuenta que la moneda digital presenta algunas ventajas sobre el metal, como su suministro máximo conocido, emisión decreciente programada, y su esencia digital que facilita las transacciones directas sin intermediarios.
En términos de mercado, Garrido destacó que las criptomonedas ya alcanzan un valor global cercano a los 3 billones de dólares en capitalización, frente a los 22 billones del oro. Este planteamiento dio paso a una pregunta abierta al público: «¿Qué va a ocurrir cuando la gente adopte y use bitcoin de manera global? A su parecer, «vamos a estar hablando de un market cap muy parecido al del oro, superior al del oro.
La conversación no se limitó al aspecto financiero. También se discutió la adopción institucional y ciudadana. Juliana Matiz, educadora e inversionista, destacó que en Estados Unidos el nivel de adopción ha aumentado debido a un contexto regulatorio que permite a las instituciones, de alguna forma, incluir bitcoin y el ecosistema de criptomonedas dentro de su sistema tradicional.
«Ya vemos bancos con apetito, con desarrollos, integrando a la comunidad, y creo que eso es un gran avance», señaló.
Respecto a los desafíos de la región, los panelistas coincidieron en que la educación es fundamental. Más que regulaciones estrictas, lo que se requiere es conocimiento, tanto entre los ciudadanos como entre los líderes políticos.
Johan Godoy, especialista en relaciones públicas en el sector, citó desde su opinión al presidente de El Salvador: «Bukele es un claro ejemplo de educación. Es un tipo que entiende muy bien lo que es Bitcoin».
Sostuvo que la verdadera adopción de bitcoin será irreversible únicamente cuando la educación impulse el entendimiento profundo de la tecnología. Según él, la regulación y las herramientas simplificadas pueden facilitar el acceso, pero no reemplazan la comprensión del cambio estructural que representa BTC.
Por su parte, Juan Galt, emprendedor y reportero, remarcó: «Muchas regulaciones que son muy anticuadas, no aplican a esta tecnología, fueron diseñadas para un sistema bancario en el que todo era en papel. Tenían los documentos de la gente en mesas, en cajas. Estamos en una era completamente diferente».
Garrido concluyó con un llamado directo: educarse, compartir experiencias y profundizar en el ecosistema bitcoin, tal como lo hicieron las primeras generaciones de usuarios:
«Estoy completamente seguro de que todos los que estamos acá no fuimos a la universidad de bitcoin, sino que todos y cada uno de nosotros tomamos un libro, revisamos a Andrés Antonopoulos, nos metimos en internet, en un foro, en lo que sea. La invitación es que ustedes se eduquen y profundicen en bitcoin y en el resto de este ‘cosechamiento'».