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Katrina Donaghy: “La protección de nuestros datos con blockchain cambiará la manera de valorarnos como seres humanos”

Katrina Donaghy: “La protección de nuestros datos con blockchain cambiará la manera de valorarnos como seres humanos”

Katrina Donaghy, cofundadora de Civic Ledger, una compañía australiana dedicada a ofrecer soluciones blockchain para el sector público, dio los primeros pasos en blockchain en 2015. Lo hizo ayudada por los conocimientos de otras mujeres, que, como ella, también fueron atrapadas en la red de esta tecnología. Las primeras personas de las que aprendió fueron Primavera de Filippi, de Backfeed, quien le brindó la gran base de conocimientos que necesitaba para comprender el potencial de blockchain, y de Leanne Kemp, de Everledger, cuyas sabias palabras la motivaron para trabajar muy duro durante todo 2016.

“Hay miles de mujeres trabajando en la industria blockchain en el mundo. En marzo de 2016 recuerdo haber recibido una hoja de cálculo de Excel, que estaba compartiéndose en todo el mundo, donde podías agregar tu nombre a la lista de mujeres que trabajaban en tecnología de blockchain. ¡Todavía tengo esta lista! En ese momento había muchas fundadoras y directoras generales. Todas ellas han contribuido al desarrollo de las compañías de blockchain de hoy. Se trata de empresas como Case, BitPesa, Digital Asset Holdings, Everledger, BitFury, Lightning Network, Kraken, Filament, Blockstream, Netki, Colu, Shapeshift y BitPay. En Twitter, LinkedIn, Facebook, Meetup y Medium hay cientos de mujeres en red en cripto y en blockchain. Las mujeres están muy presentes en la industria de las cadenas de bloques, ya sea creando empresas, dirigiendo discusiones regulatorias, políticas con el gobierno, liderando decisiones de inversión o en la Academia”.

Katrina Donaghy

Cofundadora de Civic Ledger

Donaghy es licenciada en Artes y cuenta con un postgrado en emprendimiento y desarrollo de capital riesgo. Antes de fundar Civic Ledger, trabajó para la administración central y local de su país y en la ejecución de proyectos innovadores para organizaciones no gubernamentales. Katrina renunció a su puesto de ejecutiva en una de estas organizaciones para unirse a una nueva empresa, que en septiembre de 2016 la condujo a la fundación de Civic Ledger. Katrina afirma que existe un dicho en la comunidad que dice que la tecnología blockchain te encuentra.

“Siempre he sido curiosa por naturaleza y cuando comencé mi viaje por la cadena de bloques, inmediatamente supe que esta era la tecnología que había estado esperando”.

Esta mujer, que almacena en su cabeza un torrente de conocimientos sobre la tecnología de bloques, afirma que, en Australia, las dos principales compañías de blockchain están dirigidas por mujeres: Jemma Green, de Power Ledger y Emma Weston, de AgriDigital.  Ambas empresas son pioneras en el comercio de energías renovables peer to peer y con los pagos en el mercado cereales en blockchain.

La cofundadora de Civic Ledger cita una larga lista de mujeres que están haciendo cosas interesantes relacionadas con la cadena de bloques en su país. Jane Thomason, CEO de Abt Associates, es líder global en el sector humanitario; Loretta Joseph, de la Australian Digital Commerce Association y Sydney Stock Exchange, marca la agenda política australiana en asuntos de monedas digitales y tecnología blockchain; Sophie Gilder dirige el Laboratorio de Innovación Blockchain dentro del Commonwealth Bank; Lucy Cameron, de Data61-CSIRO; Philippa Ryan, una académica que trabaja con Standards Australia, que está buscando un estándar internacional (ISO) para blockchain; Sheree IP, miembro fundador de Blockchain Australia; Elousie Waller, de Leading Directions, que trabaja en el sector de la comunidad; y Hannah Glass, abogada especializada en contratos inteligentes.

Donaghy tampoco quiere olvidarse de las mujeres que trabajan en la comunidad blockchain apoyando hackatones, reuniones, blogs y contribuyendo a los grupos de Telegram. Katrina recuerda a todas ellas y les agradece la labor que realizan Adriana Belotti, Andrea Leiter, Akasha Konkoly, Lizzie Mettam, Rosanna Chan, Joy y Clarissa M.

En un mundo de plataformas sociales, como Twitter, Telegram, Signal y Slack, las mujeres de todo el mundo que trabajan en esta tecnología están organizando y movilizando recursos para garantizar que las mujeres que están haciendo cosas interesantes tengan visibilidad. Para mí, contar historias es el mejor medio para crear dicha visibilidad.

Katrina Donaghy

Cofundadora, Civic Ledger

El único aspecto que Donaghy considera aún no resuelto es el de la representatividad de las mujeres en las conferencias blockchain. Para ilustrarlo, cuenta el caso de una conferencia de Miami, donde, entre los 85 ponentes, solo figuraba una mujer, “que ni siquiera fue invitada por el organizador, lo hizo de la mano de uno de los oradores”, comenta. Donaghy atribuye esta desproporción a que, en la mayoría de los casos, las empresas que organizan estas conferencias en nombre de las industrias y de los sectores, cuando la tecnología es muy nueva, se sienten apremiadas por el tiempo, consultan la última gran conferencia y así siempre llaman a los mismos ponentes.

A Katrina, lo que más le gusta de blockchain es su capacidad para crear confianza, ya que las transacciones en esta tecnología, además de transparentes e inmutables, se completan en tiempo casi real y se basan en criptografía a través de una red distribuida y descentralizada que ningún gobierno o país posee.

“Cuando realmente piensas en eso y en lo que significa para el futuro del comercio, las transacciones y lo que constituye valor, te das cuenta de que cambia las reglas del juego para cualquier industria”.

Esta mujer, que atesora palabras amables y generosas para todo el mundo, se siente orgullosa de lo unida que esta la comunidad blokchain en su país. “Por ejemplo, si conectamos con un potencial cliente y tras algunas conversaciones nos damos cuenta de que su problema no está a nuestro alcance, facilitamos su presentación a otras compañías. La comunidad blockchain australiana es muy solidaria y colaboradora y celebramos las victorias de los demás”.

Donaghy también explica que las conferencias y eventos en Australia siempre cuentan con una buena representación de mujeres.

Tenemos Meetups de mujeres en blockchain en Brisbane, Sydney y Melbourne. Por ejemplo, recientemente, FinTech Australia organizó el Festival Intersekt en Melbourne y el Gobierno de Victoria acordó patrocinar el evento con la premisa de que el Festival garantizase la misma representación de hombres y mujeres. La proporción se logró y el Festival fue un éxito rotundo.

Katrina Donaghy

Cofundadora, Civic Ledger

Katrina es asesora de la Conferencia APAC Blockchain, que se celebrará en Melbourne del 13 al 15 de este mes, y ya se ha asegurado de que las mujeres jóvenes de Melbourne Girls Grammar pronuncien un discurso justo después de que lo haga el ministro de Innovación. “Son mujeres de 16 años, que ya están resolviendo problemas utilizando blockchain y contratos inteligentes, gracias al programa STEM de las escuelas”.

A las mujeres que quieren iniciarse en blockchain, Katrina les recomienda unirse a la comunidad más cercana, participar en Meetups, leer constantemente sobre esta tecnología, seguir a personas en redes sociales en función de sus intereses y buscar grupos públicos de Telegram y contribuir en sus conversaciones. Katrina también les aconseja encontrar su voz dentro de la tecnología. Ver qué problemas quieren resolver para poder conocer a otros en la comunidad que trabajen en problemas similares. A partir de estos contactos, es muy probable que existan oportunidades para colaborar o formar empresas. La última recomendación y la más importante: “no esperar a obtener el permiso para comenzar el viaje, porque esa persona siempre será usted”.

Respecto a cuándo veremos aplicaciones blockchain en la vida real, la fundadora de Civic Ledger indica que ya hemos visto aplicaciones en el sector de los artículos de lujo, gracias al trabajo que Leanne Kemp ha hecho en Everledger, asegurando la procedencia de los diamantes en blockchain. Las cadenas de suministro también son un buen ejemplo de uso para garantizar el origen de las mercancías y evitar casos como el la muerte de bebés en China por leche contaminada. Donaghy cita también los registros de tierras en Honduras y la Bolsa de su país, que ha completado su prueba de concepto utilizando la tecnología blockchain para el despacho, liquidación y emisión de acciones y ahora comienza a reemplazar su sistema CHESS por tecnología de contabilidad distribuida.

No obstante, Katrina recuerda que Bitcoin es la aplicación más exitosa de blockchain y que es importante recordar que esta tecnología, que aún no tiene ni una década de existencia, ya ha tenido un profundo impacto en el mundo. En este sentido, puntualiza que tenemos que recordar que existen paralelismos similares a 1993 y 1994, cuando Tim Burness-Lee, Vint Cerf y Bob Kahn anunciaron al mundo la creación de internet.

“Cuando internet apareció era torpe y lento. Hubo quien lo adoptó rápidamente, pero los no creyentes y otros muchos ni siquiera se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo. Ahora sucede algo similar. Estamos ante una oportunidad única en la humanidad para adoptar una tecnología que cambiará la forma en que intercambiamos valor entre nosotros. Como ocurrió con internet, blockchain ahora también es torpe y lento y, de la misma manera, también están los que ya han adoptado la tecnología, los no creyentes y los que ni siquiera están al tanto de lo que sucede. Sin duda, habrá muchos productos de blockchain en 2018, especialmente de aquellos países que avanzan más rápidamente”.

Katrina Donaghy

Cofundadora de Civic Ledger

Katrina indica que la gente en la calle ya está usando la tecnología para comprar y vender criptomonedas o tokens. Sin embargo, para una adopción a mayor escala, más allá de la criptografía, es necesario que la tecnología pase a un segundo plano y que ni siquiera sepamos que utilizamos blockchain. “En este momento, estamos hablando de qué es la tecnología y de cómo funciona. Ya no hacemos estas preguntas sobre internet o sobre el correo electrónico. No puedo imaginar a mis hijos de 13 y 11 años preguntándome cómo funciona internet. Sin embargo, todos los días me preguntan qué es blockchain y cómo funciona personas que trabajan en diferentes áreas de negocios, en el Gobierno o en la propia comunidad. En este momento, mi trabajo es educar, ya que es clave para la adopción masiva”, comenta.

Respecto a si los tokens son la puerta de entrada a una revolución económica, Katrina considera que son el elemento que garantiza que la puerta de entrada a una revolución económica tenga valor para intercambiar y forjar esas economías del futuro.

Los tokens son la representación digital de diferentes activos físicos, ya sean monedas, productos básicos, valores, registros o identidad en blockchain. El poseedor de un token tiene el derecho de reclamar ese activo subyacente, ya sea un título de propiedad, un derecho de patente, una participación accionaria o energía almacenada. Además, con ese derecho puede intercambiar o transferir ese valor a otras personas. La revolución económica, en este caso, se produce cuando los tokens se transmiten entre personas y la transacción se registra en blockchain proporcionando transparencia total en el cambio de propiedad (quién tiene qué) sin necesidad de una autoridad central o intermediaria (como un banco) para facilitar el comercio y la liquidación de la transacción. Al eliminar la fricción del comercio y crear un intercambio entre pares, las personas no solo ahorrarán tiempo y dinero, sino que la confianza en la transacción se traslada a la periferia, debido a la tecnología.

Katrina Donaghy

Cofundadora, Civic Ledger

A Katrina no le asusta la posibilidad de que todo pueda ser tokenizado, incluso, los humanos. “Piense en los puntos de viaje, las tarjetas de recompensa, los sistemas de puntos en las tiendas, las tarjetas de trueque, recordando que un token es un derecho a reclamar un activo subyacente. Si pensamos en los datos tal como se manifiestan actualmente en el internet de la información, nosotros, como seres humanos, estamos generando tantos datos personales que los regalamos a plataformas como Facebook, Amazon, YouTube o Google. Estos monopolios, a su vez, monetizan nuestros datos personales vendiéndolos a terceros para que puedan comercializar productos a través de nuestros feeds”. Y continúa:

“Nos han dicho una y otra vez que los datos son el nuevo petróleo. ¿Y si pudiéramos monetizar nuestros propios datos personales? ¿Qué pasa si podemos tener nuestros datos personales protegidos con billeteras digitales y claves públicas y privadas? ¿Qué pasaría si pudiésemos determinar quién puede ver esos datos y con qué valor? Tengo curiosidad sobre cómo la protección de nuestros datos a través de blockchain cambiará la forma en que nos valoraremos a nosotros mismos como seres humanos”.

Katrina Donaghy

Cofundadora de Civic Ledger

En cuanto a las desigualdades que la innovación tecnológica puede causar en la sociedad, Katrina cree que blockchain puede servir para desafiar la inmensa brecha digital entre las personas de este planeta. “Esta tecnología es pseudo anónima, por lo que todos reciben el mismo trato y, como la red se distribuye y descentraliza, ningún gobierno o país puede poseer blockchain. Es importante destacar que los intercambios en los mercados se llevan a cabo de igual a igual, eliminando así la necesidad de instituciones centrales, como los bancos. Esta innovación tiene un enorme potencial para los no bancarizados, porque pueden configurar carteras digitales en sus teléfonos para recibir monedas criptográficas y comenzar a comerciar o crear nuevas economías”. Y añade qué:

Las mujeres que han sido excluidas de las economías por razones culturales, al no permitírseles abrir una cuenta bancaria, sí pueden tener criptomonedas. Los refugiados que han sido desplazados pueden verificar sus identidades para recibir fondos de emergencia para su reasentamiento. La ayuda humanitaria puede ser tokenizada, utilizando contratos inteligentes, para garantizar la transparencia dentro de las cadenas de suministro y eliminar así la corrupción de los intermediarios. Las energías renovables baratas pueden intercambiarse de igual a igual entre los miembros de comunidades que son especialmente importantes en los países en desarrollo. El potencial es inmenso, especialmente cuando la criptomoneda es una opción viable en economías con problemas.

Katrina Donaghy

Cofundadora, Civic Ledger

Donaghy también destaca en qué medida blockchain puede cambiar y aportar en el ámbito de la educación verificando las calificaciones, certificados, títulos o resultados, emitiendo tales documentos de manera segura en la billetera digital del estudiante. “De esta manera, un empleador puede confiar en que el estudiante es el titular legítimo de la emisión de los títulos que dice tener, ya que lo puede consultar en el libro público. Si los resultados de los estudiantes de la universidad se registraron en blockchain, cada uno de estos resultados sería digitalizado por la propia universidad,  creándose un hash para el documento digitalizado. El hash que se crea para el archivo digital es exclusivo de ese archivo. Por ejemplo, si el empleador desea verificar la autenticidad de los resultados del estudiante, el empleador puede tomar el archivo digital y ejecutar el algoritmo de hashing en el archivo y ver si el documento es correcto. El empleador puede comparar este hash con el que figura en la lista de registros de verificación (en poder del registrador de la universidad). Una vez hecho esto, el empleador puede confiar en que las calificaciones del estudiante son válidas. Si las calificaciones del estudiante no son válidas, los valores hash no coincidirán”, explica Donaghy.

Katrina considera que el binomio blockchain/educación es muy importante porque “los padres gastan mucho dinero en que sus hijos asistan a la universidad. Los documentos en papel son fácilmente falsificados y alterados, pero al asegurar las calificaciones de los estudiantes en blockchain, los empleadores pueden confiar en que el estudiante es el titular legítimo del documento”.

En cuanto a la necesidad de enseñar software en las escuelas, explica que blockchain es incipiente y que, por lo tanto, está en las primeras etapas de su curva de innovación.

“Solo hay un pequeño número de personas en todo el planeta que pueden desarrollar aplicaciones o códigos. No es posible enseñar tecnología de blockchain en los primeros años de escuela. Sin embargo, es necesario que los estudiantes se familiaricen con la tecnología durante esos primeros años”.

Concluye que, si bien necesitamos desarrolladores de software para codificar la tecnología, también necesitamos personas que entiendan sin limitaciones de ética, gobernanza, política, diseño centrado en el ser humano, narración de historias, comunicación y emprendimiento. Katrina lanza a modo de reflexión una serie de preguntas:

“¿Por qué el origen de la información es problemático? ¿Por qué no poseemos nuestros propios datos? ¿Por qué hay tantos intermediarios involucrados en las transacciones? ¿Por qué todavía estamos llevando a cabo elecciones con lápiz y papel? ¿Por qué la tecnología blockchain es una solución posible para resolver problemas globales importantes?”

Katrina Donaghy

Cofundadora de Civic Ledger

Para no perderte ninguna de las entrevistas de esta serie, visita: Blockchain se escribe con nombre de mujer.

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Acerca del autor

Covadonga Fernández

Periodista, corresponsal CriptoNoticias en España, fundadora Blockchain Media, Observatorio Blockchain.