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Bitcoin y suicidio: el arrepentimiento de actuar a destiempo

Bitcoin y suicidio: el arrepentimiento de actuar a destiempo

A veces el arrepentimiento puede volverse una soga al cuello: una cuerda que nos recorta la respiración y sacude nuestros cuerpos en espasmos inaudibles, así la decisión de colgarnos haya sido, en un inicio, voluntaria.

Así fue encontrado cuando llegaron sus padres a casa. Moretones rojos pespunteados de sangre dibujaban meandros en su cuello, como el camino recorrido por el abrazo constrictor de la serpiente.

Su hermano cuenta que desde el hackeo, el crash y el rebote, el brillo de sus ojos se extinguió, como la hoguera que se apaga a fuerza de tierra y olvido.

Antes de aquel evento, solía predicar incansablemente cómo las criptomonedas revolucionarían el mundo financiero. Fastidiaba, por insistente, al repetirle a sus padres proyecciones futuristas sobre los lujos que disfrutarían una vez que el precio de Bitcoin se disparara a la luna y concretara el sueño de su vida: volver a su familia millonaria. Comprar un lambo, quizás, como acostumbran los llamados early adopters.

Finalizaba el año 2013. Quizás entraba el 2014. Vendió todas las monedas que le restaban en medio de un arrebato de frustración, luego de que cierta casa de cambio revelara que un hacker había robado gran parte de los bitcoins que había invertido hasta el momento.

6.000 BTC fue la última suma que vio su hermano en su monedero, si bien él solía alardear de los 15.000 bitcoins que lo harían desentenderse de todas las preocupaciones monetarias de su vida. Al precio de hoy, tendría al menos 225 millones de dólares entre sus manos.

Su hermano desconoce qué casa de cambio produjo su primer quiebre emocional. Pero, por la coincidencia de fechas, lo más probable es que se tratara del famoso hackeo a Mt. Gox, uno de los mayores golpes morales que ha sufrido la comunidad desde el lanzamiento de Bitcoin en el 2009. Esta casa de cambio manejaba el 70% del volumen de transacciones de la época. Así, el robo de fondos supuso la primera caída abrupta del precio de la criptomoneda madre –desde $1.150 hasta $420- lo cual hizo corriente que las personas ajenas al ecosistema desconfiaran de Bitcoin por su volatilidad.

Muchos bitcoiners protestaron a las afueras de los tribunales que juzgaron al CEO de Mt. Gox, Mark Karpelès.

Como muchos otros inversionistas tempranos, creyó que esta caída sería irreversible. La confianza de la comunidad se había quebrado. Y siendo la confianza la base fundamental del precio de la criptomoneda, bien era factible que así sucediera. Vendió las pocas monedas que le restaban tras el robo, se encerró sobre sí mismo y renunció a su sueño millonario. A partir de entonces, el arrepentimiento se volvió su sombra.

Motivado por la difusión de las bondades de la tecnología blockchain, así como el incremento de la adopción de la criptomoneda para comercio en Deep Web, el precio de la criptomoneda madre fue creciendo y despertando el interés de nuevos usuarios que veían en Bitcoin una inversión sumamente rentable. Con todo, no fue sino hasta enero del presente 2017 que Bitcoin superaría por primera vez su último máximo histórico anterior al colapso de Mt. Gox. El precio de la criptomoneda aumentó a niveles inusitados. Y con el precio, también creció el arrepentimiento.

Con el precio escalando por encima de los 10.000 dólares a lo largo de los últimos meses, se volvió aún más difícil hacer contacto con él. Simplemente no respondía mensajes ni llamadas ni a mis padres ni a mi. Hace un par de semanas, mis padres volaron para ver a mi hermano y lo encontraron muerto por suicidio sin ninguna nota.

barking_bonerz

Redditor, hermano de la víctima

Parece que su desesperanza por haber desperdiciado la oportunidad más certera de su vida de volverse millonario lo fue asfixiando cada día desde entonces, y el aire que respiraba ya no le era suficiente para vivir. Esto, a sus apenas 29 años.

Lo que quizás no supo por haberse retraído sobre sí y rehuido del ecosistema cripto, es que en julio del presente año la compañía de análisis de blockchain, Chainalysis, anunció conocer el paradero de las criptomonedas robadas en el caso Mt. Gox. Quizás tampoco supo que actualmente su CEO, Mark Karpelès, realiza movimientos para resarcir a los perjudicados por el hackeo.

Parece una agria ironía de la vida que, quizás, para el momento culmen de su arrepentimiento, ya había alcanzado, sin saberlo, su sueño de ser millonario.

De existir alguna vida después de la muerte en la cual pudiéramos revisitar nuestras acciones pasadas, esta habría sido otra de las decisiones tomadas a destiempo de las que muy seguramente se habría arrepentido.


Descargo de responsabilidad: este relato está basado en hechos reales. El suicidio realmente ocurrió. Sin embargo, se desconocen los medios usados para llevarlo a cabo. La historia de la horca nace de la ficción.

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Acerca del autor

Iván Gómez

Politólogo. Maestrante de Filosofía. Lector. Escritor. Libertario. En Bitcoin desde 2015.

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