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Back considera que el ecosistema bitcoiner tiene aún “una década” para prepararse antes del ‘Q-day’.
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Google y otras empresas avizoran la llegada de la amenaza cuántica para 2029.
Adam Back, criptógrafo, cofundador de Blockstream, descartó ayer durante una entrevista con Bloomberg que la amenaza cuántica sobre Bitcoin sea inminente.
Sus argumentos se apoyan en tres puntos: que el estado actual del hardware cuántico es «demasiado básico» para representar un riesgo real; que el trabajo de preparación ya está en curso; y que el ecosistema tiene tiempo suficiente para migrar de forma ordenada.
Según explicó, la operación más compleja que pueden ejecutar las computadoras cuánticas disponibles hoy es factorizar el número 21 en 7 por 3, «el tipo de cosa que los niños pueden practicar». Agregó que ese hardware, además, generalmente no tiene corrección de errores y que hoy es «mucho más lento que una calculadora».
Adicionalmente, su estimación es que el ecosistema tiene aproximadamente «una década» para preparar la migración de claves a formatos postcuánticos.
Esa perspectiva del cofundador de Blockstream ya fue reportada por CriptoNoticias previamente, ya que en diciembre de 2024, Back sostuvo que la distancia para la llegada del ‘Q-day’ era de entre «una y dos décadas».

El desequilibrio mediático
Otro de los argumentos más relevantes de Back en la entrevista no es técnico sino comunicacional. «Las noticias negativas venden», dijo, «por eso los avances en hardware cuántico o en investigación algorítmica reciben mucha atención cuando se hablan en términos de Bitcoin, mientras que un equipo de 20 personas publicando papers, implementando cosas y poniéndolas en producción no genera tanta atención».
Para Back, ese desequilibrio crea una percepción distorsionada: «Hay una discrepancia entre el reconocimiento del trabajo que se está haciendo y la realidad: las cosas están bien encaminadas», afirmó.
Esa observación coincide con lo que el desarrollador Greg Maxwell señaló días antes en el foro Hacker News, donde argumentó que parte del pánico cuántico en Bitcoin es alimentado deliberadamente por actores con intereses comerciales, hecho reportado por CriptoNoticias.
El trabajo que ya está en curso y la visión de Back
Back señaló que la percepción de inacción en el ecosistema Bitcoin no refleja la realidad. «Blockstream tiene un equipo de investigación de 20 personas que ha estado trabajando en esto durante este año y el anterior», dijo durante la entrevista.
Y no es la primera vez que Back hace esa afirmación. El criptógrafo, como lo notificó CriptoNoticias el 2 de abril, ya había dicho lo mismo en una respuesta al inversionista Nic Carter, quien sostuvo que los desarrolladores de Bitcoin «no están haciendo nada» para proteger la red.
En la entrevista del 7 de abril, Back también mencionó que Blockstream presentó varias propuestas de firma postcuántica optimizadas para Bitcoin y que algunas ya fueron implementadas en Liquid Network, la cadena lateral de Bitcoin que opera la empresa. Esos desarrollos corresponden a SHRIMPS y SHRINCS, dos esquemas de firma postcuántica propios de Blockstream.
El cofundador de Blockstream señaló además que los estándares postcuánticos del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) fueron formalizados recién en noviembre de 2024, lo que explicaría parcialmente por qué el desarrollo de soluciones específicas para Bitcoin es relativamente reciente.

Empresas y científicos urgen por proteger los sistemas digitales de la cuántica
Las declaraciones de Back llegan días después del paper publicado por Google Quantum AI, en el que se afirma haber reducido hasta 20 veces los recursos cuánticos necesarios para comprometer la criptografía que protege las firmas de las transacciones de Bitcoin.
La descripción y la estimación de Back chocan directamente con la narrativa de urgencia que promueven informes como el de Google mencionado y otros estudios como el de los científicos de Caltech y Oratomic, publicado el pasado 30 de marzo, el mismo día que el de Google Quantum AI.
Este último informe, según sus investigadores, disminuyó drásticamente el hardware necesario para ejecutar el algoritmo de Shor, el método cuántico capaz de romper la criptografía que resguarda las firmas de Bitcoin.
El hito de la investigación de Caltech y Oratomic radicó en que se redujo teóricamente en dos órdenes de magnitud (es decir, unas 100 veces) la cantidad de hardware físico requerido para correr el algoritmo de Shor a una escala criptográficamente relevante, a través de avances en nuevos tipos de códigos correctores de errores, operaciones lógicas más eficientes y un diseño de circuitos optimizado.
Por otro lado, desde la compañía Cloudflare anunciaron el 7 de abril una reestructuración drástica de su hoja de ruta de seguridad, fijando el año 2029 como el nuevo objetivo para alcanzar una protección postcuántica integral, coincidiendo con otro informe de Google.
De ese modo, el debate postcuántico en Bitcoin ahora pareciera desembocar en dos narrativas definidas: la de quienes señalan que los plazos se acortan y que la gobernanza del protocolo no está preparada para responder, y la de quienes argumentan que el trabajo técnico avanza de forma razonable y que el pánico está desconectado del estado real del hardware.









