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Powell califica de "sin precedentes" la citación del DOJ que amenaza con cargos penales contra él.
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Los mercados reaccionan con caídas de acciones ante el riesgo de erosión de la credibilidad.
En lo que representa una escalada sin precedentes en la relación entre la Casa Blanca y la Reserva Federal, el presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, reveló que el Departamento de Justicia emitió citaciones de gran jurado contra la institución, planteando incluso la posibilidad de cargos penales en su contra.
Según Powell, esta ofensiva judicial es una represalia directa por su negativa a plegarse a las exigencias de la administración Trump. «La amenaza de un proceso penal es la consecuencia de que las decisiones de la FED se basen en el interés público y el criterio económico, y no en las preferencias del presidente», declaró con tono grave.
El centro de la disputa legal se remonta a junio de 2025, durante el testimonio de Powell ante el Comité Bancario del Senado. En aquella instancia, el jefe de la FED desmintió los informes que señalaban irregularidades en la costosa renovación de la sede del organismo en Washington D. C., un proyecto cuyo presupuesto se ha disparado hasta los 2.500 millones de dólares.
Una guerra declarada
Powell ha calificado las acusaciones de «inexactas», negando la existencia de lujos extravagantes como ascensores privados o jardines en la azotea, elementos que han servido de munición para sus detractores. Sin embargo, para algunos analistas, el edificio es solo el escenario de una batalla mucho más profunda, como lo es el control sobre el precio del dinero, (las tasas de interés).
Como ha reportado CriptoNoticias, la administración Trump ha presionado a Powell para que reduzca las tasas de interés con el argumento de que eso reduciría los costos de endeudamiento del gobierno federal, impulsaría la economía doméstica y desbloquearía el estancamiento del mercado inmobiliario. Sin embargo, no hay acuerdo sobre estos supuestos efectos. Aun así, 2025 cerró con 3 recortes de la tasa de interés consecutivos. El último ocurrió el 10 de diciembre.
La respuesta de la Casa Blanca no se ha hecho esperar, aunque mantiene una calculada distancia de la acción judicial. En una entrevista concedida a NBC News el mismo domingo, el presidente Trump aseguró «no saber nada» sobre las citaciones, aunque no desaprovechó la oportunidad para cuestionar la competencia de Powell. «No ha hecho un buen trabajo ni en la Reserva Federal ni en la construcción del edificio», sentenció el mandatario.
Esta fricción ha encendido las alarmas en los mercados financieros. Krishna Guha, director de estrategia de bancos centrales en Evercore ISI, describe la situación como una «guerra prácticamente declarada» entre el poder ejecutivo y el emisor. «El nivel de esta respuesta determinará la confianza del mercado en la autonomía de la Reserva Federal», advirtió Guha.
El impacto de la noticia fue inmediato. Los futuros de las acciones estadounidenses experimentaron caídas notables tras conocerse la vulnerabilidad judicial de Powell, reflejando el temor de los inversores ante una posible politización de la política monetaria.
Si bien existen antecedentes de tensiones entre presidentes y directores de la FED, la apertura de una investigación penal por discrepancias en la gestión marca un territorio inexplorado en la historia moderna de Estados Unidos. Lo que está en juego en los próximos días no es solo el futuro profesional de Jerome Powell, sino la credibilidad de la institución que custodia el valor del dólar en el mundo.



