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El uso de stablecoins permite rastrear transacciones y aplicar multas a las navieras.
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A diferencia de bitcoin, las stablecoins pueden ser congeladas de forma remota por sus emisores.
La firma de análisis on-chain Chainalysis advirtió este 10 de abril de 2026 que las empresas navieras que cumplan con la propuesta de Irán de pagar peajes en criptomonedas en el estrecho de Ormuz enfrentan riesgos de sanciones internacionales. Según el informe, la transparencia de la red permitiría a los reguladores identificar a las contrapartes, a pesar de los intentos de Teherán por eludir el sistema financiero tradicional.
El plan, confirmado por fuentes oficiales y reportado por CriptoNoticias el 8 de abril, contempla el cobro de un dólar por barril de crudo. Irán ha solicitado que estos fondos sean procesados en bitcoin, stablecoins o yuanes a través de intermediarios del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), una entidad bajo sanciones de Estados Unidos.
Hamid Hosseini, portavoz de la Unión de Exportadores de Petróleo de Irán, afirmó que el sistema permitiría pagos rápidos para evitar rastreos o confiscaciones.
Al explicar el mecanismo, Chainalysis señala que el procedimiento comienza cuando los armadores contactan a las autoridades iraníes para registrar los datos del buque y la carga, como paso previo a la negociación del peaje y la recepción del código de permiso.
Los buques dispondrían de unos segundos para pagar en bitcoin, garantizando así que no puedan ser rastreados ni confiscados debido a las sanciones.
Chainalysis.
En su informe, la firma reconoce además que, a diferencia de las stablecoins como USDT de Tether o USDC de Circle, bitcoin no puede ser congelado técnicamente por ningún emisor central.
La única forma real de interferir con una transacción de BTC sería mediante coacción directa a las partes involucradas (en este caso, los cargueros o empresas que realizan el pago), pero no a través de la red descentralizada creada por Satoshi Nakamoto.
En cambio, los pagos en stablecoins sí pueden ser congelados por sus emisores si se identifican las wallets vinculadas al IRGC. Por ello, Chainalysis considera que, pese a la mención de bitcoin, es más probable que Irán utilice stablecoins por su estabilidad y liquidez.

La vulnerabilidad de las stablecoins
Históricamente, el régimen ha utilizado stablecoins porque su respaldo por el dólar estadounidense garantiza la preservación del valor y proporciona la liquidez necesaria para su uso a gran escala. La dependencia del régimen de las stablecoins ha adquirido mayor importancia estratégica a medida que el rial iraní se ha desplomado y la economía de Irán permanece en estado de crisis. Bitcoin, en cambio, experimenta una volatilidad de precios constante. Debido a que no tiene emisor y, por lo tanto, no puede ser confiscado ni congelado por un intermediario, el BTC ha sido utilizado principalmente por ciberdelincuentes iraníes
Chainalysis.
Sin embargo, este análisis de Chainalysis presenta una contradicción lógica desde la perspectiva de la seguridad soberana. Aunque la firma prioriza la estabilidad de precio y la liquidez de las stablecoins, deja en segundo plano el hecho de que estas carecen de la garantía de liquidación final que ofrece bitcoin ante sanciones.
Mientras que la volatilidad de bitcoin es un riesgo de mercado manejable mediante estrategias de cobertura, el uso de stablecoins representa un riesgo sistémico de confiscación absoluta.
Para un actor bajo máximo asedio financiero, un activo volátil pero inembargable resulta técnicamente más viable que una moneda estable cuyo flujo puede ser interrumpido unilateralmente por un emisor privado.
No obstante, no existe un debate público polarizado sobre este tema porque la propuesta se encuentra en etapa inicial. La principal controversia radica en el riesgo de sanciones. Esto para las empresas navieras que realicen pagos a entidades iraníes sancionadas podrían violar leyes de Estados Unidos y enfrentar multas o congelamiento de activos.
Chainalysis destacó que, mientras bitcoin ofrece mayor protección técnica contra congelamiento, la trazabilidad on-chain sigue permitiendo identificar flujos y contrapartes.
La propuesta de Irán se mantiene en fase declarativa y su implementación efectiva aún no ha sido confirmada. Mientras tanto, Chainalysis indicó que continuará monitoreando la actividad on-chain para detectar cualquier flujo irregular.
Este caso subraya la complejidad que enfrentan los Estados bajo sanciones al intentar adoptar criptoactivos, pero también pone de relieve las ventajas estratégicas de la red de Bitcoin.
Al operar como una red descentralizada y global, bitcoin ofrece una finalidad de transacción que no depende de intermediarios bancarios ni de la aprobación de gobiernos extranjeros, permitiendo el intercambio de valor de forma ininterrumpida.
Esta resistencia a la censura y su naturaleza apolítica lo posicionan como una herramienta de soberanía financiera que, a diferencia del dinero fiat o las stablecoins, no puede ser desconectada arbitrariamente por una entidad central.








