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El Departamento de Finanzas y el Banco de Canadá comenzarán a elaborar las normas de Stablecoin Act.
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La denominada Bill C-15, de la Ley de Implementación del Presupuesto, tiene visto bueno.
El Gobierno de Canadá dio un paso concreto hacia la regulación del mercado de stablecoins. Este 2 de abril el Departamento de Finanzas informó que el Proyecto de Ley C-15, incluido en la Ley de Implementación del Presupuesto 2025, recibió el visto bueno o la Sanción Real.
Con esta aprobación, comienza oficialmente la elaboración de las regulaciones que darán forma al marco de stablecoins del país, conocido como Stablecoin Act.
El objetivo principal del marco es regular la emisión de stablecoins respaldadas por monedas fiduciarias, es decir, activos digitales cuyo valor está vinculado a una moneda tradicional como el dólar canadiense o estadounidense.
Según la información oficial, la iniciativa busca aumentar la seguridad para los usuarios canadienses al exigir que los emisores mantengan reservas equivalentes al 100 % del valor emitido, en activos líquidos de alta calidad custodiados de forma segregada.
Además, se obliga a ofrecer redención inmediata al valor nominal (al par) y a establecer políticas claras de gobernanza corporativa, gestión de riesgos, seguridad de datos y planes de recuperación.
El Banco de Canadá será el organismo responsable de la supervisión y registro de los emisores no financieros, tanto nacionales como extranjeros que pongan sus stablecoins a disposición de canadienses.
Los emisores deberán proporcionar información continua sobre su estructura, salud financiera y tecnología utilizada, y someterse a auditorías periódicas. Quedan excluidas del marco las instituciones financieras ya reguladas a nivel federal o provincial, así como las stablecoins no respaldadas por fíat, que seguirán bajo la supervisión de los reguladores de valores provinciales.
Desde el punto de vista de la política pública, el marco persigue cuatro objetivos centrales:
- Fomentar la innovación y la competencia en el sector financiero.
- Proteger a los consumidores mediante transparencia y redención garantizada.
- Alinearse con estándares internacionales (como las recomendaciones del Financial Stability Board, la regulación europea MiCA y la reciente legislación estadounidense GENIUS Act).
- Salvaguardar la estabilidad financiera general.
El Departamento de Finanzas destaca que las stablecoins ya se utilizan mayoritariamente como reserva de valor en el comercio de criptoactivos, pero el nuevo régimen busca habilitar su uso en pagos y transferencias internacionales más rápidas y accesibles.
El cronograma previsto es ambicioso pero realista, se calcula que la elaboración de las regulaciones tomará entre 12 y 18 meses a partir de inicios de 2026. Una vez redactados los borradores, se publicarán en la Canada Gazette para un período de consultas públicas.
Se espera que el marco completo entre en vigor durante 2027. Expertos en regulación financiera consideran que esta iniciativa posiciona a Canadá en línea con otras jurisdicciones líderes, ofreciendo certidumbre jurídica a los emisores y mayor confianza a los usuarios.
No obstante, el éxito dependerá de la calidad de las consultas públicas y de la capacidad del Banco de Canadá para supervisar eficazmente un sector en rápida evolución.
Es importante mencionar que, si bien el país muestra un acercamiento a las stablecoins, Canadá revocó recientemente 23 licencias en un solo día a servicios vinculados con bitcoin y criptomonedas, lo que sugiere que por un lado hay «mano dura» o tolerancia cero con ciertos proveedores de servicios y por el otro «luz verde» para decisiones oficiales vinculadas con activos digitales.








