En el episodio veintidós de Separando el Dinero y el Estado, Iván Gómez conversó con el economista venezolano Asdrúbal Oliveros sobre la adopción de stablecoins en Venezuela impulsada por el propio Estado. Oliveros explicó que, ante las fuertes sanciones y la exclusión del sistema financiero tradicional, el gobierno comenzó a cobrar la mayoría de sus exportaciones petroleras en criptomonedas a partir de mayo de 2025. Esto generó un cambio de paradigma: en diciembre de ese año el Estado liquidó más de 300 millones de dólares en cripto, mientras que en dólares tradicionales apenas alcanzó los 50 millones.
Las empresas, tradicionalmente reacias al mundo cripto, se vieron obligadas a adoptar wallets y USDT para recibir pagos y operar. Pero los sucesos del 3 de enero en Venezuela crearon un “antes y después”, cuando el retorno de pagos en dólares a través de la banca redujo la presión cripto en el sector corporativo, aunque no la eliminó por completo.
Lo más relevante:
- La adopción corporativa de stablecoins en Venezuela está directamente ligada al endurecimiento o relajación de las sanciones.
- A nivel individual, los venezolanos usan cripto desde hace años como protección contra la inflación y para acceder al exterior.
- Muchas empresas y personas sin cuentas bancarias en el extranjero dependen exclusivamente del ecosistema cripto.
- La tasa oficial del BCV no refleja el mercado real y genera fuertes distorsiones cambiarias.
- La tasa de subastas del BCV está significativamente por encima de la tasa oficial publicada.
- La inflación anual en Venezuela supera el 600%, según datos oficiales del BCV.
- Venezuela enfrenta un nuevo riesgo de ciclo hiperinflacionario si no corrige las distorsiones macroeconómicas.
- El marco regulatorio fintech en Venezuela es excesivamente restrictivo y limita la innovación.
- Los organismos multilaterales (BID, CAF, Banco Mundial) podrían regresar pronto con financiamiento y asistencia técnica.
- Existe gran oportunidad de crédito barato y a largo plazo para el sector privado a través de multilaterales.
- La volatilidad de Bitcoin genera recelo en Oliveros para usarlo como base monetaria nacional.
- La dolarización también tiene desventajas, como pérdida de soberanía monetaria y dependencia de la política de la Fed.
- La bolsa de valores de Caracas tiene potencial para tokenización, privatizaciones y acceso de pequeños inversionistas.
- Venezuela necesita primero estabilizar su macroeconomía (inflación, tipo de cambio y déficit fiscal) antes de reformas estructurales profundas.







