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Con mรกs de 300 acuerdos firmados con bancos e instituciones financieras, Coinbase es un actor clave.
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El sector de las criptomonedas busca claridad normativa tras aรฑos de incertidumbre en EE. UU.
Las gรฉlidas cumbres de Davos, una vez mรกs, son el epicentro donde se dibuja el futuro financiero global. Allรญ, en el Foro Econรณmico Mundial (WEF) de 2026, resuena una declaraciรณn con particular fuerza en boca de Jeremy Allaire, cofundador y CEO de Circle: โEstamos asistiendo a una convergencia palpable entre bancos y blockchainsโ.
Segรบn su visiรณn, plasmada en un artรญculo del WEF previo al evento, las criptomonedas ya trascienden su fase experimental. Ahora evolucionan para convertirse en el โsistema operativo econรณmicoโ de internet.
Para el ejecutivo, gracias a las stablecoins, la tokenizaciรณn de activos y los contratos inteligentes, la propiedad y el intercambio de valor pueden ahora codificarse de forma nativa, universal y programable. Este avance, crucial, permite operar sin la dependencia de intermediarios centralizados ni de engorrosos procesos en papel, marcando la transformaciรณn de la accesibilidad financiera.
El efecto de esta transformaciรณn es una explosiรณn en la ยซvelocidad econรณmicaยป, lo cual se traduce en pagos en tiempo real, financiaciรณn automatizada, seguros inteligentes y mercados laborales que pueden operar con una eficiencia sin precedentes a nivel planetario.
Ademรกs, Allaire subraya que, con la inminente llegada de agentes autรณnomos de inteligencia artificial โsistemas que necesitarรกn ejecutar transacciones verificables sin una supervisiรณn humana constanteโ, esta infraestructura descentralizada y programable no es solo una ventaja, sino que se volverรก absolutamente indispensable para el futuro de la economรญa digital.
En Davos, tras completarse su segundo dรญa de charlas y encuentros, la visiรณn de Allaire queda demostrada, ya no es teรณrica. Eso es porque lรญderes del ecosistema financiero como JP Morgan, Standard Chartered y otras instituciones tradicionales discuten abiertamente alianzas concretas, casos de producciรณn real y cรณmo las stablecoins actรบan como puentes entre el dinero fรญat y sistemas descentralizados.

Mientras eso ocurre en Suiza, del otro lado del mundo, en Washington, el proyecto de Ley CLARITY, que promete certeza tras aรฑos de incertidumbre entre la Comisiรณn de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisiรณn de Comercio de Futuros de Productos Bรกsicos (CFTC) de los Estados Unidos, se detuvo abruptamente antes de su votaciรณn en comitรฉ el 15 de enero de 2026. El detonante fue el retiro pรบblico de apoyo por parte de Coinbase, la mayor plataforma activos digitales del paรญs.
El borrador final, revelado apenas 48 horas antes de que se diera una sesiรณn clave de debate y enmiendas, contenรญa defectos estructurales, segรบn Brian Armstrong, tal como lo informรณ CriptoNoticias.
Segรบn los puntos enumerados por el CEO de Coinbase, el proyecto de ley prohibรญa a la SEC otorgar exenciones para tokenizaciรณn de activos de capital โjusto cuando el regulador planeaba acelerar ese procesoโ.
Tambiรฉn intentaba revertir aspectos clave de la Ley GENIUS (la normativa bipartidista de stablecoins aprobada cinco meses antes), y establecรญa una jerarquรญa regulatoria que obligaba a tokens no valores (bajo CFTC) a pasar primero por la SEC, creando un precedente de conflicto interagencias.
Sin embargo, el punto mรกs explosivo es la prohibiciรณn de que emisores de stablecoins paguen rendimientos directos o recompensas, una exigencia de los bancos tradicionales que temen la fuga de depรณsitos. Coinbase vio esto como una renegociaciรณn inaceptable de un compromiso ya alcanzado, y prefiriรณ frenar el proyecto antes que aprobar una ley defectuosa difรญcil de corregir despuรฉs, como lo detallรณ en sus declaraciones ante los medios.
ยฟQuรฉ significa esta parรกlisis para Estados Unidos?
Desde la perspectiva de Coinbase y una parte de la industria de las criptomonedas, esta acciรณn no es antiregulaciรณn; al contrario, es una defensa de la calidad de la regulaciรณn. Asรญ lo seรฑalaron los ejecutivos de Coinbase Faryar Shirzad y Brett Tejpaul en una conversaciรณn grabada desde Davos 2026. No alcanzaron una conclusiรณn definitiva ni un acuerdo sobre la Ley CLARITY, pero coincidieron en que es preferible retrasar la aprobaciรณn para corregir defectos estructurales (como restricciones a las recompensas en stablecoins y exenciones de la SEC para tokenizaciรณn) antes que promulgar una ley perjudicial a largo plazo.

El objetivo fundamental es asegurar una legislaciรณn bien pensada y con visiรณn de futuro que beneficie a todo el ecosistema, impulsando la innovaciรณn, en lugar de ceder a presiones que podrรญan estrangularla o beneficiar excesivamente a unos pocos actores establecidos. Las objeciones no se centraron en detalles menores, sino en elementos que se percibรญan como fundamentalmente perjudiciales para el crecimiento y la estructura del mercado de activos digitales.
No obstante, en ese escenario suizo, donde se celebra la madurez de las stablecoins y la tokenizaciรณn, que ya son parte integral de los servicios de corretaje y pagos rรกpidos globales, la parรกlisis en Washington por estas divisiones entre la industria y la banca tradicional amenaza con dejar a Estados Unidos en la retaguardia de una revoluciรณn econรณmica imparable.
Las repercusiones ya son tangibles porque la falta de claridad regulatoria en EE.UU. ha provocado una desaceleraciรณn en la inversiรณn institucional, con salidas de 10 mil millones de dรณlares en fondos de criptomonedas durante el รบltimo trimestre de 2025, segรบn datos de CoinShares. Esto, mรกs que una cifra, es una seรฑal de que el talento y el capital podrรญan migrar hacia jurisdicciones mรกs favorables, como Europa, donde marcos como MiCA ofrecen mayor certidumbre.
La posibilidad de definiciรณn existe y es crucial. Si EE.UU. logra superar estas divisiones y forjar una regulaciรณn inteligente, podrรญa consolidar su posiciรณn como lรญder global en finanzas digitales, atrayendo inversiรณn y fomentando la innovaciรณn en su propio territorio. Un marco claro y flexible permitirรญa a la industria de las criptomonedas y a la banca tradicional coexistir y colaborar de forma productiva, desbloqueando el potencial de las stablecoins, la tokenizaciรณn y la programabilidad que Allaire vislumbra para los ยซsistemas operativos econรณmicosยป del futuro.
ยฟQuรฉ sucede si no avanza la regulaciรณn de las criptomonedas en EE. UU.?
La inacciรณn prolongada tendrรญa consecuencias severas. EE.UU. corre el riesgo de perder su ventaja competitiva, ver cรณmo el talento y el capital migran a jurisdicciones con mayor claridad regulatoria, y que sus empresas se vean obligadas a innovar en el extranjero. Ademรกs, la falta de un marco robusto dejarรญa a los inversores y consumidores estadounidenses sin la protecciรณn necesaria, y al paรญs sin la infraestructura para aprovechar plenamente la prรณxima ola de la economรญa digital.
Hoy, en un mundo donde los activos digitales son cada vez mรกs parte de la cotidianidad, este contraste resuena con fuerza. Mientras Davos forja alianzas que podrรญan democratizar las finanzas a escala global, Estados Unidos se enfrenta al imperativo de resolver sus tensiones internas.
Como bien sentenciรณ Allaire en su artรญculo, ยซla madurez llega cuando colaboramos, no cuando competimosยป. El futuro de las criptomonedas y, en gran medida, del sistema financiero global, dependerรก de que Estados Unidos encuentre ese equilibrio y forje una regulaciรณn que, como la visiรณn de Davos, promueva la colaboraciรณn y no la confrontaciรณn. Los jugadores clave โindustria, bancos, reguladores, Congresoโ estรกn de nuevo en la mesa, negociando, con la esperanza de que la pausa sirva para construir un futuro sรณlido, no para profundizar la brecha.
Descargo de responsabilidad: Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artรญculo pertenecen a su autor y no necesariamente reflejan aquellas de CriptoNoticias. La opiniรณn del autor es a tรญtulo informativo y en ninguna circunstancia constituye una recomendaciรณn de inversiรณn ni asesorรญa financiera.








